domingo, 20 de agosto de 2023

LOS JEFES DE LOS MOSSOS D’ESQUADRA DESDE 1983

 Para hacer justicia, aquí mi reconocimiento y homenaje a Don Luís Aldeguer Carbó y Don Juan Canals Costa, porque ellos fueron los primeros jefes de Mossos d'Esquadra desde su refundación en el año 1983.

Si hacemos una búsqueda en Google de la "relación de jefes de los mossos" la primera entrada que aparece es la del Nacional.Cat que coloca a Josep Peris como primer mando de los mossos desde año 1988 al 1993, con anterioridad a este, El Nacional no mencionan a ningún otro, alegando: "Durante los primeros años de la nueva policía, el jefe del cuerpo era un comandante del Ejército, por lo tanto, el jefe era un militar"

https://www.elnacional.cat/es/politica/jefes-mossos-historia-secretos_903780_102.html

 En la Wikipedia hay una entrada llamada "Llista de Comissaris en Cap" y aparece el Comisario Josep Milán como primer mando de la lista. Si consultamos algunos libros sobre la reciente historia del Cos, todos dan por bueno que el primer jefe de los mossos desde la reinstauración en 1983 fue Josep Peris. 

https://ca.wikipedia.org/wiki/Graus_dels_Mossos_d%27Esquadra

 Pero no, debemos sumergirnos en las hemerotecas de prensa, del BOE y el DOGC para que cronológicamente pongamos en el lugar de la historia que merecen, a los dos primeros mandos de los mossos que fueron nombrados y ocuparon la mayor graduación del momento, de forma legítima, aunque anteriormente hubieran sido militares, como lo fue también el Capitán de Aviación Don José Peris.   

Los nuevos mandos de Mossos, el Inspector Luis Aldeguer y el Subinspector Juan Canals

 Con ayuda de las publicaciones de prensa y de los diarios oficiales del Estado y de la Generalitat de la época, en este escrito quiero hacer un pequeño reconocimiento y homenaje a Don Luís Aldeguer Carbó, Teniente Coronel de Artillería y Don Juan Canals Costa, Comandante de Infantería, que fueron nombrados respectivamente como Inspector y Subinspector de la Policía Autonómica de Cataluña. 

 Situémonos. En el año 1951 el régimen del General Franco autoriza a la Diputación de Barcelona para que pueda crear una sección de Mozos de Escuadra con funciones de seguridad para sus edificios. Recordemos, que el Cos de Mossos d'Esquadra fue abolidos por la dictadura en el año 1939. 

 En 1976 el Capitán del Ejercito Bertrán Gómez-Alba Ruíz, militar herido en el Sifi Ifni cuando estuvo destinado en el Sahara, fue nombrado Capitán Jefe de los Mozos de Escuadra de la Diputación hasta que se convocó la primera promoción de Mossos d'Esquadra en 1983. Hay mucha historia, acusaciones e incluso sentencias judiciales sobre el papel de este Capitán de la Sección de Mozos durante el golpe de estado del 23 de febrero de 1981.   

  El President Josep Tarradellas con el Capitán Beltrán 
pasan revista a la formación de Mossos de Esquadra de la Diputación de Barcelona. 

 El 5 de marzo de 1983 el diario Avui ya mencionaba a Lluís Aldeguer y Joan Canals como posibles futuros jefes de la Policía Autonómica de Cataluña, todo y que todavía no se había aprobado la creación y restauración de dicho cuerpo policial.

 El Gobierno del Estado y el Govern de la Generalitat acuerdan la convalidación del Cos de Mossos d'Esquadra como la Policía Autonómica de Cataluña. 

 El 14 de julio de 1983 se aprueba la Ley 19/1983 por la que se crea la Policía Autonómica de Cataluña


Comunidad Autónoma de Cataluña «DOGC» núm. 347, de 22 de julio de 1983 
«BOE» núm. 215, de 08 de septiembre de 1983 Referencia: BOE-A-1983-24068 

 Una vez creada la Policía Autonómica, se necesitaba de forma urgente un jefe. Como explica la información del Punt Diari del día 20-9-1983, los candidatos continuaban sonando, Aldeguer y Canals. La misma información del Punt recoge "Los jefes de la policía de la Generalitat serán nombrados entre oficiales de las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad del Estado"



 Por Orden de 31 de mayo de 1984, publicada en el BOE el 9 de junio, se convocan dos plazas de Jefes y Oficiales de libre designación, en la Policía Autonómica de Cataluña.

