miércoles, 22 de marzo de 2023

El The Wire de Baltimore, un preludio de Bajo Escuchas de Cataluña

 La serie THE WIRE (2002-2008) inspirada en la ciudad de Baltimore de finales del siglo pasado debe de ser un referente para nuestros gobiernos y sus Jefaturas de Policía. The Wire en sus 5 temporadas nos adentran en los barrios más marginados de la ciudad, controlados por las organizaciones criminales de la droga que cohabitan con los intereses políticos y corruptos de los gobiernos y la sumisión de los mandos de la policía, con una plantilla viciada, desmotivada, desabastecida de medios, efectivos... ¿les suena?


 Pues aquí en Cataluña, tenemos los Governs de turno que como en Baltimore priorizan sus intereses personales y partidistas a los intereses del estado de derecho. Aquí como en Baltimore, tenemos el Cos referente y responsable de la seguridad pública de Cataluña, con Jefaturas colocadas a dedo por los gobiernos para ser sometidas a los intereses partidistas y así controlar y atar corto a la policía... ¿les suena?

 Como dije en Twitter "si nombras a una jefatura política es para tener resultados políticos" pues como en la serie, el gobierno de la ciudad coloca a los jefes de la policía y estos a sus subordinados para obtener los resultados que les beneficien a fin de cuentas, para continuar en el poder, con todo lo que ello conlleva... ¿les suena? 

 En The Wire se habla de las estadísticas, como se obtienen, se manipulan o directamente se falsean. También se escenifica como se reducen patrullas de policías, efectivos o medios para impedir que se trabaje contra la delincuencia y así dar datos engañosos a la ciudadanía que beneficien el blanqueo de la gestión gubernamental... ¿les suena? 

 También se describe como se llega a la decadencia de un cuerpo de policía, dejando el mando a jefes ineptos y/o corruptos, proyectando referentes negativos para el colectivo que acaba desanimado, haciendo inoperantes las patrullas, con un estado desidioso de los agentes y que algunos acaban siendo delincuentes con placa... ¿les suena? 

 Si Convergencia ya diseñó el Cos a semejanza de la estructura del Partit para colocar en cabeza a sus prohijados, afiliados y familiares, ahora Esquerra está haciendo lo mismo, cambiando Prefectos y Prefectas, decretos y estructuras del Cos para intereses de sus componendas partidistas y personales. 

 De los tiempos gloriosos del Cos, 1994 al 2008, años del despliegue y traspaso de las competencias como policía integral a toda Cataluña, vino el inicio de la decadencia del Cos, a partir del 2010, empezando por las nefastas gestiones e indecentes políticas de los Governs de Don Artur Mas con los recortes que dejaron los servicios públicos en los huesos, en concreto la seguridad y sanidad. No se salió de la decadente era del Ex Molt Honorable President Mas, que se estranguló al Cos con las políticas rupturistas y de confrontación de los Governs de Puigdemont (2016-2017) y de Torra (2018-2020), ambos con la colaboración de la alta y no tan alta jerarquía, dejando al Cos a los pies de los caballos, desautorizados y señalados como cómplices de la deriva separatista. Sin haber levantado cabeza, los Governs del President Aragonés (2020...), primero con Junts y ahora en solitario, Esquerra con su Conseller de Interior el Honorable Elena (tránsfuga del PSC) en vez de reconstruir, dar confianza y recuperar la profesionalidad del Cos, aviva el fuego de la quema con cambios constantes en la Jefatura y Comisarias, apuestas por unidades con intereses solo estratégicos políticos como la Marítima, con cruzadas inoperantes como la feminización del Cos o recortes en los derechos laborales como la segunda actividad y la última imposición, el nuevo decreto de restructuración del Cos, que puede tener unos trasfondos muy oscuros. Todo ello se anuncia a bombo y platillo por medios pagados para hacer campañas de publicidad institucional, así como el constante bombardeo en redes sociales de las cuentas institucionales de Interior y el Cos. Mientras la fanfarria suena en el escenario, en el trascenio se oculta la verdadera cara de la policía catalana, la precariedad de las Unidades de USC y Trànsit, como de las unidades de Investigación, todas ellas son los principales pilares de la seguridad pública, se encuentran en estado agónico por la falta de vehículos, efectivos, medios y formación.

Si las intromisiones políticas y partidistas no cesan, el Cos lamentablemente tiene los días contados (de lo que queda) como una institución respetable y profesional.   


domingo, 12 de febrero de 2023

La subvención pública, legalidad mefistofélica.

 SUBVENCIÓN según la RAE: Contribución financiera por parte de un Gobierno o cualquier organismo público y cualquier forma de sostenimiento de los ingresos o de los precios que implica una transferencia de recursos económicos del otorgante al receptor por una cantidad inferior a la presentación total.

 SUBVENCIÓN en mi opinión: Cantidad de dinero que otorgan los gobiernos a una organización o asociación, en apariencia por sus fines sociales, pero en verdad es por su fidelidad y lealtad a las políticas del partido que gobierna.

 El periodista y opinador Albert Soler, en su libro “Un botifler en la villa y corte” dice en la página 205 “El botifler escucha la palabra << subvención>> y echa mano a la pistola. Si no la lleva, echa mano a la cartera, para que no se la robe” Explica que un antiguo director del periódico le contó que un alto cargo de la Generalitat (convergente) le dijo “Si el Diari de Girona se porta bien con nosotros, nosotros nos portaremos bien con el Diari de Girona” Las subvenciones y la publicidad institucional son el caramelo con el que el poder consigue que el periodismo deje de serlo.

 Si querido Albert, ese es el objetivo de las subvenciones, el control de los agentes sociales a base de dinero y así mantener el silencio, la paz política o laboral en beneficio de los partidos políticos de turno y por supuesto en beneficio personal de los dirigentes de las asociaciones y organizaciones asignatarias de las subvenciones.

  Las más ignominiosas subvenciones son las que reciben las organizaciones sindicales, en concreto los llamados sindicatos de clase (todo dicho con este calificativo). Millonarias cantidades que reciben del Gobierno de España y que suman a las cantidades que reciben de los Gobiernos de las Comunidades Autónomas. Con estas sumas de cientos de miles de euros, los sindicatos garantizan la paz social a los gobiernos que riegan las cuentas bancarias de UGT y CCOO. Para más pruebas de los beneficios de las subvenciones para los gobiernos, ni olvido ni perdono la concesión de la Cruz de Sant Jordi 2014 del gobierno de Artur Mas a esas organizaciones en plena destrucción y recortes de los servicios públicos y de los sueldos de los funcionarios. Tampoco olvido ni perdono el apoyo de la UGT al Procés de la mano de su líder “atrabajor” Josep/Pepe Àlvarez/Álvarez (catalanizado o españolazo según en el foro que se presente). Nada es por nada, todo es por la pasta que reciben los subvencionados que se garantizan los sueldos y el buen vivir de los dirigentes de las organizaciones y por la lealtad y compromiso de garantía política para los gobiernos subvencionadores.


  Si hay subvenciones para garantizar la paz social como las destinadas a controlar sindicatos y prensa, las hay para todo los contrario, como las subvenciones que reciben ciertas asociaciones como Irídia o la Plataforma per la Llengua que generan confrontación, recelos y prejuicios en la sociedad.

Subvenciones a IRIDIA

                                    Subvenciones a la Plataforma per la Llengua

 Millones de euros en subvenciones por ideología política y partidista que benefician a las entidades (sueldos de personas) con la finalidad de desarrollar una misión concreta y necesaria para mantener al partido político en el gobierno.

