sábado, 10 de febrero de 2024

La chatarra viaria, una muestra más de la nefasta gestión de los responsables del Trànsit en Catalunya.

 Si usted es conductor y/o usuario de la red viaria, habrá observado que han proliferado los vehículos abandonados en arcenes, márgenes y áreas de servicios de las carreteras, autovías y autopistas. Muchas de estas chatarras se muestran engalanadas con cintas policiales para que los ciudadanos sepan que ya han sido asistidas por los agentes, por lo que no se asusten y sobre todo no llamen al 112 para informar nuevamente.   


 Si les preguntan por este asunto a los "responsables" políticos o altos funcionarios del Govern, Servei Català de Trànsit o jefes de Mossos de la Divisió de Trànsit darán largas y decenas de excusas para tapar la verdadera e ignominiosa verdad, siendo esta, la incapacidad o desinterés político para contratar un servicio de auxilio y rescate en carretera (grúa), que retire los vehículos de la vía por accidentes o averías. Invierten millones de euros en "acompetencias" como la Unitat Marítima, pero son incapaces de invertir un euro por un servicio competencial como es la seguridad viaria.

 La incapacidad e irresponsabilidad por parte del Departament de Interior para contratar un buen servicio de grúas, así como depósitos de vehículos para la disposición de los mossos, en especial de tráfico, viene de largo, casi desde la primera década de existencia de la especialidad. En mi etapa de sindicalista, del 2010 al 2015, ya propuse en el Parlament, en concreto al diputado y responsable convergente en temas de Interior, el Sr. Lluís Guinó, la contratación de un servicio de grúas y depósitos para garantizar y agilizar la retirada y/o depósito de vehículos accidentados y averiados por falta de asistencia en viaje o incluso para vehículos implicados en temas delictivos o graves como alcoholemias/drogas. Todo y su interés, no se movió un folio, más que el mío, que lo envié a la carpeta de archivo de las propuestas ignoradas.

 Año tras año, el problema ha ido creciendo y agravándose, afectando cada día más a la seguridad viaria y muy directamente a los agentes de tráfico. Por la creciente negativa de los servicios de grúas particulares para realizar los requerimientos de los mossos, por la falta de pagos y también por la acumulación de los vehículos abandonados en sus depósitos, los policías se exponen más tiempo al peligro o se dejan los vehículos abandonados en arcenes y márgenes, que todo y ser señalizados, pasan a ser una distracción para los usuarios de la vía y a veces un obstáculo. 


 A partir del 31 de agosto de 2021, cuando se levantaron las barreras de los peajes AP7, AP2, C32 y C33 y los contratos de Autopistas con las grúas finalizaron, el problema aumentó hasta hoy, llegando a situaciones esperpénticas, irresponsables e insultantes: 
  - Esperpénticas como la de tener una furgoneta accidentada más de 4 horas esperando la grúa del seguro en la autopista AP7, a la altura de Maçanet de la Selva, ocupando el segundo y tercer carril, provocando una retención quilométrica al ser viernes tarde en operación salida de verano... ya que los jefes de mossos, por cobardía a la obediencia política de prohibir utilizar grúas privadas en beneficio de las grúas de los seguros, pero en perjuicio de la seguridad viaria. 
  - Irresponsable como he dicho anteriormente, por exponer a los agentes a situaciones de peligro evitables si la respuesta de los servicios de grúas fueran en el mínimo tiempo posible. 
  - Insultantes por la insensibilidad hacia las víctimas de tráfico y familiares por no retirar y dejar abandonados los coches accidentados, que muchos de ellos siguen en el lugar del siniestro durante meses, encintados por la policía. Mucho postureo de sensibilidad con las víctimas de tráfico en redes sociales, actos y congresos, pero la imagen de coches abandonados en las carreteras es una muestra de su preocupación... ninguna.  


 Pues mientras los de siempre: políticos, altos cargos de la administración, mandos de policía y palmeros agradecidos celebran las efemérides, se auto felicitan y se congratulan por la "gran feina ben feta" los que trabajan pisando asfalto sufren y se indignan de las irresponsabilidades, de las mentiras y del menosprecio que tienen hacia ellos/as, pero también hacia los usuarios de la carretera y la seguridad vial.  Como he escrito en otras opiniones en este blog y también en la red social X, el silencio de las asociaciones de víctimas de tráfico en especial, y de los sindicatos de mossos en concreto, les hacen cooperantes necesarios de ese menosprecio y de las malas políticas para seguridad del tráfico.

 Lo que se veía venir antes del 2010 y que pedí en el Parlament a mediados del 2013, pasó después de agosto de 2021, hoy día ya es un grave problema y una irresponsabilidad institucional. Contratar un servicio de grúa 24 horas y 365 días del año, así como disponer de depósitos para los vehículos retirados, como tienen la mayoría de los municipios, es una necesidad imperiosa y urgente para los agentes de tráfico que tan solo hace falta voluntad política en beneficio del interés público por la seguridad vial.