 


 El día 26 de noviembre de 1984 se pública en el BOE núm. 283, los nombramientos de los jefes de la Policía Autonómica de Cataluña, siendo Inspector Don Luís Aldeguer Carbó y Subinspector Don Juan Canals Costa. 



 La prensa se hace eco de los nombramientos de los nuevos jefes de los Mossos d'Esquadra 



 También el diario Avui informó el 27 de noviembre de 1984 de los nombramientos de Aldeguer y Canals como nuevos jefes de mossos



 El día 28-11-1984 el Diari de Girona publica una entrevista del Inspector Lluís Aldeguer con mensajes como "Cal una policia segura que no minvi llibertat als ciutadans"



 El día 10 de diciembre de 1984, el Conseller de Governació Macià Alavedra y el Director General de Seguretat Ciutadana se reúnen con los dos nuevos mandos de los mossos. Informa al día siguiente el diario Avui.


 Un suceso destacable en aquellos primeros meses de mandato de los nuevos jefes de mossos, fue el asesinato del Superintendente de la Ertzaintza, Teniente Coronel Diaz Arkotxa, el 7 de marzo de 1985, por la organización terrorista ETA.


https://pandora.girona.cat/viewer.vm?id=0002242547&page=1&search=assassinat%20el%20cap%20de%20l%27Ertzaina&lang=ca&view=hemeroteca

  El día 8-3-1985 la prensa local informa de la visita del Inspector Lluís Aldeguer a la capital gironina. El titular fue: "A Girona vindran una vintena de mossos d'esquadra más"





 A partir del año 1986 empezaron evidenciarse las discrepancias entre el Inspector Aldeguer i la Dirección General de Seguridad Ciudadana de Lluís Renau. Lo publica el Diari de Girona del día 21 de febrero de 1986:



 El día 13 de noviembre de 1986 se publica en el BOE núm. 272, el dese de Don Luís Aldeguer Carbó como inspector de la Policía de Autonómica de Cataluña. 



 Después de la dimisión y cese del Inspector Aldeguer, el Subinspector Joan Canals asume en funciones el cargo de jefe de Mossos d'Esquadra hasta el 22 de febrero de 1987, día que presentó la dimisión por motivos personales, según informa el diario Avui.



 El día 15 de abril de 1987 se publica en el BOE la Orden por la que se dispone el cese de Don Juan Canals Costa como Subinspector de la Policía Autonómica de Cataluña. 



 Durante el periodo que el Inspector Lluís Aldeguer Carbó y el Subinspector Juan Canals fueron jefes de la Policía Autonómica de Cataluña - Mossos d'Esquadra, del 26 de noviembre de 1984 al 15 de abril de 1987, sus autoridades políticas en la Generalitat de Cataluña fueron:

- President de la Generalitat, el Molt Honorable Jordi Pujol i Soley 
- Consellers de Governació:
  Honorables Macià Alavedra i Moner (hasta 09-05-1986) y Agustí Bassols i Pares (1986 -1988)
- Director General de Seguretat Ciutadana:
  Señores Miquel Sellarès i Perelló (1983-1984) y Lluís Renau (1984 - 1989)

  De forma accidental, el Sargento Josep Maria Moraleda asumió las funciones de jefe de la Policía Autonómica de Cataluña mientras no se resolvió el concurso para designar el nuevo Subinspector. El periodo fue de abril del 1987 a febrero de 1988.  


    
 No fue hasta el 10 de febrero de 1988 que se nombró al Capitán del Aire Don José Peris Prats como Subinspector de la Policía Autónoma de Cataluña. 