 La asociación catalana Irídia, según predica, dice que trabaja para promover y defender los derechos humanos en especial civiles y políticos. Solo hace falta ver su activismo para darse cuenta del sesgo ideológico que calzan, el populismo y el vocerío buenista y manipulador de sus contiendas. Promueven la desconfianza social contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, la presión política para debilitar las policías, generan el debate contra las leyes de seguridad ciudadana y las normas que garantizan la función policial para la proteger la seguridad pública.     

 Otras subvenciones que de primeras son más aceptadas socialmente o diría simpáticas por la función que nos dicen que realizan dichas organizaciones asignatarias, son por ejemplo las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico o seguridad vial. Entidades que la administración les asigna una buena cantidad de subvención por realizar servicios que deberían de asumir las administraciones públicas, por ejemplo, la ayuda psicológica. El problema que detecto en estas asociaciones vinculadas a las seguridad vial y accidentes de tráfico, es la falta de denuncias y a la crítica pública hacia las políticas de los gobiernos en esa materia. Cientos de miles de euros que reciben de subvenciones por ejemplo las asociaciones de Stop Accidentes, P(A)T… y nunca he leído u oído una critica hacia las irresponsables gestiones sobre tráfico de los gobiernos, concejalías, direcciones generales o comisarías de policías del tráfico por la falta de agentes, medios o formación.

 


 En resumen, la mayoría de las subvenciones son un regalo millonario de los partidos políticos que gobiernan (con dinero de los contribuyentes) para organizaciones que se benefician principalmente sus dirigentes, con el compromiso no escrito, pero si explícito: DE NO MORDER LA MANO QUE LES ENRIQUECE.  



domingo, 29 de enero de 2023

Visten uniforme, pero sintonizan mejor con los políticos que con los policías

 Si la máxima de un agente de la autoridad es el servicio público, ayudar y garantizar la seguridad pública, la máxima de un alto mando es complacer a la superioridad y sus gobernantes, en pro de su carrera profesional.  

 Durante más de treinta años de servicio he vivido experiencias profesionales como el despliegue de los mossos por toda Cataluña, el traspaso de competencias, la falta de medios, formación y efectivos, congelaciones y recortes de sueldos. He visto pasar gobiernos conservadores y progresistas, una lista larga de consejeros y jefes del cuerpo, cambios de Prefatures y estructuras, reformas o nuevas leyes, conflictos internos, sociales y políticos, crisis económicas y sanitarias…y por todo, me identifico con Honoré de Balzac cuando dice que “Los gobiernos pasan, las sociedades mueren, la policía es eterna”

 Esta semana han vuelto las huelgas en diferentes sectores públicos, en el sanitario y la educación. Después de aquella crisis económica que provocaron muchas manifestaciones contra los recortes sangrantes del Govern de Don Artur Mas en los servicios públicos, nos llevaron a la crisis social y política del procés que monopolizó la sociedad catalana por los intereses de las elites partidistas en el conflicto Cataluña-España. Luego nos paralizó la crisis sanitaria de la COVID que evidenció la falta de recursos sanitarios, que de aquellos intereses convergentes veníamos. Pasada la pandemia, el conflicto catalán se autodestruyó por la lucha del trono del Palau de la Generalitat y como en la etapa del Tripartito, cuando a los Convergentes ahora Junts se les saca de la poltrona del Govern, las reivindicaciones del sector público se calientan y aparecen las manifestaciones y las huelgas de los funcionarios. He aquí la importancia de las estructuras “d’Estat” que ellos reclaman y a las que en verdad deberían de llamar estructuras “del Partit”   

 Estoy casi convencido que las mismas necesidades (salvando las diferencias de servicios) que revindican los médicos, las enfermeras, los docentes, los funcionarios de justicia…son las que padecen los policías del Cos de Mossos d’Esquadra: falta de efectivos, medios, formación, reconocimiento profesional…

 En mi opinión, centrándome en el ámbito de la seguridad pública que es el que conozco, aquí no estoy casi si no que estoy completamente convencido, mucha culpa del estado de necesidad y decadencia profesional que padece la Policia de la Generalitat es responsabilidad de las elites de los mossos d’esquadra, en concreto de las categorías de gestión y no de función policial. Inspectores, Intendentes y Comisarios a los que señalo principalmente, todo y que haberlos los hay de Sots-Inspectores y algunos Sargentos que de siempre han gestionado y son igual de responsables que los principales. 

 Estos gestores uniformados con las charreteras llenas de barras & laureles, el pecho lleno de rayas de colores y chatarra en formas de estrellas por los méritos que ellos mismos se reparten y que en ningún caso son por acciones policiales, han crecido con una educación de sometimiento y servilismo hacia sus superiores y sobre todo hacia la casta política, concretamente hacia los dirigentes del Partit, como reconocimiento y agradecimiento por los éxitos personales cosechados en su trayectoria profesional.

 De esta educación político-jerárquica, a la que ellos denominan lealtad institucional, los mandos en perjuicio de las categorías inferiores y la profesión de Policía, han gestionado sus comisarias, regiones y áreas como un político, obedeciendo los intereses del partido y no trabajando por los intereses de los ciudadanos y su seguridad.

 Sobre todo en los años de crisis económica y también social como en la década del procés, esos mandos de gestión se han dedicado a tapar las necesidades de la policía, desmentir las denuncias por la falta de medios como coches patrullas, material, efectivos y formación. Se les ordenan hacer entrevistas, ruedas de prensa e incluso comparecencias en el Parlament donde pintan y colorean los números, estadísticas y justifican las malas decisiones estructurales, las nefastas políticas que afectan a la seguridad y a la credibilidad de los agentes de la autoridad, apoyando cambios de modelos equivocados que acaban siendo un fracaso y luego reconducidos, pero con un daño irreparable.


 Reunirse, conversar o discutir con las elites de uniformados sobre los problemas de los parias uniformados, que son los agentes de policías que trabajan en la calle, sufren los turnos, las inclemencias del tiempo y los conflictos de la sociedad, es como estar ante míster Bean y su cara de aversión. 

 Así llevamos más de una década, en caída libre sin control, dejando un futuro muy complicado, sin buenos referentes ni un modelo aceptable de policía para los nuevos agentes que nos relevarán. Y mientras, las elites uniformadas e históricas del Cos pasan a mejor vida, en una segunda actividad cobrando lo mismo en supuestas tiendas de Merchandinsing o Club Esportiu de Mossos… dejando atrás el marrón mal gestionado de la seguridad pública y un Cos desestructurado y a la deriva.  

viernes, 13 de enero de 2023

POSTUREO INSTITUCIONAL, DE VERGÜENZA AJENA

 -          Postureo según la RAE: Actitud artificiosa que se adopta por conveniencia o presunción.

 -      Postureo según otras fuentes: Expresión de un comportamiento o una pose por mantener una apariencia o una imagen.

Leída estas definiciones y otras muchas más que se pueden encontrar, opino que es aceptable y respetable el postureo de las personas o entidades privadas, pues allá cada uno con la exposición de su imagen y su publicidad por las redes sociales. Pero otra cosa es aceptar o respetar el postureo de los servicios públicos que cada día hacen más uso de las poses y que la mayoría de las veces atentan contra la seriedad y la profesionalidad de las instituciones que representan.

       
                                                                                             

Que un político se preste al postureo, puede que sea por necesidad a mantener su modus vivendi, es parte de la permanente campaña electoral para que no olvidemos y sepamos que están siempre trabajando. Ya el Régimen anterior, postureaba con el NODO y nos explicaba todo lo bueno de las políticas de los gobiernos del Generalísimo. Los actuales regímenes, con las nuevas tecnologías y en su caso las redes sociales, ya no necesitan de las salas de cine ni telediarios para enchufarnos los NODOS de la actualidad, ahora es más fácil, rápido y efectivo por los canales de Twitter, Instagram, Facebook… que llegan a miles de personas en minutos.  