 A diferencia de aquel folio que mencioné anteriormente que quedó archivado en la carpeta de propuestas ignoradas, esta entrada queda archivada en este blog y le daré difusión cada vez que la irresponsabilidad institucional, administrativa y jerárquica quede en evidencia por la falta de recursos para retirar vehículos de la carreteras o Dios no lo quiera, haya un siniestro atribuible por la falta de este recurso.       

jueves, 9 de noviembre de 2023

Año 2018, dos mossos d'esquadra en Mérida

 

 A principios del año 2018, en plenas consecuencias de los desastres del maldito 1 de octubre del 2017 y su llamado Procés, mi compañero y amigo Paco "según dicen Canela" me explicó que en la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil en Mérida realizaban cursos sobre seguridad vial, tráfico y transportes para personal ajeno de dicho cuerpo. Entre estos cursos, estaba la formación para la detección de drogas, un requisito obligatorio según la LECrim en su artículo 796.1.7 para poder instruir delitos contra la seguridad vial por conducir bajo la influencia de drogas.

 "Por el año 2010, la Ley Orgánica de Enjuiciamiento Criminal, incorpora en el Art. 796.1.7 la obligatoriedad de realizar un curso específico de detección de drogas para la actuación penal contra la seguridad vial por conducir bajo la influencia de drogas y/o substancias psicotrópicas" (Reforzando la necesidad de la formación específica, son muchas las Instrucciones del Fiscal de la Sala Coordinador de Seguridad Vial donde hace incidencia en la obligatoriedad de tener la formación específica en la detección de drogas de los agentes que instruyen los delitos contra la seguridad vial por conducir bajo los efectos de drogas)

 Por aquellos años, el curso específico y obligatorio para la detección de drogas, ni estaba ni se le esperaba en el Cos de Mossos d'Esquadra, tampoco en su escuela de referencia y formación para las policías de Cataluña, el ISPC (Institut de Seguretat Pública de Catalunya).

 Paco me informó que muchas Policías Locales de Cataluña hacía años que realizaban varios cursos en Mérida, en concreto el de drogas, pero también de investigación de accidentes, transportes, conducción de motocicletas y otros que en el ISPC o no pueden acceder y en tal caso, se les cobra por su formación y no poco. Por esta razón, los cursos de formación de Mérida de la Guardia Civil son una oportunidad muy buena para las Policías Locales de Catalunya y toda España.  

 Sobre el mes de febrero, Paco y yo decidimos reunirnos con el Inspector Jefe del Àrea Regional de Trànsit de Girona para plantearle nuestro interés y solicitar su permiso para enviar la petición a Mérida, requisito obligatorio en las bases. El inspector mostró su interés y lo elevó por el conductor reglamentario a sus superiores para obtener las autorizaciones necesarias.

 Pronto se recibieron dichas autorizaciones, de la Regió Policial de Girona y de la Divisió de Trànsit, por lo que en marzo nuestro inspector envió la documentación necesaria a la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil para solicitar el curso de drogas. 

 A finales de abril, se nos informó que los dos, Paco y yo, habíamos sido admitidos al curso en las fechas del día 25 al 29 de junio. A pocas semanas de esas fechas con todo ya preparado, alquiler del coche, residencia y permisos personales gestionados, recibimos una comunicación de la CSUCOT (Comisaría Superior de Coordinació Territorial) desautorizando el traslado a Mérida, alegando una infumable justificación de un ente externo como era el ISPC y que decía: “valorando que la formación continuada en detección de drogas para los agentes de tráfico, si se considera que es una necesidad formativa de la especialidad a nivel organizativo, se debe realizar en la EPC (Escola de Policies de Catalunya) y que no tiene especificidad ni complejidad que requiera ir a otra escuela de policías para dar respuesta a esta necesidad. En estos momentos, se están realizando talleres de esta temática para policías locales y que se podrían adaptar a Mossos sin que se tenga que ir a Mérida” La mano política y prejuiciosa aparecía a pocas semanas del curso. 

 Pero nuestro inspector esa vez fue valiente, profesional y coherente, pues nos autorizó ir a Mérida priorizando la falta y necesidad de esa formación, que por más que quisieran justificar el ISPC, el taller de 6h que nos ofrecían no era el específico sobre drogas que requería la LECrim.  

 Los primeros Mossos d'Esquadra que de forma institucional realizaron una formación en la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil en Mérida fue en el año 1997, cumpliendo los requisitos del Pacto del Majestic de Aznar y Pujol por el traspaso de competencias en materia de tráfico a la Generalitat de Catalunya. Unos treinta mandos de mossos, de cabos a inspector, tuvieron que realizar una formación en Mérida para luego ser ellos quienes nos formarían al resto de los efectivos que compondríamos la primera promoción de Trànsit del año 1998. Por lo que cuentan la mayoría de esos mandos, el recibimiento en Mérida fue "hostil" y la experiencia mala. 

 Pues 20 años después, a finales de junio de 2018, dos mossos volvían a pisar la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil, como así lo puntualizó el Coronel Director de la Escuela en la entrega de los despachos, agradeciendo nuestra presencia al curso y deseando que hubieran más mossos en Mérida cada año. 