 A continuación, me gustaría adjuntar varias noticias y entrevistas que se publicaron en su día, recordando y reconociendo al Inspector Lluís Aldeguer Carbó de los Mossos d'Esquadra:

- Diari El Punt, viernes 28 de octubre de 1988 (Fires de Girona) 



- Diari de Girona, domingo 29 de agosto de 1999




- Entrevista en Diàspora, julio de 2009



- El Punt Avui, lunes 25 de diciembre de 2017, la periodista de sucesos Tura Soler informa de un incidente de tráfico con dos coroneles implicados. 



- El Diari de Girona, en su sección "Tal dia com avui" cada 28 de noviembre de los años 2017, 2018, 2019 y 2020 recordó la efeméride del nombramiento del Teniente Coronel Lluís Aaldeguer Carbó como Inspector Jefe de los Mossos d'Esquadra. 




- Diari de Girona y el Punt Avui, domingo 21 de febrero de 2021. Se publica la esquela del fallecimiento el día 20 de febrero de 2021 a la edad de 86 del Coronel de Artilleria y que fue jefe de los Mossos d'Esquadra de la Generalitat de Catalunya. Por motivos de salud pública a causa del COVID.




- Diari de Girona, lunes 22 de febrero de 2021, Mor Lluís Aldeguer, primer inspector en cap dels Mossos d'Esquadra. 





 Pues esta es la relación histórica de los Jefes de los Mossos d'Esquadra desde su refundación en el año 1983 hasta el día hoy.



Inspector Lluís Aldeguer 1984-1986


Subinspector Joan Canals 1986-1987


Sergent Josep Maria Moraleda 1987-1988



Sots-Inspector Josep Peris 1988-1993


Sergent-Major David Piqué 1993-1994


Major Joan Unió 1994-2007


Comissari Josep Milán 2007-2013 


Major Josep Lluís Trapero 2013-2017 y 2020-2021


Comissari Ferran López 2017-2018


Comissari Miquel Esquius 2018-2019 y 2024-2026


Comissari Eduard Sallent 2019-2020 y 2022-2024


Comissari Josep Maria Estela 2021-2022


Comissària Sílvia Catà 2026-

Lista actualizada a 11 de setiembre de 2026

LA HISTORIA DE LOS MOSSOS D’ESQUADRA CONTINÚA.

martes, 15 de agosto de 2023

Les invito a una ronda de sindicatos.

 Para informarse de la historia del sindicalismo en los Mossos d'Esquadra, no pierdan el tiempo buscando en la web oficial del Cos, ni están, ni les interesan. Pueden empezar por la Wikipedia, que hace una pequeña mención histórica de las organizaciones entre los años 1980 y 2003. También pueden ir a las webs de las organizaciones sindicales donde algunas, no todas, explican un poco de su historia. Otra opción es buscar en publicaciones sobre temática de mossos, por ejemplo y si tienen estómago para leer el libro del Sr. Miquel Sellarès UN PAS ENDAVANT, hace una mención del inicio del sindicalismo en los mossos, por descontado, desde su mundo ideológico y ultranacionalista, dejando perlas como:

 "Inicialmente la UPC (Unió de Policies de Catalunya) fue impulsada desde el sector convergente de la Direcció General de Seguretat Ciutadana para evitar la entrada de los sindicatos de clase -concretamente de CCOO- en los Mossos d'Esquadra y neutralizar la acción de un agente, Ramón Nogales, que los promotores de la UPC lo tachaban de españolista (todos los de la primera promoción hablaban en catalán menos él), aunque, básicamente, lo que más molestaba era que promovía conflictos laborables en contra de las condiciones de trabajo de aquella época, que eran salvajes" 

 De las palabras del filósofo Sellarès, que hoy va de estratega y que en su día fue el primer director general de seguridad ciudadana de la Generalitat en el año 1983, se destilan evidencias como qué, El Partit (Convergencia), impulsó una organización, sindicalmente disfrazada, para debilitar a otros sindicatos que reivindicaban mejoras laborales para los mossos y controlar tics ideológicos dentro de colectivo. 