Pero el postureo institucional ha traspasado líneas indecentes al abusar de las redes sociales para publicitar los éxitos, exhibirse y aparentar de modernidad las fuerzas y cuerpos de seguridad y también de emergencias.

Todos los cuerpos policiales y de emergencias del país han tenido su momento friki en las redes sociales, realizando publicaciones de vergüenza ajena para el resto del colectivo que no necesita posturear para demostrar su trabajo.

     

Todos hemos podido ver publicaciones de cuentas oficiales en Twitter como la de Bombers de la Generalitat de Catalunya postureando por el rescate de una paloma atrapada, también reportajes de prensa que informan de unidades policiales, como la de los Espiells de mossos con video incluido de una persecución policial de quilómetros por una infracción tráfico, videos de TikTok vistiendo los uniformes oficiales proclamando su sexualidad, fotos de Instagram y Facebook de policías con poses propias de anuncios de colonias.


A las fuerzas y cuerpos de seguridad y emergencias, el postureo les perjudica más que les beneficia. La mejor propaganda es el servicio diario de las unidades, los éxitos de su trabajo que son las necesidades de los ciudadanos, atender todos los requerimientos que se les solicita de forma diligente y profesional… Gastar miles de cientos de euros en publicidad o en recursos, tiempo y efectivos para transmitir una imagen de apariencia y muchas veces engañosa, es insultante para la sociedad y para muchos de los profesionales que día tras día trabajan, cada vez más, con dificultades por falta de medios, efectivos y formación.

sábado, 19 de noviembre de 2022

LA SEGURIDAD PÚBLICA SOMETIDA AL LOBBY ANTIPOLICIAL

LOBBY: Grupo de personas influyentes, organización para presionar en favor de determinados intereses.

Aquellos que se propusieron tener bien atada a la policía, así como debilitar, descreditar y desanimar a sus agentes de la autoridad, están teniendo sus frutos.

Según las noticias, aunque desmentidas por las administraciones de turno, la inseguridad en las ciudades y pueblos va en aumento. Se oyen críticas de la población por la falta de patrullas, por el retraso de la policía a los requerimientos, por la cita previa impuesta por la GenCat en pandemia y que ya se ha quedado, por la inacción de las FCS en actos delictivos como cortes de calles, okupaciones de viviendas y cultivos de marihuana, por el aumento de accidentes de tráfico… Críticas que sabemos todos que son ciertas y legítimas para exigir a los gobiernos el derecho a la seguridad pública y pedir responsabilidades teniendo en cuenta por ejemplo el compromiso de la Policia de la Generalitat Mossos d’Esquadra recogido es su Carta de Serveis, por cierto, carta que deberían de ser revisada, pues la última es del año 2009.

El movimiento contra la policía, yo lo considero un lobby, en Cataluña tiene como antecesor el histórico sentimiento de prejuicios y antipatías hacia los agentes de la autoridad, arraigado fuertemente en buena parte de población catalana. A partir del 2011, el sentimiento contra la policía se transforma en organización, lobby, aprovechando la crisis económica, social y política, en manos del gobierno pernicioso del Sr. Artur Mas (el Recortador) ya que estando su partido en la UCI por la pérdida de votos y el peso cada vez más insoportable por el 3%, se ve obligado a dar concesiones a partidos antisistema para mantenerse Don Arturo y su colación en la poltrona del Palau de la Generalitat.

En este punto, las CUP y sus análogas asociaciones antisistema que tienen entre sus máximas el acoso y derribo de las FCS, principalmente de la Policia de la Generalitat, incrementan las acciones reivindicativas con violencia y especial confrontación contra los mossos. Los antisistema aprovechan los efectos nocivos de los recortes de Arturo que ha debilitado la efectividad de la policía por la falta de medios y formación.

Es posible que la chispa que encendió la caja de los truenos fue el 27 de mayo del 2011 por el operativo policial para el desalojo de la plaza Cataluña de Barcelona, ocupada hacía dos semanas por el movimiento 15M. El dispositivo conjunto de mossos y guardia urbana, dirigido por el Conseller de Interior Felip Puig con la aprobación del alcalde en funciones Jordi Hereu, los mossos la realizaron en medio de un conflicto laboral contra los recortes de Don Arturo, por lo que faltaron unidades de orden público. 

A este desalojo accidentado y muy criticado, les siguieron más manifestaciones y huelgas generales qué, como denominador común todas finalizaban con actos violentos, destrozos urbanos y ataques contra las fuerzas de orden.

En una de esas manifestaciones, la del 14 de noviembre de 2012 por la huelga general europea contra las políticas de austeridad, la señora Esther Quintana sufre la pérdida de un ojo como consecuencia de una pelota de goma de la policía. Las primeras declaraciones y posteriores comparecencias en el Parlament, el Conseller de Interior Felip Puig negaba a la mayor que esa grabe lesión de la Sra. Quintana fuera consecuencia de un proyectil de la policía. El tiempo y la justicia desacreditaron al Conseller y a los informes del Comisario Pla, dimitiendo el primero, pero al segundo ni una información reservada se le abrió, así como se condenó a la Generalitat a indemnizar a la Sra. Quintana. Este caso fue utilizado por el lobby para crear una comisión en el Parlament (abril del 2013) sobre el modelo de orden público y material antidisturbios, que concluyó con el acuerdo a la prohibición (mossos) de las pelotas de goma a partir de abril de 2014.

Imagen informativos Telecinco

Se prohíben las pelotas de goma y se sustituyen por los proyectiles de Foam, pero que tampoco es del agrado del lobby antipolicía. Los manifestantes que van con la cara tapada exigen que los mossos lleven bien grande el número de identificación. Los manifestantes que lanzan adoquines, cohetes pirotécnicos y cocteles molotov exigen que los mossos no utilicen ningún tipo de material antidisturbios como los proyectiles… Así el lobby va ganando la partida contra la policía gracias a gobiernos y jefaturas sometidas a los intereses partidistas y personales que ceden a las demandas de partidos antisistema contra la seguridad pública y la integridad de los agentes de la autoridad, que cada vez tienen menos de autoridad.  

Las manifestaciones y huelgas generales por las políticas funestas ante la crisis dejaron paso a las movidas por el Procés, ya que por el 2015 la economía empezó a remontar, pero Convergencia seguía haciendo aguas (metáfora marinera que tanto le gustan a Don Arturo). El Presidente Mas y su corte, con la excusa de los tijeretazos al Estut por parte del Estado, pero en la trastienda había el descalabro de votos y la sombra del 3%, vieron la luz en la Estelada, pues se disfrazaron de independentistas y se coalicionaron con ERC y otros para formar la candidatura de Junts x Si para salvar los sueldos.

Todo y ganar las elecciones el conglomerado de Junts x Si, tuvieron que someterse a las componendas de los antisistema de la CUP, que pidieron la cabeza de Don Arturo y este tubo que abdicar en favor del alcalde de Girona Don Carles Puigdemont, que nos iba a salir caro, muy caro para los catalanes y españoles en general.

En Cataluña, de la crisis económica pasamos a la crisis del Procés. Los catalanes como titula Albert Soler en su libro “nos cansamos de vivir bien” una buena parte de la población se radicalizó a los mandamientos de la nueva fe, donde el líder era Su Señor Puigdemont, los discípulos sus Consellers, el Credo la Independencia de Catalunya y las procesiones era responsabilidad de la Cofradía de los CDR.