  Recuerdo que cuando le planteamos a nuestro inspector la demanda de ir a la formación de la Guardia Civil a Mérida, él, que fue uno de aquellos treinta mossos que estuvieron en el año 1997, nos preguntó si estábamos seguros, recordando su experiencia vivida aquel año, pero también por los tiempos convulsos, políticos y sociales, que existían en el año 2018, con todos los puentes dinamitados entre FCSE y Mossos como consecuencia del dañino Procés. La respuesta de Paco y mía fue corta, concisa y clara "Joan, ya nos conoces y no tenemos ninguna duda que el recibimiento en Mérida será el correcto"

 Nos equivocamos y de largo, quedándonos cortos con "el correcto" ya que todo el mundo, desde los compañeros de clase que eran Policías Locales de muchos municipios de toda España, agentes del CNP, militares y funcionarios de la DGT, así como el profesorado y mandos de la GC de la dirección de la Escuela nos dispensaron un trato exquisito, mostrando emoción y agradecimiento por nuestra presencia, enorme compañerismo y mucha profesionalidad. Así nos hicieron sentir los cinco días que duraron las 30 horas de formación del curso específico de detección de drogas. 


 Cinco días de curso que nunca olvidaré la formación valiosa que me ayudó a realizar varios de los atestados que instruí a posteriori, hasta que por motivos físicos he cambiado de funciones, pero en la misma especialidad. Una de mis mejores experiencias profesionales, por la convivencia con grandes compañeros de toda España que todavía hoy nos une un grupo de WhatsApp que compartimos valiosa información, experiencias y documentación sobre tráfico. Un viaje increíble con mi amigo Paco, en una ciudad tesoro de la humanidad con sus amables ciudadanos. 
 
El último día de curso, viernes 29, nos reunieron en el salón de actos a todos los alumnos de todos los módulos, profesorado y dirección de Escuela para hacer entrega de los despachos por la superación de los cursos. Como he citado anteriormente, las palabras del Coronel Director no las olvidaré jamás, por la mención y agradecimiento hacia nosotros. Luego lo remató el Capitán Aurelio, que nos invitó a comer en un restaurante muy conocido de la ciudad, degustado la gastronomía autóctona y deliciosa, con una interesantísima tertulia de sobremesa. 

 
 Al día siguiente, hicimos el trayecto de vuelta a Girona y el primer día de turno, nos reunimos con nuestro inspector para informar de lo vivido, aprendido y trasladarle el exquisito acogimiento que recibimos en Mérida. Nos pidió un informe para enviarlo a la Divisió de Trànsit.

 En el informe, Paco y yo aparte de explicar lo aprendido en cuanto a normativa, procedimientos, pruebas de drogas, empresas comercializadoras de máquinas de drogotest y kits, instrucción y diligencias, actas... informamos de la necesidad urgente de realizar el curso específico para todos los agentes de tráfico, poniéndonos a su disposición (de la Divisió y del ISPC) para colaborar en todo lo que pudiéramos y ellos consideraran. Pues nunca consideraron nada, al menos en contar con nosotros, nos ignoraron totalmente, nunca hubo la reunión que nos prometieron con los mandos de la Divisió, ni siquiera desde la ART de Girona nos tuvieron presente por nuestra formación y conocimientos, tampoco la experiencia y la aplicación que en varios atestados instruimos. El menosprecio fue mayúsculo.

 Pasaron los meses y los años, durante los cuales tuve información que agentes de mossos de tráfico, sin la formación específica, según la LECrim, en un centro de formación profesional (escuelas de policías), impartían clases para la Diputación de Barcelona sobre detección de drogas dirigidas a Policías Locales. Por el contrario, los mossos de tráfico seguían sin tener el curso específico, pero si se les obligaba a firmar el acta A76 que requiere la formación específica. 

 Meses después desde la formación de Mérida, supongo que la noticia de nuestra asistencia corrió por la Especilitat de Trànsit, ya que recibí varias llamadas de compañeros interesados en ir a la Escuela de Tráfico de la Guardia Civil para realizar el curso de drogas, información y saber el conducto reglamentario para la autorización. Ningún otro mosso, que yo sepa, ha vuelto a ir a dicha formación en Mérida. En cambio, año tras año, siguen asistiendo a la Escuela de Tráfico de la GC, muchos policías locales de municipios de Catalunya para realizar los diversos cursos que continúan ofertando para personal ajeno. 

 En febrero de 2021, una vez pasado lo peor de la pandemia del COVID-19, la Divisió de Trànsit impartió lo que ellos han considerado como la formación específica obligatoria para la detección de drogas, consistente en una sesión de 6 horas y, por video, donde se comprimen las 30 horas del curso de la Guardia Civil, incluso de la Diputación (que la dirigía un Sots-Inspector muy conocido de la Divisió de Trànsit de Mossos). Ni para ese paripé se contó con Paco ni conmigo, supongo que, por eso, por ser una farsa formación, que solo tenía como objetivo cumplir de una vez con la formación específica obligatoria, aunque fuera vergonzosamente. Por supuesto que no hubiéramos aceptado ser cómplices de esa infame jornada.

 PD Pocos días después del viaje a Mérida, Paco y yo decidimos enviar por el conducto jerárquico reglamentario, una carta de agradecimiento dirigida a la dirección de la Escuela de la Guardia Civil, por la formación y el trato recibido. Se le entregó a nuestro inspector para que la elevara y se enviara a Mérida. Dicha emisiva nunca llegó a su destino, pero si otra carta, con el mismo mensaje, para el mismo destinatario y remitentes con nombres y apellidos.       

domingo, 29 de octubre de 2023

Olaf, una ardilla en medio del desierto

 El pasado lunes 23 de este mes de octubre, sobre las 20 horas, el sargento de turno me llamó, me hizo pasar a su despacho y me dijo: - “Ramón, Olaf… ha muerto"

 Pocas horas después, Anna Punsí en Twitter publicó una entrada, que sería imposible en tan pocas palabras describir a Olaf mejor que lo hizo ella.