 Otra publicación, como el libro escrito por el Doctor y Comisario de Mossos en excedencia, Sr. Joan Miquel Capell Manzanares, hoy Jefe del Gabinete de Prevención y Seguridad de la Diputación de Barcelona, de título SER POLICIA, dedica un tema, "El sindicalismo en la Policia" con un apartado para los sindicatos de mossos. Hace una pequeña cronología de las organizaciones representativas existentes, hasta el año 2009. Eso sí, acaba el tema resumiendo doctoralmente: 

 "Una policía en qué sus miembros estén inseguros es una policía insegura. Para qué el policía pueda ejecutar sus tareas correcta y diligentemente, ha de estar convencido que dispondrá del soporte de su organización, de sus mandos y sus compañeros. El policía ha de disfrutar de los mismos derechos que el resto de trabajadores. Los sindicatos policiales son una de las herramientas para evitar arbitrariedades y abusos en las organizaciones policiales"

  Con ese final ¿Quién puede dudar de su Doctorado en Derecho? Pero que yo recuerde, aquel comisario de la primera década del 2000, nada tenía que ver con esas palabras y ese mensaje, en boca del que fuera un prefecto del Cos de Mossos, es casi insultante. 

Foto del Consell de Policia de la Generalitat

 Dejando las bibliografías atrás, desde mi perspectiva y experiencia como funcionario, afiliado y también como delegado sindical que fui desde mediados del año 2010 hasta mediados del 2015, intentaré explicar la historia del sindicalismo en Mossos d'Esquadra.  

 De antemano les informo que antes de ser mosso, nunca tuve vinculación con ningún sindicato. Tampoco en el tiempo que trabajé en la policía local, ni en los nueve meses que duró el curso básico de la EPC (Escola de Policia de Catalunya), ya que, en el año 1992, apenas existían los sindicatos de mossos como tal y las ferias que ahora hacen las organizaciones sindicales en el Institut de Seguretat Pública de Catalunya para captar filiación, llegaron muchos años después, con la profesionalidad sindical de la mano de la UGT en el Cos.   

 El primer contacto con los sindicatos fue delante del Centro Penitenciario de Ponent, creo que era el mes de septiembre y seguro, el año 1993. Un personaje (lo digo por su aspecto, vestimenta y trato) se me presentó como Enric Alsina Illa, Secretario General y fundador del SAME (Sindicat Autònom de Mossos d'Esquadra). Me dijo que era de Vilanova i la Geltrú (igual que yo) y que había sido Policía Local de ese mismo municipio (yo también, pero de St. Sadurní d'Anoia). Después de aquella charla con Enric, me convertí en el primer colaborador y afiliado de su organización en tierras de poniente.  

 Mis primeros años de mosso, fueron muy aburridos en cuanto al trabajo policial, ya que se tenían muy pocas competencias, a parte de las prisiones. En cambio, si fueron más movidos sindicalmente hablando, al coincidir con tiempos de reformas legislativas que los sindicatos consideraban perjudiciales para los intereses de los agentes, trabajadores.

 En los años 1993 y 1994, antes de la aprobación de la Llei 10/94 de la Policia de la Generalitat, Mossos d'Esquadra, firmada por la Consellera de Governació Maria Eugènia Cuenca i Valero de Unió Democràtica de Catalunya, ley conocida popularmente como "El crimen de Cuenca", se vivieron confrontaciones complicadas entre el Goverrn de CiU y los sindicatos de mossos. 


 Uno de los episodios más tensos de aquellos meses, fue el incidente en la antigua sede de la Conselleria de Governació, sita en la Via Laietana núm. 26 de Barcelona. Como consecuencia de una avalancha de manifestantes-mossos se rompió la puerta de entrada. Dicha acción fue considerada como una infracción muy grave por la Conselleria y la Jefatura, pues los "Goma de Pollo" (así se les conocían a los agentes de asuntos internos entre el colectivo) seleccionaron el objetivo y encontraron el chivo expiatorio para ajusticiar y sancionar, a un solo agente, afiliado del SAME, siendo esta la organización más reivindicativa, activa y en una ascendente proyección para la representación del Cos. En aquellos meses de confrontación, apareció por primera vez, creo, la utilización del castellano como medida de protesta y qué, por descontado, saltaron las alarmas en la Generalitat, ya lo creo que saltaron...pero les reconozco que no sirvieron de nada, ni las puertas rotas ni las comunicaciones en español, la ley salió adelante y sus consecuencias siguen siendo evidentes hoy en el año 2023, por los reglamentos, decretos e instrucciones que promueve la ley para coartar los derechos y las mejoras para los policías, trabajadores.