Al Lobby anterior de los antisistema, ahora se suma el propio gobierno catalán y sus asociaciones (subvencionadas). Desde el edificio de la Plaza St. Jaume qué, históricamente, siempre ha mirado la función policial en Cataluña con recelo, eclosiona en una disfunción bipolar: siendo el Dr. JeKyll el Govern autonómico responsable de la seguridad pública y Mr. Hyde el Govern Independentista que pone en jaque la Ley. Para hacer realidad las promesas del Procés, la policía se convirtió en una piedra en el zapato, pues para las futuras manifestaciones, actos ilegales como ocupaciones de espacios públicos, cortes de carreteras, Tsunamis y culminar con el Referéndum, los Mossos en concreto (pero también las Policías Locales) deberían de ser atados en corto, debilitados, desarmados y siguiendo la estrategia Sharp (Golpe de Estado Blando) se esforzaron en generar un estigma en la sociedad para desacreditar y desmoralizar a la policía, calumniando e injuriando a los agentes de la autoridad señalándolos de opresores que no respetan los derechos humanos, que utilizan la violencia de forma gratuita y con vínculos a ideologías fascistas.

Los intereses del Govern que no iban más allá del Procés, significó un parón en las políticas de gestión de los servicios públicos, pues evidentemente fueron más austeras en las inversiones al departamento de interior. La falta de inversión de aquellos años en la policía tuvo y todavía se nota hoy sus consecuencias en la decadencia profesional por la reducción de efectivos, medios y formación que afectan muy directamente a la seguridad pública y a sus agentes, principalmente a las escalas inferiores. Años de acoso y derribo a la policía, falta de apoyo institucional, el señalamiento gratuito de partidos políticos, asociaciones y medios de comunicación…ha cuajado en la sociedad y ha afectado al colectivo.

Como nos dijo ayer un histórico y referente mando de policía, en un encuentro de amigos todos de diferentes FCS “hoy la policía se compone mayoritariamente de funcionarios que no quieren problemas, el policía vocacional valiente está en extinción”

Recientemente, el Lobby ha vuelto a dar otra vuelta más de tuerca promoviendo otra comisión en el Parlament, esta vez para más poderío, la preside la CUP. El objetivo, dicen, es crear un nuevo modelo de policía en Cataluña con la voluntad de implantar mecanismos independientes de control, revisar nuevamente el modelo de orden público, transparencia en la información de datos y la fiscalización de las actuaciones policiales. En fin, harán lo que quieran aquellos que no respetan la seguridad pública y a los agentes de la autoridad, más control de la policial para facilitar la violencia urbana.

Es evidente que si existió un modelo policial en Cataluña ha sido un fracaso, gracias a las interesadas políticas de los Governs, al poder del Lobby antipolicía y al bajo perfil sometido al partidismo de las jefaturas de esta última década. La seguridad pública está en jaque sin luz en el horizonte, más cuando los responsables políticos siguen con sus fanfarrias de feminización del cuerpo y su apuesta en conquistar las costas de la Catalunya Mare Nostrum en contrapartida de aumentar los efectivos y medios en tierra, por lo que proliferan los cuerpos de Vigilantes o Guardias Municipales por la falta de patrullas de Mossos d’Esquadra, aumenta la inseguridad, los accidentes de tráfico… 

CARPE DÍEM POLICE

martes, 18 de octubre de 2022

LA ETERNA ADOLESCENCIA DE LOS MOSSOS

 Sigue el vodevil jerárquico en las altas cumbre del Cos. Continúa el juego de tronos dicen por falta de lealtad y traición entre la jefatura según publicaciones de prensa, así como ruido mediático y mezquindad según las palabras del ya sustituido comisario Estela. Un bochornoso espectáculo público que va desquebrajando cada día más la credibilidad del Cos de Mossos d’Esquadra. 

Foto de Mane Espinosa (La Vanguardia)

Nada es casual ni imprevisible, todo este desaguisado jerárquico es el resultado de la injerencia política y partidista de décadas y décadas en la función policial y la seguridad pública, sobre todo des del nombramiento como comisario jefe del Sr. Trapero.  De aquella paella en Cadaqués, estas peleas de gallos.

Pero esto, es el resultado de la creación y sobre todo de la eterna adolescencia del Cos de Mossos, que nunca ha superado o no le han dejado madurar ni emanciparse de la parte parental, la madre y padre convergencia, procreadores de los hijos pródigos, que fueron recibiendo la herencia en forma de charreteras y nombramiento en torno al Cos, de forma directa en la jerarquía uniformada e indirecta en los cargos directivos de la Consejería y la Administración. 

La Criatura, se adopta en vez de ser gestada por allá los años 1983. Hoy, más que les pesen a personajes bien pagados como el Sr. Miquel Sellarés, él como DG de seguridad ciudadana y el Govern de Pujol, decidieron para error de los futuros intereses independentistas de esta década, recuperar el Cos de Mossos d’Esquadra de la Diputación de Barcelona como base de la futura policía de la Generalitat. Las dos o tres primeras promociones de mossos, poca vocación de policía tendrían, ya que era un cuerpo presencial que solo trabajaba para la seguridad de edificios y poco después de protección de las autoridades autonómicas. A finales los 80 y principios de los 90, algunas competencias se les iba transferido como transportes por carretera, menores y prisiones, hasta llegar el 17 de octubre de 1994 que se formalizó el modelo de sustitución de los FCSE por los Mossos iniciándose por la comarca de Osona hasta finalizarlo en 2008 con las comarcas de Tarragona.

Como les pasa a muchos adolescentes, el Cos de Mossos asume objetivos con un esfuerzo notorio para marcar perfil, diferenciarse de tiempos y formas pasadas, invirtiendo lo máximo... pero es una realidad efímera, al año o poco más, se inicia un periodo de decadencia que va calando la decepción interna y socialmente allá donde se van asumiendo territorios. Recuerdo una conversación con un vecino del Alt Urgell, persona implicada social y políticamente, me dijo “si tuviera que puntuar a los mossos el primer año de despliegue en la comarca, les daría un 14 sobre 10, pasado un año no llegarían a un 5 sobre 10 y después ni un 2 sobre 10”. Lo mismo ha pasado cada vez que se han asumido otras competencias, o creado especialidades nuevas como tráfico, subacuática, montaña... los primeros años son excelentes, pero luego se instala la decadencia normalizada en el Cos. Por eso comparo el Cos con la etapa de la adolescencia juvenil, cuando con emoción, esfuerzos e ilusión, un adolescente asume un reto, que acaba siendo fugaz al poco tiempo.

También es cierto, que a la Criatura no le han dejado madurar vocacionalmente, la sobreprotección, expectativas y los intereses parentales tenían otros planes de futuro para el hijo pródigo, la carrera escogida por los tutores legales era la de ciencias políticas más que de seguridad pública. La injerencia política ha sido constante y muy notoria en la construcción de la escala jerárquica del Cos… una crítica o denuncia histórica de los sindicatos, no todos ¿Qué mosso con más de 5 trienios no recuerda el apelativo POLICIU? 