 Olaf era un genio en su especialidad, el MEJOR POLICÍA para detectar las manipulaciones de los aparatos tacógrafos del transporte por carretera. Si esta especialidad o formación estuviese reconocida y reglada en las universidades, el mosso-agente Olaf sería Doctor, Catedrático o Cum Laude por la "Universidad de Seguridad Vial" (si existiera). 

 Olaf era una isla en medio del océano o como he titulado en esta entrada, una ardilla en medio del desierto (hace años en los círculos del transporte a él se le conocía como la Ardilla de La Jonquera). Fue un genio en un mundo de mediocres, un policía implicado en un cuerpo jerarquizado por interesados y cobardes mandos, una persona incorruptible en un sector que mueve millones de euros como es el transporte. Olaf fue excepcional en todos los sentidos profesionales, un genio con valores y un referente vocacional. Su nombre debería ser incluido en los temarios de ética profesional en las escuelas de policía.

  Pero el genio tropezó varias veces con la misma roca, una estructura jerárquica controlada por intereses políticos, económicos, pero también personales. Nuestra superioridad garantiza su zona de confort y control atando corto a los subordinados, poniendo los palos a las ruedas necesarios para obstaculizar trabajos fuera de lo normal, evitando poner en peligro relaciones y componendas innombrables. 

  

 En un mundo en decadencia, donde los ineptos son ascendidos, los sinvergüenzas premiados, los barbaros dan clases de formación, los parásitos protegidos y las malas personas son los que imparten justicia... son los perfiles vocacionales, genios de la especialidad, los policías responsables y agentes con excelentes valores éticos quienes viven un calvario en sus jornadas laborales, rodeados de la vergonzosa mediocridad y sometidos a la ignominia profesional, aislados por el mismo colectivo, solos, sufren la sinrazón y muchas veces son incapaces de evitar transmitir el sufrimiento profesional a su entorno privado y familiar.
 
 Si un policía de la calle o la carretera cada día que trabaja acumula negatividad, cada turno que pasa, mes a mes y año tras año suma estrés, no para de percibir los sentimientos e inputs de rechazos sociales y políticos... y si a más, se les somete a los menosprecios jerárquicos y al aislamiento del entorno, el sufrimiento y dolor que sufre un BUEN POLICÍA es inimaginable. 

 Olaf vivió años de reconocimientos institucionales en el Cos, pero siempre seguidos de los menosprecios. Internacionalmente en toda Europa fue un referente, un mentor y el recurso que siempre estaba (a todas horas y días del año) que ayudaba a cientos de policías, desde los más altos cargos jerárquicos a los agentes de la escala más básica. En los últimos años tuvo la gran suerte de trabajar con un agente también excepcional profesionalmente y exquisito como persona, con su compañero y amigo Pablo T, los dos formaron un binomio inigualable. Pero como en las otras veces, la excelencia ensombreció a la mediocridad, por lo que nuevamente fueron menospreciados hasta que el binomio tiró la toalla, deshaciéndose la pareja de genios, pasando Pablo a trabajar en un grupo de trabajo (escamot) y Olaf abandonado en un rincón de la comisaria realizando las respuestas a los escritos de alegaciones y documentos de otros agentes. Un genio escribiendo para un grupo de agentes generadores de simples palotes para las estadísticas beneficiosas de la estructura del Cos. 

 El jueves 26 a las 10:30 horas se celebró el funeral. La familia comunicó a la Institución que no quería comunicado oficial ni presencia de agentes uniformados en la ceremonia, lo que no me extrañó y que personalmente comparto y respeto plenamente dichos deseos. Yo no fui al funeral, sabía que ellos, aquellos que no le tuvieron el respeto que mereció en vida, tampoco lo tendrían en cuerpo presente, por lo que daba por hecho que se presentarían en la ceremonia sin fondo de vergüenza para dar el pésame a la familia... y no me equivoqué. Ni quise ver a esos, ni quise ver el sufrimiento de la familia, a una familia que Olaf protegió con su discreción, preservando siempre su privacidad, ya fuera por seguridad obvia por el delicado trabajo que realizaba o por su personalidad introvertida fuera del ámbito profesional.

 Podría explicar infinidad de servicios, actuaciones relacionadas con el transporte donde Olaf me ayudó o incluso me felicitó en un tema concreto que fue sonado. Pero lo que daría para escribir hasta un libro, es la cantidad de conversaciones, encuentros y comidas que tuve la suerte de compartir con él y que por encima de tantos otros temas de charla que hicimos, hubo uno, EL SUFRIMIENTO DE UN BUEN POLICÍA EN UN MUNDO DE SINVERGÜENZAS, INEPTOS Y COBARDES que siempre estaba omnipresente. 

                       CON TODO MI DOLOR Y SIEMPRE EN MI RECUERDO


DESCANSA EN PAZ OLAF

domingo, 1 de octubre de 2023

¿Qué importan los delitos por el MÉTODO PERUANO?