 Los siguientes años, sindicalmente hablando, fueron de luchas internas y rupturas entre organizaciones. Otros nuevos aparecieron y, sobre todo, marcó un antes y un después, cuando los sindicatos de clase empezaron a meter sus tentáculos por controlar el mundo sindical corporativo de los mossos. Olieron el filón, ya qué, había una tajada importante que ganar y los profesionales del sindicalismo, a la cabeza UGT con su líder Pepe Álvarez, pronto hincaron el colmillo. 

 Volviendo atrás, históricamente, las primeras organizaciones sindicales de los mossos aparecieron sobre el año 1987, legalizando la Generalitat los sindicatos UPC (Unió de Policies de Catalunya) y el SUME (Sindicat Unificat de Md'E). La tercera fuerza sindical aparece sobre el año 1992, el SAME (Sindicat Autònom de Md'E). En 1994 el SAME se transformó en SAP (Sindicat Autònom de Policies).


Artículo del Punt Diari 21-3-1987

 En el año 1995 se celebraron las primeras elecciones sindicales para el Consell de Policia de la Generalitat. Para no extenderme en este escrito, les adjunto un enlace donde se explica qué es el Consell, funciones y composición: 

 Luego surgieron nuevas organizaciones como la CISPAME (Confederació Independent Sindical de Policia Autonòmica Md'E) y otras que aparecen de escisiones, como de la UPC que sale una llamada APPAC (Associació Professional de Policia Autonòmica de Catalunya). 

 El en año 1998, se diseñó una tormenta perfecta organizada por la UGT y patrocinado con el VIST i PLAU de l'Adminitració. Esta trama, hace estallar por los aires el sindicato SAP, provocando la marcha de los delegados más reivindicativos e históricos, que inmediatamente fundaron el sindicato CAT-ME (Col·lectiu Autònom de Traballadors Md'E), pero dejando atrás el nuevo sindicato SAP-UGT que será dirigido en décadas por marionetas de Don Fulares.    

 En los años siguientes, 2003 se crea el primer sindicato de la escala superior APESME (Associació Professional de l'Escala Superior dels Md'E). El mismo año y ganado las elecciones aparece el sindicato que unifica la UPC y el SUME con el nombre de SPC (Sindicat de Policies de Catalunya) y provoca otra escisión creando otro nuevo sindicato, el SME (Sindicat de Md'E). 

 Los Técnicos y Facultativos de Mossos en el año 2006 crean su propio sindicato AFITME y en el 2009 los Inspectores e Intendentes el suyo, el SICME. Estas dos organizaciones cuelgan del SAP-UGT. 

 En 2010, por motivos de persecución laboral por parte de mi entorno jerárquico, el CAT-ME de la mano de su SG Jordi Costa me abrió las puertas del sindicato para asumir primero la Secció de Trànsit. Luego más tarde, fui asumiendo diferentes delegaciones y funciones, como la delegación de RPCentral, la delegación de RPGirona, también el Parlament y la portavocía del sindicato. Finalicé mi trayectoria sindical en agosto de 2015, después de las elecciones al Consell de ese año. 

 El sindicato USPAC (Unió Sindical de la Policia Autònoma de Catalunya) aparece a principios del año 2011 siendo una escisión del CAT-ME. Después de un movido Congreso Nacional, que ganó la candidatura de Josep Ramon Sanahuja, el nuevo Secretario General no pudo controlar el Secretariado Nacional del CAT, motivo que provocó una ruptura interna del CAT con la creación del sindicato USPAC, muy arralado a las comarcas de Ponent, Pirineo y Regió Central. El CAT-ME continuó en manos del SG Jordi Costa.  