El Cos fue creciendo en número, asumiendo territorio y competencias a marchas forzadas, con formación institucional, inculcando sobre todo los dos primeros mandamientos: El primero “de respetarás y complacerás siempre a tus padres, la jerarquía, por encima del servicio público” y el segundo “que nunca olvidarás quién es el creador y estarás de por vida agradecido con él, el Partit”

El pasado lunes, el mismo día que hace 30 años (17-10-1994) se firmó en la Junta de Seguridad de Cataluña formalizar el modelo de sustitución, el honorable Joan Ignasi Elena sustituye al 10º Cap del Cos desde su reinstauración en 1983, comisario Josep Maria Estela que ha durado 9 meses. Lo ha sustituido por el anteriormente sustituido comisario Eduard Sallent (núm. 8), que según dicen, será sustituido en diciembre cuando la nueva comisaria Rosa Bosch acabe el curso de adecuación, de un mes y medio de duración en el ISPC, convirtiéndose en la primera mujer al mando de los Mossos (núm. 11). Así se cumplirá la máxima apuesta, deseo y prioridad política del Conseller Elena, culminar la feminización del Cos, por encima de mejorar la presencia policial en las calles y carreteras, mejorar la profesionalidad del cuerpo con formación y medios, bajar los delitos y la siniestralidad de las carreteras…

Está claro, que la política y sus intereses partidistas sean Convergentes antes y ahora de Esquerra, continúan marcado la agenda del Cos, afectando a la profesionalidad, efectividad y vocación de los policías, que todavía existen en los mossos. He conocido grandes profesionales en mis 10 trienios vinculado al Cos, unos se han marchado tirando la toalla por las injerencias políticas y otros se han quedado manteniendo un perfil bajo, trabajando no más allá de los intereses marcados por la superioridad, o sea la política, con decepción profesional, desilusión vocacional y vergüenza por el vodevil jerárquico político que tanto daño sigue haciendo a la institución y a la profesión. 

La criatura suma años y no madura, no se emancipa y continúa dependiendo y obedeciendo irracionalmente las ordenes interesadas de los progenitores.     


jueves, 6 de octubre de 2022

Mi decepcionante experiencia en el curso básico de la Escola de Policia de Catalunya


 Ayer hizo 30 años que ingresé en la EPC, Escola de Policia de Catalunya, actualmente ISPC (Institut de Seguretat Pública de Catalunya) un lunes 5 de octubre de 1992. En redes me preguntaron por mi opinión o experiencia de aquel periodo, pues aquí lo dejo, en mi blog.
 

 
Para la gran mayoría de los aspirantes que acceden al curso básico en la EPC, mossos y policías municipales, se podría decir que sería la puerta de entrada a un nuevo concepto de vida, en concreto profesional, pero que les afectará y mucho en todas las facetas, ya sean personales, familiares y sociales… Ser policía, cambia todo, para bueno y para malo. Como digo, para la mayoría es un paso nuevo, pero no para todos, ya que hay aspirantes al curso básico que proceden de otras policías, también del ejército o de la seguridad privada, que tienen experiencia en la seguridad, pero a todos los que acceden al curso básico, les faltaba LA FORMACIÓN REGLADA que en el año 1992 solo podía ser realizada en Cataluña por la EPC, siendo requisito para el cargo de funcionario de carrera, policía.

 Como todos y todas, aquel 5 de octubre, tenía una enorme ilusión para aprender y aprovechar la estancia en la EPC, yo con tan solo 23 años, creí que mi mochila llena de experiencias, formación, disciplina, valores personales y profesionales que había acumulado en el ejército, seguridad privada y la policía local, me ayudarían a superar el curso básico, pero estaba equivocadísimo, toda mi trayectoria anterior, quedaba en un mundo antagónico con el mundo de la EPC.
 
 Los primeros días del curso, me sorprendió sobre todo un detalle, la extraña interacción entre aspirantes e instructores, percibí una relación de desconfianza. Esperaba o creía que la función de un instructor, en mi caso tuve una instructora, debía de ser como un soporte, una persona-policía con experiencia que nos ayudara a entender y facilitar la formación, así como adaptarnos de la entrada a la profesión. También me chocó la obsesión de saludar, ya que el aspirante se pasa todo el día subiendo y bajando la mano derecha a la gorra, saludando jerárquicamente a todo Cristo que no sea un igual, o sea aspirante, la última m….. que se mueve por la escuela, hasta el punto, en ese tiempo, que los gansos o patos eran de más importancia que los aspirantes, por la evidente estima que les tenía el director, el destituido Sr. Rodés, que se le conocía como El Señor de las Ocas.


 En pocas semanas empezó a aparecer mi decepción por el nivel académico, sus contenidos y también por el profesorado. La formación y experiencia anterior en el ejército (COE), como en la empresa de seguridad privada (Protecsa) y cuando trabajé en la policía local de Sant Sadurní d'Anoia, que poco antes de entrar en la EPC tuve la oportunidad de hacer unos meses de formación en la desaparecida Escuela de la Guardia Urbana del Hospitalet del Llobregat, me provocó un desánimo al encontrarme en la EPC una enseñanza demasiado institucional, políticamente correcta, pero poco práctica y útil para garantizar un buen nivel profesional como policía. La mayoría del profesorado e instructores, no me transmitían la misma empatía policial que me transmitieron los docentes de la escuela del Hospitalet, tampoco los contenidos ni los medios, ya que eran poco o nada útiles para preparar a los futuros policías.  Por esa formación y experiencia anterior, tuve que hacer un esfuerzo diario para reprimir mis opiniones y sobre todo, para cuando me tocó realizar las simulaciones, hoy creo que les llaman Mòdul 7, puesto que, si lo hacía, mi trabajo anterior se podía percibir como una disfunción con el nuevo mundo, el modelo de policía de la EPC, así como una estridencia con el modus operandi de la instructora y riesgo supremo a ser inaceptable en los análisis siempre omnipotente de la psicóloga y de las valoraciones de los “companys de secció”. En este punto, es necesario remarcar la importancia de los psicólogos, profesionales ajenos a la seguridad pública y muchos de ellos carentes de experiencia laboral, que se les da la varita mágica del SI o NO del #TUSIQUEVALES para ser policía, como también en los procesos de ascensos y especialidades dentro del Cos.


 En cuanto a mi instructora en la EPC fue la mossa Cristina Manresa, en aquel tiempo una agente, que nadie imaginaba, supongo, le esperaba un futuro brillante, una carrera profesional meteórica en cuanto a ascensos hasta llegar, hoy ya hace unos años, a comisaria. No tengo ninguna crítica en cuanto a las formas y persona de la instructora Manresa, pero sí que fue muy evidente su falta de experiencia y conocimientos profesionales, un denominador común en casi todos los instructores de la EPC, al menos en aquellos años.

 Y para poner un ejemplo en cuanto a la formación, valoración de la instrucción, psicóloga y compañerismo, creo que nada mejor que explicar una “simulación” por recoger en esta asignatura todos los aspectos, siendo la que tiene mayor importancia para los evaluadores. Las simulaciones o Modulo 7, son recreaciones, sucesos de la vida como atracos, peleas, infracciones... que eran interpretadas por los mismos aspirantes haciendo de “malos” (luego pasaron a contratar actores) que teníamos que imaginar todo, desde el espacio, cajeros, calles, bares… ya que no existía el “boulevar” (recreación de una pequeña ciudad que años después montaron en la EPC) y que los agentes-alumnos tenían que resolver, normalmente en parejas, como la patrulla. Yo solo hice una simulación como evaluado (policía) y varias como figurante, actor. Mi simulación se trataba de desalojar del Metro a indigentes que dormían en los bancos de los andenes. Desgraciadamente tenía experiencia en “limpiar” el Metro, por cuando trabajé de VJ y era lo primero que se hacía antes de abrir las puertas al servicio público. Pues en la simulación, de forma instintiva, llevé la iniciativa para desalojar al indigente del banco que dormía. Con la defensa en la mano, lo desperté con unos golpecitos, cosa que provocó una indignación generalizada en todos mis “companys” de sección. En ese instante, la psicóloga y la instructora dieron por acabada la simulación y nos marchamos hacia la clase para debatir lo que podía presagiar mi expulsión de la EPC, por una actuación discriminatoria y desproporcionada. La psicóloga después de escuchar la unitaria crítica de todos mis compañeros me pidió que defendiera el trabajo antes de condenarme a galeras. Simplemente expliqué que actué así por mi experiencia en el trato con indigentes, perosnas que en su la mayoría tienen un alto instinto de supervivencia, autoprotección y muchos de ellos con problemas de alcohol y/o psicológicos, por lo cual, motivé la utilización de la defensa como la prolongación de mi brazo por seguridad y autoprotección higiénica, puesto que estas personas tienen que ser atendidos con medidas para evitar contagios (en la Escola no teníamos guantes) por eso utilicé la defensa. La respuesta de la psicóloga fue preguntar a la instructora Sra. Manresa q le parecía y esta solo respondió con un “QUE FORT” y mis "companys" hubo silencio.  Nunca más hice una simulación y la asignatura desde aquel momento me la dieron por superada.
 