 El acto delictivo conocido como “método peruano” se localiza mayormente en Cataluña y la Comunidad Valenciana, consistente en pinchar las ruedas de los turistas cuando han parado en un área de servicio y/o engañarlos a posteriori cuando circulan por la autopista, haciéndoles saber o creer que tienen dicha avería. Cuando paran en el arcén, el coche de los delincuentes (normalmente ocupado por tres hombres) siempre queda delante y el de las víctimas detrás. Un delincuente sale del coche e informa a las víctimas que han pinchado, distrayéndolas mientras otro delincuente a escondidas hurta los bolsos de dentro del vehículo de los turistas e incluso las llaves del coche para no poder ser perseguidos, todo en menos de un minuto, saliendo a toda velocidad los ladrones mientras las víctimas quedan en shock cuando son conscientes del robo.  


                                        

 Todo y ser conocido ese modus operandi con el nombre de “método peruano” ya son décadas que los delincuentes son de nacionalidades casi todos de los países del este, como Kosovo.

 Como he dicho, este tipo de robo, casi a diario en las autopistas del este del país, desde la frontera con Francia hasta el sud de España, lo sufren desde hace décadas, principalmente los extranjeros que transitan por estas carreteras.

 Los delincuentes, a los que se les consideran como una organización criminal, cosa que en mi opinión no tengo ninguna duda, cada vez están mejor estructurados, son más efectivos, con mejores estrategias y utilizan un parque móvil nuevo y de categoría media-alta (todos son vehículos de alquiler).  

 En cambio, la policía sufre cada vez más la falta de efectivos, con un parque móvil ruinoso y muchos turnos sin apenas coches, sin medios ni formación actualizada, sin ninguna estrategia concreta para combatir la delincuencia profesional que cada día azotan las autopistas de Cataluña.

 ¿A quién le importa los robos que sufren los turistas? Dichos actos delictivos solo perjudican a las víctimas, pero no provocan en ningún caso una alarma social al país y que puedan perjudicar los intereses de los políticos, pues a resultas, tampoco afecta a los intereses de los responsables de la seguridad pública (la Direcció General de la Policia y su Prefectura). El turista sufre, unos denuncian y otros no, pero lo que es seguro que su impotencia e indignación se las llevan a sus países, que explicarán a sus más allegados y que poco o mucho, acaba afectando a la fama de nuestro país. Pero a nuestras autoridades, a esas que están de paso político les importan nada y por obediencia al Govern, tampoco les importan a los responsables policiales.

 Tengan por seguro, que las ganancias que cada día obtienen los “peruanos” de estos hurtos son muy altas, de muchos miles de euros y también en joyas. Pues para mantener una plantilla numerosa en los coches y también en los puntos de vigías de las autopistas (para informar de posibles víctimas, movimientos de la policía y para recoger los botines que son lanzados desde los coches sin parar), así como para pagar los abogados defensores cuando son detenidos, los alquileres de los vehículos, la gasolina, los móviles… se pueden imaginar ustedes lo que generan cada día en estos robos.

 A parte del sufrimiento de las víctimas, también sufren los policías que les asisten. Sufren por la mala experiencia y el dolor de las víctimas, sufren por la impotencia que les genera que los delincuentes campen a sus anchas sin poder hacer nada por la falta del interés del Cos y de la DGP. También sufren por los conflictos en el seno de los grupos de trabajo (escamots) que provocan los “peruanos”, ya que hay agentes de tráfico que de forma individual se implica en perseguirlos, muchas veces afectando a los servicios y al resto de patrullas. Reitero, todo por la falta de estrategias, medios y responsabilidad de quienes deben ostentan la dirección de la policía y la garantía de la seguridad pública, de todos los ciudadanos, españoles y extranjeros.  

 Ni hay estrategia, ni el interés por ella. Es tan insultante la despreocupación por el tema, que ni siquiera se han plantado dar información a los turistas en la frontera, en las primeras áreas de servicios, gasolineras… como se han hecho en otras ocasiones para las campañas de seguridad de los grandes premios de motociclismo que se daban panfletos con información de seguridad viaria e incluso regalos y souvenirs como candados y reflectantes.   

 Llevamos décadas sin tomarse enserio los robos de las autopistas, esos sí, mientras el Govern y la Prefectura se enorgullecen de que la Unidad Marítima y Subacuática de Mossos hayan retirado una red de pesca que posiblemente salve la vida de pececillos y algún cefalópodo ¿Saben cuántos obstáculos retiran las unidades de tráfico y seguridad ciudadana de las carreteras cada día y que seguro salvan vidas humanas? Eso no importa, el postureo tiene más réditos políticos que la responsabilidad por la seguridad pública.     


viernes, 29 de septiembre de 2023

La Unidad Marítima de Mossos, un dispendio innecesario, conflictivo competencialmente e insultante para el resto de las unidades del Cos que se encuentran en extrema gravedad por falta de medios y efectivos.

 ¿Se podría considerar malversación el hecho de invertir millones en una unidad sin competencias, pero con intereses partidistas y personales?


 Se acabó la Copa América de Vilanova i la Geltrú y vaya por delante mis felicitaciones a la organización por el éxito del evento, el disfrute de los participantes y aficionados, así como de los beneficios para mi querido municipio, sean económicos y publicitarios, enhorabuena.