  A partir del 2011 hasta el inicio del llamado Procés en el año 2015, la confrontación entre sindicatos de la administración pública de la Generalitat y el Govern del exMHP Artur Mas fueron importantes y sonadas. El motivo, las ignominiosas políticas de recortes aplicadas por el Conseller Mas Colell, que como profesor pudo ser una eminencia, pero fue un Killer como gestor de la economía para los presupuestos de los servicios públicos. 


 Al inicio del conflicto, las organizaciones sindicales de mossos se unieron en una fuerza llamada 4-Sindical (SAP-SPC-SME-CAT), eso sí, solo con representantes de la escala básica, los sindicatos de mandos y facultativos se mantuvieron al margen, pues nada nuevo en la lucha histórica para defender los derechos laborales en el Cos.  
 La 4-Sindical poco duró, se transformó en la Trisindical (SPC-SME-CAT) ya que estas organizaciones se deshicieron del SAP-UGT por sospechosas filtraciones que le llegaban a la Conselleria d'Interior dirigida por Felip Puig. En cuanto a la Trisindical, sabe Dios lo que luché internamente en el CAT, para defender su formación y mantenerla viva hasta el día que me fui de ese mundo sindical, ingrato, doloroso e INDECENTE. 
 Casi todos los primeros años de la confrontación, del 2011 al 2014, fue la Trisindical quien lideró las acciones: manifestaciones, concentraciones, ocupaciones de comisarias, presiones a partidos políticos, acampadas, Esquadres Alternatives y las Marxes per la Seguretat Pública.  


 Durante ese periodo de Trisindical, el SME se desvinculó de CCOO. Supongo que hubo varios motivos, uno de ellos fue las fuertes desavenencias entre portavoces, Toni Castejón del SME (también SG en ese momento) y de la portavoz de la confederación CCOO.
 A finales del 2013 y principios del 2014 el CAT-ME sufre un nuevo cisma interno. Como consecuencia, el histórico sindicalista Enric Alsina es expulsado del CATME y este refunda nuevamente el SAME (Sindicat Autònom de Md'E). Hasta la fecha, Alsina no ha conseguido representación al Consell.

 Durante el 2014 y 2015, el suflé de la confrontación fue bajando hasta desaparecer, todo gracias al giro político que los guionistas convergentes diseñaron para evitar el hundimiento del Partit. La estrategia fue maquiavélica: transformar a Don Artur el Retallador en el President Salvador i Creador del Procés, inyectando nacionalismo en vena (€) a medios de comunicación, asociaciones, empresas y sindicatos.
 

 Después de la etapa de los recortes de Arturo, Cataluña se acabó hundiendo económica, política y socialmente por la deriva independentista, en ese momento, ya liderada por Don Carles Puigdemont a partir de 2016 y que todavía hoy, de aquellos barros, Cataluña sigue teniendo estos lodos. 
 
 A nivel sindical de Mossos, el autoritarismo ideológico del Procés caló también en las organizaciones sindicales, en unas más que en otras. La afiliación estaba más pendiente de si los sindicatos apoyaban el Procés o no, si sus delegados portavoces hacían declaraciones a medios de prensa en catalán o castellano... La lucha por los derechos laborales había sido sustituida por el monólogo del Procés. La función sindical en el Cos desapareció, pero no las organizaciones, por supuesto, ni el modus vivendi de sus delegados, solo faltaría. En este periodo de silencio sindical, ninguna organización decía nada por no ofender o herir los sentimientos políticos de nadie. Pero una organización aprovechó el parón sindical para hacerse mucho más grande, el SAP creó la FEPOL (Federació de Professionals de la Seguretat Pública), un conglomerado de organizaciones que forman un importante lobby sindical en Cataluña (Mossos d'Esquadra, Policías Locales y Guardias Municipales). 

 También, durante el periodo del Procés, aparecieron nuevos sindicatos como SEIME (Sindicat Escala Intermèdia de Md'E) también del grupo SAP-FEPOL. Después del momento más caliente de la deriva independentista, el día 1 de Octubre, surge el sindicato independentista SEGCAT (Sindicat Nacional de Seguretat de Catalunya) que proviene de los movimientos activistas o asociativos como los Mossos per la Independència, la Sectorial de Mossos de la ANC (Assemblea Nacional de Catalunya), del colectivo Guilleries y también con el apoyo del sindicato no representativo SAME del Sr. Alsina.  Al mismo tiempo y antagónicamente a los anteriores, en Mossos y Policías Locales de Cataluña surgen asociaciones que defienden la unidad de España como la UMC (Unió de Mossos per la Constitució) y Politeia (Asociación de Profesionales por la Seguridad). 