 Para concluir, decir que mi promoción 92-93, que yo la llamo la Promoción de la Imaginación (por lo referido a las simulaciones) y otros la llaman la Promoció X puesto que ha sido la única que no hicimos entrega de diplomas, con la imagen icónica del lanzamiento de gorras, abrazos entre mozos, policías locales y familiares, con los discursos del Presidente, Director y otros VIPS. La 6ª promoción no hicimos ese acto tan esperado por todos los aspirantes, por conflictos partidistas y políticos, como siempre, ya que en aquel tiempo, bajo el Gobierno de CIU, la Honorable Consellera de Interior Maria Eugènia Cuenca tenía una mala relación con el Director de la EPC, Sr. Rodés. Todo el mundo sabía que aquel director seria destituido en breve, por lo tanto, no concedió ninguna facilidad para que nuestra promoción saliera antes del ciclo formativo por necesidad de efectivos para poder destinarlos a las prisiones (nueva competencia transferida en aquel tiempo). Subrayar que hasta la 6ª promoción, entre los requisitos especificados en el DOGC para aprobar las fases de la oposición, era superar 9 meses de formación a la EPC, pues la amenaza del director fue de suspendernos a todos el curso si la Consejera ordenaba acabar un solo día antes de los 9 meses.

 El rebote de la consejera fue mayúsculo y como siempre los de debajo somos los que acabamos recibiendo. El 30 de junio acabamos los 9 meses, a las 18h salíamos en carrera hacia el edificio de la Direcció General de Policia (c/ Pujades de Barcelona) donde nos entregaron la credencial, el arma (revólver) y el resto de uniformidad que nos faltaba. Desde allá, hubo compañeros que a la 1h de la madrugada todavía estaban en Pujades y que a las 9 de la mañana, todos los mossos que habíamos aprobado, teníamos que presentarnos al destino asignado, yo en Lleida, cosa que explicaré en otra entrada, ya que por las componendas partidistas, me quedé dos años en dicho destino en vez de tres meses, si la consellera no hubiera ordenado que el curso no puntuaba para el número de promoción, si no solo para apto o no. 


 
El reparto de destinos y la comunicación de si habías aprobado el curso formativo o no, lo hicieron ese último día antes de dar el pistoletazo de salida para ir a Pujades. Se hizo de una forma ignominiosa, patética y sin ningún respeto, especialmente hacia los suspendidos. Todos los aspirantes reunidos en el Aula Magna, salón de actos, fue la Direcció de la Escola en presencia de los instructores que procedieron a ir leyendo un listado por orden alfabético que iban nombrando al aprobado, este se ponía en pie el mencionado y se le informaba del destino, por lo que también se le daba el aprobado del curso. Si por la letra del primer apellido no te denominaban, significaba que habías suspendido del curso. Imaginen como se quedaron aquellos aspirantes que después de nueve meses de curso, de esa forma tan impersonal e insensible, les anunciaban el #TUNOVALES
.


 Siempre me ha parecido indigno como la EPC ha tratado a los aspirantes que no consideraban actos para ser policías, tanto durante el curso cuando hubo varias expulsiones, que de forma indigna los invitaban a abandonar la formación y se les acompañaban a recoger todo lo que tenían en la taquilla y de allá a la salida del recinto. O como he explicado, cuando el último día del curso, aquellos que no fueron nombrados y así se les notificó el no aprobado del curso básico. Tantos psicólogos, instructores y docentes, para tratar de forma ignominiosa a las personas.

 Por todo lo explicado de forma sintética y casi anecdótica, mi primer paso por la EPC me supuso mucho esfuerzo para poder acabar los nueve meses, por la formación en sí, como por los excesos de farsa disciplinaria con la que algunos instructores del tipo sargento de hierro frustrado se hacía notar y también por el poco compañerismo que recuerdo haber sentido. En resumen, mi primera etapa en la EPC, curso básico, sirvió de poco o nada para poder afrontar la profesión, aquellos nueve meses fueron decepcionantes.


martes, 23 de agosto de 2022

Ni olvido ni perdono las promesas y sus incumplimientos de los Governs de turno con la complicidad de los mandos policiales de siempre.


Recuerdan cuando el Conseller de Interior de turno, Jordi Jané en febrero de 2016 prometió revisar los protocolos de inmovilización después del accidente mortal en Fornells de la Selva, que un conductor bebido y sin carné mató una joven de 25 años después de haber estado inmovilizado horas antes.

Ningún protocolo ha cambiado hasta hoy, todo lo contrario, hay más problemas legislativos, administrativos y técnicos por la falta de medios para las unidades de trafico de los mossos puedan inmovilizar o retirar vehículos implicados en delitos o infracciones viarias.

Hace dos días, un conductor de un turismo atropella a un grupo de 9 ciclistas en Castellbisbal, Barcelona con el resultado de dos personas fallecidas, una crítica y otra de grave. El conductor se dió a la fuga del accidente y fue identificado y detenido un día después.  

Ha tardado poco en salir el director del Servei Català de Trànsit, Ramón Lamiel en anunciar una prueba piloto para aplicar una velocidad variable a la carretera en función del volumen de ciclistas.

 

Promesas, pruebas piloto y cambios que nunca acaban de realizarse y, que una vez pasa la tormenta y el interés mediático quedan intencionadamente por incapacidad o por desinterés político en un olvido. Luego, nadie se acuerda y lo que es peor, nadie les exige a los responsables políticos ni jerárquicos que expliquen del incumplimiento de sus promesas.

Después de casi 25 años en la especialidad de tráfico, creo que el gran problema de la seguridad viaria es la estructura política del Servei Català de Trànsit y de la cúpula de mandos, que de forma perenne se han mantenido en la Divisió y sus Àrees Regionals, con un perfil profesional de total servilismo a la Jefatura de Mossos y del Govern de turno, dejando a una segunda, tercera, cuarta o última prioridad la seguridad en las carreteras.

A la mayoría de los mandos de la Divisió y ART los conozco desde los inicios del 1998, a muchos les tengo aprecio personal, pero a pocos les considero buenos referentes profesionales y jerárquicos. La mayoría de ellos, no todos por supuesto, han ido sumando barras, laureles y bastones desde los despachos, con el mérito más reconocido en el Cos que es “NADA DE PROBLEMAS Y ABSOLUTA LEALTAD A LA SUPERIORIDAD”.