 Pero sobre todo celebraría que haya acabado la competición náutica por el abuso institucional de la publicidad ignominiosa de la “acompetente” Unitat Marítima del Cos de Mossos d’Esquadra. 

 Pues no, la Conselleria de Interior orquestada por el Honorable Elena, el que fue alcalde socialista de Vilanova, así como los responsables de las redes sociales del Cos, siguen con la tabarra por la apuesta política y partidista a las barquitas de marras.

 

 


 La ambición y componenda política del Govern de Aragonés por arrebatar las competencias del control de las costas a la Guardia Civil y luego, estoy seguro exigirán el traspaso de los puertos, aeropuertos y frontera, no sería indecente sino tuvieran abandonadas, desabastecidas y menospreciadas las unidades de seguridad ciudadana y de tráfico, competencias y responsabilidades, estas si asumidas por la Generalitat de Catalunya.

 Los mossos, agentes de policía que sufren diariamente las graves carencias en sus turnos de trabajo por la falta de efectivos, vehículos, medios y formación, ven atónicos la inversión millonaria en una unidad del mar sin competencias y sienten vergüenza ajena por el conflicto competencial que han generado la Conselleria y la Prefectura aprovechando un evento tan importante, mediático e internacional como ha sido la Copa América.

 Si hacemos una simple búsqueda en la web de contrataciones de la Generalitat de Catalunya, podemos encontrar dispendios insultantes por la compra de las embarcaciones 1.500.000€, mantenimiento 132.670€, combustible y aceite lubricante 517.717€, publicidad 210.000€… pero hay bastante más por formación, medios técnicos, uniformidades y más barcos.


 


 

  

 Pero a día de hoy hay más compras de embarcaciones y motos acuáticas que suman más cientos de miles de euros invertidos en la unidad náutica sin competencias.

 Para muchos policías en activo, estos conflictos competenciales y la prioridad política y partidista con el apoyo de la Prefectura del Cos, así como por el silencio de los sindicatos de mossos, producen en el colectivo una frustración al ver la cantidad de dineros que se tiran por la borda, mientras ellos, en las calles y carreteras tienen que trabajar el doble y el tripe por la falta de efectivos, con un parque móvil ruinoso y hasta peligroso, con medios técnicos del siglo pasado, sin apenas formación y sin apoyo institucional ni reconocimiento jerárquico.

 Tienen un colectivo en la UVI y será difícilmente recuperables.  Es un cuerpo de policía en decadencia y en muchas ocasiones un fraude público, no por el esfuerzo de los policías uniformados que siguen dando lo mejor de ellos a la ciudadanía, sino por los responsables políticos y sus mandos de confianza.  


viernes, 8 de septiembre de 2023

Las castas en los Mossos d'Esquadra, hasta el óbito

 En el mismo día, fallecen dos agentes de Mossos d'Esquadra, un mosso y un comisario, pero ambas pérdidas no son tratadas con el mismo sentimiento, homenaje ni reconocimiento desde la Conselleria de Interior y, ni siquiera por parte de los responsables de comunicación de las redes sociales e intranet del Cos. 

 


 Más allá de las responsabilidades y funciones de cada categoría del Cos, existen las preeminencias y las postergaciones entre las clases sociales, castas, linajes, clanes, genealogías, familias... que marcan las diferencias entre mossos, para cada acto institucional, pero también para el día a día profesional y el trato entre administración y los componentes del colectivo.  
 
 Para las altas castas del Cos, a parte de sus derechos retributivos, se les garantizan los mejores privilegios, caprichos y placeres, como las confortables oficinas, los mejores y nuevos vehículos, las recepciones con la alta sociedad, viajes, cursos, dietas, horarios a la carta, así como las medallas y los homenajes personales por solo ostentar el cargo. 

 Para las inferiores castas del Cos, a parte de sus derechos retributivos, se les garantizan las peores condiciones laborales, la estricta normativa y fiscalizadora administrativa, el infame parque móvil, recorte de medios, formación y se les apremia con más carga de trabajo por la falta de efectivos y el aumento de requerimientos que los ciudadanos piden a su policía. Si hay medallas, serán por jugarse la vida y las felicitaciones por rellenar el aforo como figurantes.  

 Las diferencias entre la nobleza y el populacho del Cos, con sus privilegios, reconocimientos y agradecimientos, se mantienen durante toda la trayectoria profesional hasta el último suspiro del funcionario, y qué, como hemos podido ver en estos dos últimos traspasos, la casta es homenajeada y la tropa ignorada. 



 
 Incluso "de casta le viene al galgo" que los responsables de las redes sociales del Cos no dudan en mencionar y homenajear en Twitter, Facebook e Instagram a todos los perros policía fallecidos. 


 
 Podemos consultar el histórico de las publicaciones del Cos en redes y comprobar que las menciones y homenajes que realizan a policías fallecidos, la mayoría son para los altos mandos y perros. Si hay alguna mención a los policías de las escalas inferiores que hayan muerto, son por causas estrictamente laborales y profesionales (accidentes y atentados). 

 Si son vergonzosas e insultantes las distinciones que existen entre las castas del Cos en vida, es una indecencia el trato discriminatorio que se hace a los agentes en muerte.

 El pasado 5 de setiembre, murió el comisario Emili Quevedo, pero también murió el mosso Eduard P. de la ARRO Central, pues los dos merecen la misma distinción y el mismo mensaje de pésame a las familias, amigos y compañeros. 