 Las últimas novedades sindicales en el Cos, se produjeron hace pocos meses, cuando nos enteramos por redes sociales de la incompresible adhesión del SME al lobby FEPOL. Todo apunta, que después del derrumbe de la Trisindical en las últimas elecciones al Consell de Policía del año 2019, las predicciones parecen que no mejorarían la representación en las próximas elecciones del 2024, todo lo contrario, puede que incluso quede fuera del Consell el SME, incluso también el CAT. En cambio el SPC, si se presentara por libre, tendrían alguna posibilidad de subsistir. Por esto supongo, que la dirección del SME sin consultar a sus bases decidió incluirse en la FEPOL y así asegurar el estatus de los delegados existentes. 

 También y no es un dato baladí, hubo sobre 2018 un hecho relevante en el mundo sindical de mossos, Toni Castejón, el que fuera SG y muchos años portavoz del SME se marchó al SAP-FEPOL, dejando atrás decenas de críticas y denuncias, para asumir él, la portavocía del eterno sindicato enemigo. "Diuen, diuen, diuen" que cuando Castejón fue SG, ya hizo contactos con dirigentes del SAP-FEPOL para la inclusión del SME en el lobby sindical. Hoy ya es una lamentable realidad.
    
                           Mi autopsia personal del sindicalismo en los mossos d'esquadra:
 
 Como dije anteriormente, el sindicalismo es ingrato, doloroso e indecente, pero puntualizo, solo para aquellos delegados que trabajaron o trabajan honesta y vocacionalmente en ese inframundo. Por contra, para aquellos delegados que han convertido el sindicalismo en profesionalidad, ese mundo es una forma de vivir mucho más beneficiosa que trabajar en la profesión, la policía. 

 Hay decenas de delegados, mayoritariamente del SAP-FEPOL, pero que también los hay en todas las demás organizaciones, abandonaron el uniforme hace años, digo décadas, y que a muchos de estos sindicalistas profesionalizados no los conocen ni su afiliación... No se desgastan, no se exponen, no dan la cara, están aislados en sus cómodas oficinas, con horarios a la carta sin control alguno, gestionando y fiscalizando la organización como objetivo único y prioritario. Llevan tantos años alejados de los problemas policiales que ya no empatizan con la profesión, pueden que hasta tengan sensación de miedo por solo pensar en volver al tajo y que algunos/as incluso no saben ni donde dejaron su plaza o si existe actualmente.
 
 Estos perfiles profesionales de sindicalistas son los que perduran décadas en las organizaciones junto con sus lugartenientes, personal de máxima confianza que garantizan su eterna continuidad con la captación de nuevos delegados, los verdaderos y honestos sindicalistas que empatizan con los policías y sus problemas, ya que han vivido en propia persona las necesidades y reivindicaciones del colectivo. Pero estos sindicalistas, conocidos por el colectivo, referentes en sus destinos por ser unos buenos profesionales, valientes contra las cacicadas de los mandos y la administración...poco duran en el mundo sindical, se queman y huyen de ese mundo en dos telediarios, en cuanto se dan cuenta que las organizaciones funcionan como las comisarias, donde los de clase vip viven cómodamente y los picapedreros se comen todos los marrones.

 Los pecados capitales del sindicalismo pueden ser infinitos e innombrables, desde la apropiación indebida de los medios y fondos de la organización, a cobros de ditas por desplazamientos o comidas inexistentes, horarios fantasmas, sobresueldos ignominiosos, la vergonzosa formación y sus docentes, como los ascensos jerárquicos gracias a los servicios y trabajos sindicales beneficiosos para los amos, gobiernos y administraciones.
 