En mayo del 98, 250 efectivos cubrían la ART de Girona de 5 sectores (Figueres, Girona, St. Feliu de Guíxols, Olot y Puigcerdà) incluida la OTEC y sus oficinas. Por ejemplo, en el sector de Girona, por turno salían 4 o 5 patrullas de nivel 2, todas uniformadas, más dos patrullas de nivel 3 (atestados). Hoy, sería mucho pedir que salieran 3 patrullas uniformadas por turno para cubrir el mismo sector, pero con muchos más quilómetros de vías rápidas (autopistas y autovías).

Desde hace más de una década la DT y ART, seguramente por interés administrativo, han apostado por reducir los grupos de trabajo llamados “escamots” que componen las patrullas uniformadas que cubren las 24 horas de los 365 días, asistiendo a los accidentes, incidentes viarios, controles y en definitiva son los que dan presencia policial a los usuarios de las carreteras. Reducen patrullas uniformadas para aumentar las patrullas camufladas (espiells) como los grupos de trabajo específicos (transportes, GRD, radar) y el meritado trabajo del ejercito de oficinas.

Recordemos que hace ya unos años, cuando la Divisió de Trànsit estaba en manos de los de siempre y encabezada por el comisario Esquius, decidieron seguramente cumpliendo prioridades políticas, administrativas y de la Jefatura, reducir 9 sectores de tráfico hasta su eliminación. Muchos fuimos los que critiquemos y denunciamos esa ignominiosa decisión, pues sabíamos que afectaría a la seguridad viaria y por descontado se reduciría la calidad del servicio a los usuarios. Pero no solo afectó y sigue afectado, por ejemplo en dificultar la resolución de accidentes de tráfico o dejar de perseguir posibles delitos por la falta de patrullas de tráfico para realizar las pruebas de alcoholemias.  Hace pocos meses, este Govern anunció que pararía la medida de reducir los 9 sectores y prometió aumentar los efectivos perdidos en estos años…de momento nada de nada, siguen turnos de trabajo donde no hay una sola patrulla en esos sectores, el daño estaba hecho y las consecuencias se notan desde hace mucho.

La mortalidad y siniestralidad en las carreteras va en aumento, ahora se suma el problema que les ha cogido de “improvisto” por las afectaciones viarias de la AP7, poniendo en evidencia, una vez más, la incompetencia profesional, administrativa y gubernamental de los de SIEMPRE.

La especialidad de tráfico en mossos está tocada de muerte, resiste en la UVI con efectivos que pasan de media los 47 años y, con una carga de trabajo muy superior a los del 1998, por la falta de efectivos. A la falta de efectivos se suma un parque móvil inadecuado, viéndose los agentes en la obligación de patrullar con furgonetas de administración o asistiendo accidentes como única patrulla en la autopista en un vehículo no logotipado. Todo por la falta de planificación de la subdirección general y el silencio cómplice de los altos mandos de tráfico (NO HAY PROBLEMAS).

Mientras tanto, políticos, asesores y mandos se congratulan con escenografías marítimas presentando barquitos, anunciando operaciones humanitarias como el paso del estrecho, mediáticas para dar a conocer las nuevas motos y radares un viernes por la mañana mientras por la tarde solo trabajan tres patrullas no habiendo coches de tráfico para todas en una operación salida de verano.

En fin, podría continuar añadiendo párrafos y párrafos para completar un libro, pero acabaré esta opinión diciendo que solo se reducirán los accidentes de tráfico y los delitos contra la seguridad viaria con la presencia de patrullas uniformadas dando seguridad a los usuarios, con más medios como vehículos, más y mejor material, formación para los agentes, priorizar el servicio de la carretera al de las oficinas, apostar por la notificación de las denuncias, realizar campañas efectivas y no continuas y con fines recaudatorios, contratar servicios importantísimos y necesarios para la seguridad viaria como el rescate de vehículos averiados o accidentados (grúas) que se acumulan en los arcenes sin ser retirados a un depósito, medios como los drones (no solo para las escenografías) si no para la vigilancia y detección de infracciones y delitos, exigir a las concesionarias de carreteras el servicio de señalización para liberar patrullas de tráfico…

Para todo esto, es necesario un cambio generacional en las cúpulas del SCT, DT y ART con perfiles más profesionales, comprometidos con la seguridad viaria y defensores a ultranza con la necesidad e importancia de la especialidad como garantes de dicha seguridad. Pero si en casi 25 años no ha habido cambios, todo lo contrario, ha habido una aniquilación de las especialidad de tráfico, pues será mucho si me jubilo ostentando en el brazo el escudo que tanto costó que lo pudiéramos llevar en el uniforme.



             

   

domingo, 1 de mayo de 2022

No les importa un muerto más o menos en la carretera, les importa una denuncia más que menos.

  Lo primero que leo hoy sobre seguridad vial y siniestralidad en la carretera es un twit de Anna Punsí sobre la mortalidad de estos últimos tres días. Luego al mediodía, por casualidad veo en televisión una declaración del director del Servei Català de Trànsit que me ha dado la sensación de conformidad con los muertos hasta hoy, por qué son los mismos de unos años atrás… de vergüenza ajena.

 Esta contrariedad entre la información continua de Anna Punsí preocupada por la mortalidad de la carretera y la información insensible, al menos ha sido lo que me ha transmitido el Director, me ha provocado una reflexión sobre las políticas y gestión del tráfico en Cataluña, la seguridad vial y la estrategia para reducir la siniestralidad en las carreteras.

 Llevo más 25 años en el mundo de la seguridad viaria, desde el ámbito local al autonómico, por lo que en mi opinión en relación con mi experiencia no puedo ir más allá. Dicho esto, constato que, en solo dos décadas, las estrategias políticas y jerárquicas son antagónicas con los objetivos gubernamentales (europeos) para reducir la mortalidad.

 Aquí, equivocadamente, en la última década o más, se ha apostado por un modelo policial inadvertido, potenciando las unidades camufladas y reduciendo las patrullas logotipadas (uniformadas). También han revertido el porcentaje de denuncias notificadas en carretera del 80% al 10% o menos. Esta estrategia solo beneficia a la recaudación administrativa, pero en ningún caso es eficaz para reducir la accidentabilidad, ni tampoco para perseguir los delitos penales contra la seguridad viaria, por la dificultad en conseguir las pruebas necesarias para la identificación del autor.

 Llevan más de una década sin invertir lo necesario en efectivos, medios y formación. A esto, si sumamos las políticas irresponsables en reducir sectores de tráfico, siendo cómplices necesarios los mandos de tráfico y la jefatura, han sido las estocadas de muerte para la especialidad de tráfico, por lo tanto, una causa y efecto en el aumento de las infracciones, delitos y accidentes. Ahora el Govern actual dice que no reducirá los sectores que ya estaban en la UCI, pero reanimarlos, llevarán su tiempo y qué estoy seguro, nunca se recuperarán del todo.

 En cuanto a medios, no se invierte lo que se recauda en denuncias (cosa que la ley dice) y el material es obsoleto e insuficiente.

 En cuanto a formación o actualización de la norma y conocimientos, como el material, es escaso o inexistente.

 En cuanto al control profesional, denuncias, atestados, sentencias, atención y servicios a los ciudadanos, hay poco o nada, prevaleciendo los gráficos estadísticos que la calidad.

 Por lo qué, la decadencia y la falta de ética profesional ha calado en la especialidad, que con las interesadas políticas partidistas, jerárquicas y personales, han ganado la partida a la vocación de servicio y la implicación por la seguridad del tráfico, con la consecuente y evidencia que el tráfico es más irrespetuoso y peligroso.    