    



D.E.P




domingo, 20 de agosto de 2023

LOS JEFES DE LOS MOSSOS D’ESQUADRA DESDE 1983

 Para hacer justicia, aquí mi reconocimiento y homenaje a Don Luís Aldeguer Carbó y Don Juan Canals Costa, porque ellos fueron los primeros jefes de Mossos d'Esquadra desde su refundación en el año 1983.

Si hacemos una búsqueda en Google de la "relación de jefes de los mossos" la primera entrada que aparece es la del Nacional.Cat que coloca a Josep Peris como primer mando de los mossos desde año 1988 al 1993, con anterioridad a este, El Nacional no mencionan a ningún otro, alegando: "Durante los primeros años de la nueva policía, el jefe del cuerpo era un comandante del Ejército, por lo tanto, el jefe era un militar"

https://www.elnacional.cat/es/politica/jefes-mossos-historia-secretos_903780_102.html

 En la Wikipedia hay una entrada llamada "Llista de Comissaris en Cap" y aparece el Comisario Josep Milán como primer mando de la lista. Si consultamos algunos libros sobre la reciente historia del Cos, todos dan por bueno que el primer jefe de los mossos desde la reinstauración en 1983 fue Josep Peris. 

https://ca.wikipedia.org/wiki/Graus_dels_Mossos_d%27Esquadra

 Pero no, debemos sumergirnos en las hemerotecas de prensa, del BOE y el DOGC para que cronológicamente pongamos en el lugar de la historia que merecen, a los dos primeros mandos de los mossos que fueron nombrados y ocuparon la mayor graduación del momento, de forma legítima, aunque anteriormente hubieran sido militares, como lo fue también el Capitán de Aviación Don José Peris.   

Los nuevos mandos de Mossos, el Inspector Luis Aldeguer y el Subinspector Juan Canals

 Con ayuda de las publicaciones de prensa y de los diarios oficiales del Estado y de la Generalitat de la época, en este escrito quiero hacer un pequeño reconocimiento y homenaje a Don Luís Aldeguer Carbó, Teniente Coronel de Artillería y Don Juan Canals Costa, Comandante de Infantería, que fueron nombrados respectivamente como Inspector y Subinspector de la Policía Autonómica de Cataluña. 

 Situémonos. En el año 1951 el régimen del General Franco autoriza a la Diputación de Barcelona para que pueda crear una sección de Mozos de Escuadra con funciones de seguridad para sus edificios. Recordemos, que el Cos de Mossos d'Esquadra fue abolidos por la dictadura en el año 1939. 

 En 1976 el Capitán del Ejercito Bertrán Gómez-Alba Ruíz, militar herido en el Sifi Ifni cuando estuvo destinado en el Sahara, fue nombrado Capitán Jefe de los Mozos de Escuadra de la Diputación hasta que se convocó la primera promoción de Mossos d'Esquadra en 1983. Hay mucha historia, acusaciones e incluso sentencias judiciales sobre el papel de este Capitán de la Sección de Mozos durante el golpe de estado del 23 de febrero de 1981.   

  El President Josep Tarradellas con el Capitán Beltrán 
pasan revista a la formación de Mossos de Esquadra de la Diputación de Barcelona. 

 El 5 de marzo de 1983 el diario Avui ya mencionaba a Lluís Aldeguer y Joan Canals como posibles futuros jefes de la Policía Autonómica de Cataluña, todo y que todavía no se había aprobado la creación y restauración de dicho cuerpo policial.

 El Gobierno del Estado y el Govern de la Generalitat acuerdan la convalidación del Cos de Mossos d'Esquadra como la Policía Autonómica de Cataluña. 

 El 14 de julio de 1983 se aprueba la Ley 19/1983 por la que se crea la Policía Autonómica de Cataluña


Comunidad Autónoma de Cataluña «DOGC» núm. 347, de 22 de julio de 1983 
«BOE» núm. 215, de 08 de septiembre de 1983 Referencia: BOE-A-1983-24068 

 Una vez creada la Policía Autonómica, se necesitaba de forma urgente un jefe. Como explica la información del Punt Diari del día 20-9-1983, los candidatos continuaban sonando, Aldeguer y Canals. La misma información del Punt recoge "Los jefes de la policía de la Generalitat serán nombrados entre oficiales de las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad del Estado"



 Por Orden de 31 de mayo de 1984, publicada en el BOE el 9 de junio, se convocan dos plazas de Jefes y Oficiales de libre designación, en la Policía Autonómica de Cataluña.

 


 El día 26 de noviembre de 1984 se pública en el BOE núm. 283, los nombramientos de los jefes de la Policía Autonómica de Cataluña, siendo Inspector Don Luís Aldeguer Carbó y Subinspector Don Juan Canals Costa. 



 La prensa se hace eco de los nombramientos de los nuevos jefes de los Mossos d'Esquadra 



 También el diario Avui informó el 27 de noviembre de 1984 de los nombramientos de Aldeguer y Canals como nuevos jefes de mossos



 El día 28-11-1984 el Diari de Girona publica una entrevista del Inspector Lluís Aldeguer con mensajes como "Cal una policia segura que no minvi llibertat als ciutadans"



 El día 10 de diciembre de 1984, el Conseller de Governació Macià Alavedra y el Director General de Seguretat Ciutadana se reúnen con los dos nuevos mandos de los mossos. Informa al día siguiente el diario Avui.


 Un suceso destacable en aquellos primeros meses de mandato de los nuevos jefes de mossos, fue el asesinato del Superintendente de la Ertzaintza, Teniente Coronel Diaz Arkotxa, el 7 de marzo de 1985, por la organización terrorista ETA.


https://pandora.girona.cat/viewer.vm?id=0002242547&page=1&search=assassinat%20el%20cap%20de%20l%27Ertzaina&lang=ca&view=hemeroteca

  El día 8-3-1985 la prensa local informa de la visita del Inspector Lluís Aldeguer a la capital gironina. El titular fue: "A Girona vindran una vintena de mossos d'esquadra más"





 A partir del año 1986 empezaron evidenciarse las discrepancias entre el Inspector Aldeguer i la Dirección General de Seguridad Ciudadana de Lluís Renau. Lo publica el Diari de Girona del día 21 de febrero de 1986:



 El día 13 de noviembre de 1986 se publica en el BOE núm. 272, el dese de Don Luís Aldeguer Carbó como inspector de la Policía de Autonómica de Cataluña. 



 Después de la dimisión y cese del Inspector Aldeguer, el Subinspector Joan Canals asume en funciones el cargo de jefe de Mossos d'Esquadra hasta el 22 de febrero de 1987, día que presentó la dimisión por motivos personales, según informa el diario Avui.



 El día 15 de abril de 1987 se publica en el BOE la Orden por la que se dispone el cese de Don Juan Canals Costa como Subinspector de la Policía Autonómica de Cataluña. 



 Durante el periodo que el Inspector Lluís Aldeguer Carbó y el Subinspector Juan Canals fueron jefes de la Policía Autonómica de Cataluña - Mossos d'Esquadra, del 26 de noviembre de 1984 al 15 de abril de 1987, sus autoridades políticas en la Generalitat de Cataluña fueron:

- President de la Generalitat, el Molt Honorable Jordi Pujol i Soley 
- Consellers de Governació:
  Honorables Macià Alavedra i Moner (hasta 09-05-1986) y Agustí Bassols i Pares (1986 -1988)
- Director General de Seguretat Ciutadana:
  Señores Miquel Sellarès i Perelló (1983-1984) y Lluís Renau (1984 - 1989)

  De forma accidental, el Sargento Josep Maria Moraleda asumió las funciones de jefe de la Policía Autonómica de Cataluña mientras no se resolvió el concurso para designar el nuevo Subinspector. El periodo fue de abril del 1987 a febrero de 1988.  


    
 No fue hasta el 10 de febrero de 1988 que se nombró al Capitán del Aire Don José Peris Prats como Subinspector de la Policía Autónoma de Cataluña. 

 A continuación, me gustaría adjuntar varias noticias y entrevistas que se publicaron en su día, recordando y reconociendo al Inspector Lluís Aldeguer Carbó de los Mossos d'Esquadra:

- Diari El Punt, viernes 28 de octubre de 1988 (Fires de Girona) 



- Diari de Girona, domingo 29 de agosto de 1999




- Entrevista en Diàspora, julio de 2009



- El Punt Avui, lunes 25 de diciembre de 2017, la periodista de sucesos Tura Soler informa de un incidente de tráfico con dos coroneles implicados. 



- El Diari de Girona, en su sección "Tal dia com avui" cada 28 de noviembre de los años 2017, 2018, 2019 y 2020 recordó la efeméride del nombramiento del Teniente Coronel Lluís Aaldeguer Carbó como Inspector Jefe de los Mossos d'Esquadra. 




- Diari de Girona y el Punt Avui, domingo 21 de febrero de 2021. Se publica la esquela del fallecimiento el día 20 de febrero de 2021 a la edad de 86 del Coronel de Artilleria y que fue jefe de los Mossos d'Esquadra de la Generalitat de Catalunya. Por motivos de salud pública a causa del COVID.




- Diari de Girona, lunes 22 de febrero de 2021, Mor Lluís Aldeguer, primer inspector en cap dels Mossos d'Esquadra. 





 Pues esta es la relación histórica de los Jefes de los Mossos d'Esquadra desde su refundación en el año 1983 hasta el día hoy.



Inspector Lluís Aldeguer 1984-1986


Subinspector Joan Canals 1986-1987


Sergent Josep Maria Moraleda 1987-1988



Sots-Inspector Josep Peris 1988-1993


Sergent-Major David Piqué 1993-1994


Major Joan Unió 1994-2007


Comissari Josep Milán 2007-2013 


Major Josep Lluís Trapero 2013-2017 y 2020-2021


Comissari Ferran López 2017-2018


Comissari Miquel Esquius 2018-2019 y 2024-2026


Comissari Eduard Sallent 2019-2020 y 2022-2024


Comissari Josep Maria Estela 2021-2022


Comissària Sílvia Catà 2026-

Lista actualizada a 11 de setiembre de 2026

LA HISTORIA DE LOS MOSSOS D’ESQUADRA CONTINÚA.

Comissari Miquel Esquius i Miquel "LA FORÇA TRANQUIL·LA DE LA INTEL·LIGÈNCIA"

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