 No quiero dejar de mencionar la falta de crítica y denuncia de las asociaciones de víctimas de tráfico y de seguridad viaria, a las malas o como mínimo ineficaces estrategias políticas para reducir la siniestralidad y la falta de medios para garantizar la seguridad en la carretera... las subvenciones, amistades y estatus sociales de las direcciones de dichas asociaciones, deben de ser las posibles causas.   

lunes, 14 de marzo de 2022

¿Quieren transparencia o solo les interesa el control de la policía para beneficios partidistas, activistas y de grupos antisistema? Por eso, Interior no tiene ningún interés en incorporar las cámaras personales en el Cos de Mossos de Esquadra.

 

Introducción

Según la RAE (DPEJ) TRANSPARENCIA “Obligación de las administraciones públicas y otras entidades públicas y privadas, como los partidos políticos o entidades subvencionadas, de dar a conocer periódicamente los datos más relevantes de su actividad, con los elementos económicos y presupuestos correspondientes, así como facilitar a las personas el acceso a la información púbica contenida en documentos y archivos que ellas custodian”

Según la Generalitat de Catalunya TRANSPARENCIA Y BUEN GOVERN “Transparencia quiere decir hacer visible, accesible y comprensible cualquier información, documentos o dato sobre la actividad de la Administración pública y de las actividades del Govern”

Según la Comissión de Estudio sobre el Nou Model Policial del Parlament de Catalunya “Tiene como objetivos y alcance el análisis y la investigación de los mecanismos de control, evaluación e investigación de las actuaciones policiales, con la posibilidad de implantar mecanismos independientes de control y fiscalización de estas actuaciones; la revisión del modelo de orden público y la posibilidad de plantear cambios; la transparencia en la información y los datos por parte del Departamento de Interior, y análisis de las actuaciones de la división de información de los Mossos de Esquadra y del seguimiento de activistas políticos y los mecanismos de control y fiscalización de las actuaciones policiales”

Cuando todavía estaba en el mundo sindical, antes del 2015, ya pedía la autorización del uso y dotación de las cámaras personales en todas las patrullas de Mossos, pregunto: ¿hay algún otro medio más objetivo y transparente para judicializar, condenar o defender una actuación policial o acto delictivo o administrativo que las imágenes de la intervención? Solamente en Cataluña, hay muchas policías locales que han incorporado en su plantilla las cámaras personales: Terrassa, Manlleu, Begur, St. Andreu de la Barca, Vila-Seca, Vendrell, Hostalric, Sabadell…en el Cos de Mossos, solo están autorizadas en las unidades de orden público y para los jefes de turno de seguridad ciudadana por/para el uso de la pistola eléctrica.

Son muchos los policías que, de forma individual, han comprado una cámara personal y la utilizan durante el servicio para asegurar su defensa jurídica o administrativa contra presuntas denuncias falsas o para adjuntar en diligencias como prueba del delito, por ejemplo, contra la seguridad vial como recoge en la Instrucción núm. 294/2019 de 18 de julio del Fiscal Coordinador de Sala, en su punto 3.- “El acta de signos externos acreditativos de la conducción influenciada por el consumo de drogas. Grabación de imágenes de los signos externos”. Un servidor invirtió en una cámara (en ese momento había varios agentes y mandos que en mi entorno llevaban de servicio una cámara) y solo pude usarla una vez, ya que me prohibieron hacer uso de una cámara personal, por orden escrita y con acuse de recibo personalizado… todo gracias a un delegado del sindicato SEGCAT, por dos motivos, uno personales hacia mí y otro por ser una forma de beneficiar a los profesionales de la desobediencia, siendo este delegado un activista conocido por enfrentarse el 1 de octubre a las FCS del Estado en un colegio de Girona.

                             

Con todos los policías que he hablado sobre los beneficios o problemas que conlleva utilizar una cámara personal de servicio, todos opinan que sin duda es 100% beneficioso:

- Llevar una cámara y avisar de su uso, hace un efecto disuasorio, pudiendo evitar confrontaciones entre infractores o delincuentes y los agentes de la autoridad.

Se aportan pruebas para las investigaciones judiciales o administrativas, contra ciudadanos como contra policías.

Se desmontan denuncias falsas contra la policía.

- Se mejora el servicio público en cuanto a la transparencia de la policía, ética y profesionalidad.

Estos días, en el Parlament de Catalunya se debate en la Comisión de estudio sobre el Nou Model de Policia, siendo relevante destacar que la presidenta es la Sra. Maria Dolors Sabater Puig de las CUP. Pues leyendo y escuchando algunas de las comparecencias en esta comisión y recordando las conclusiones que se acordaron en la anterior del 2013, famosa por la abolición de las pelotas de goma en los Mossos, tengo pocas esperanzas de que se obtengan acuerdos para mejorar la seguridad pública, que mejoren los medios, haya más efectivos, mejor formación y más transparencia (en todos los sentidos). En cambio, soy más optimista para los beneficios de los partidos independentistas y antisistema, que reducirán medios para cuartar la eficacia de la policía, conseguirán canales para obtener información beneficiosa para sus intereses partidistas y fiscalizarán las instrucciones e investigaciones.

Pero en la Comissió, estoy seguro de que no se aprobará la incorporación de cámaras personales para cada policía, siendo esta la mejor herramienta de control y aportación de pruebas para la transparencia, uno de los objetivos de la comisión.    

En mi opinión, al Govern como a sus socios antisistema no les interesan que sus agentes lleven cámaras, ya que se reducirían las campañas de menosprecios, acusaciones y señalamiento contra policías. Habría menos portadas con titulares sensacionalistas que benefician a quienes en su hoja de ruta está el acoso y derribo de las fuerzas de orden y seguridad para desacreditar y disminuir la confianza hacia la policía, como para desanimar y debilitar a los propios agentes.

Puede que otro motivo de no incorporar la cámara personal a las patrullas de mossos, es el económico. Evidentemente que tiene un coste presupuestario más o menos elevado y que al Govern le se sale más barato las pocas defensas que hace de sus agentes ante la justicia, cada día menos. En cuanto a la importancia de las grabaciones para las investigaciones judiciales o de seguridad vial que deberían de ser interesantes para la Conselleria de Interior, en verdad son prioridades muy por debajo de otros intereses partidistas.  

El interés jerárquico de dotar a los agentes de patrullas de cámaras personales, contra más alejado de la calle están los mandos, menos importancia y necesidad de esa herramienta tienen. Y de mi convivencia con muchos mandos en estos casi treinta años en el Cos, estoy seguro que no tienen confianza en las cámaras por interés personal, ya que eso de no tener control de lo que se grava, no es de su agrado y seguridad. 

También existe la oposición de llevar cámaras personales por parte de algunos colectivos policiales, como mi coincidente y delegado sindical. Es evidente que al igual que los políticos y asociaciones que no quieren que los policías lleven cámaras, hay funcionarios uniformados que, por su falta de profesionalidad, mediocre formación, poca vocación e incluso por motivos disciplinarios o delictivos, no quieren llevar una cámara que los desenmascare. Por lo tanto, sin ninguna duda el trabajo de la policía mejoraría con el beneficio de la seguridad pública.

Incorporar cámaras personales en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, beneficia a los ciudadanos de bien y a los policías profesionales, responsables y con ética, pues la mayoría sale ganando.  



Comissari Miquel Esquius i Miquel "LA FORÇA TRANQUIL·LA DE LA INTEL·LIGÈNCIA"

   El pasado miércoles 9 de septiembre de 2026, la Consellera d'Interior Sra. Núria Parlon informó que la comisaria Sílvia Catà será la ...