 Para decadencia de la función sindical, desde hace unos años, se evidencia cuando el colectivo solo valora y merita como valiente y extraordinario el trabajo que realizan los portavoces sindicales defendiendo la profesión en los medios informativos, tertulias o declaraciones en prensa. 
 Hoy, solo existe un portavoz de los sindicatos de mossos, Toni Castejón, que gracias al SAP-FEPOL, ha profesionalizado y monopolizado la faceta del delegado portavoz, incluso con la intencionalidad de proclamarse portavoz sindical de todas las Policías Locales de Cataluña. 
 Siempre, respetando a Toni como persona, por encima de mi opinión profesional, considero que su trabajo en los platós televisivos no es una función sindical, sino un trabajo como opinador y tertuliano con conocimientos de la función policial. Y como siempre he criticado en redes, un portavoz delegado sindical no puede sustituir al portavoz del Cos de Mossos d'Esquadra, que históricamente, ha estado en off y concretamente en los momentos más complicados y delicados. 

 En el colectivo de mossos, el nivel de interés, conocimientos o implicación del mundo sindical es tan bajo, que la inmensa mayoría de los agentes no sabría nombrar un solo Secretario General de ninguna organización, como mucho dirían el nombre de Toni Castejón, creyendo que es Boss de los sindicatos.

 Por eso esta reflexión que siempre digo: "Tenemos los sindicatos que merecemos como colectivo, pues si consideramos que las organizaciones y sus delegados representantes son unos inútiles, escaqueados, vagos y maleantes, lo son gracias al desinterés y pasotismo sindical del colectivo y sobre todo al comercio y vendetta de los votos en cada campaña electoral al Consell de Policia" 
 Yo como otros sindicalistas que duramos un telediario, al menos lo intentamos, pero siempre nos sentimos solos, vulnerables, sin apoyo del colectivo ni afiliación, con muchas amenazas y ataques por parte del Govern, Administració, Prefectura y también, internamente del sindicato... hasta que se tira la toalla y abandonas.  

  Finalizo agradeciendo el trabajo desinteresado, vocacional y valiente de sindicalistas que yo he conocido y han sido mis referentes del noble trabajo: Gracias a Paco Canela, Xavi C, Rafa Sombrerero, Felip V, Jaume G, Albert F y Rafa H.    

 



      

 
    


  
 
    

   
  

 

 


viernes, 11 de agosto de 2023

EL RADAR, verdades y mentiras

 Me preguntan si soy radarista y la respuesta es sí. Desde hace poco más de un año y medio, mi trabajo en la especialidad de tráfico es básicamente de operador del radar, una sub-especialidad como transportes, investigación de accidentes o GRD que están dentro de las funciones de tráfico. 

 De primeras quiero decir que no me gusta el trabajo del radar, sin intención de desmeritar, ya que dicha función es necesaria e importante para la seguridad viaria, se lo crean o no. Pero considero que es un trabajo sin las esencias que me motivan en la especialidad de tráfico, el contacto con la asistencia en la carretera, accidentes y los controles de drogas y alcohol. 

 He acabado en el radar, mejor dicho, me colocaron en él, como consecuencia de la adecuación del lugar de trabajo por una grave lesión de rodilla, a raíz de una detención con atentado por parte de un conductor (presuntamente) bebido, drogado y violento. Cuando se celebre el juicio, este tema merecerá otra entrada en el blog para contar el incidente, pero sobre todo para explicar el trato dispensado desde la OAC de mossos, la mutua Asepeyo y en especial de mis mandos.

 Para empezar abrir en canal el trabajo del radarista y defender la función del cinemómetro como herramienta necesaria para la seguridad viaria, con el debido cumplimiento al secreto profesional y sin facilitar datos e información que puedan beneficiar a los delincuentes sobre ruedas e infractores, me referiré a una frase que hace pocos días hice en un twitter: "Para perfiles éticos y profesionales en tráfico, como en todas las unidades de las policías, COLORES". Queriendo decir, que no todos los agentes, desgraciadamente, trabajan con el mismo nivel ético y profesional. 

 Cuando en las redes sociales veo cuentas como Anti-Radars y leo los comentarios, opiniones, así como la información que se dan de los controles, les diría que hacen un flaco favor por la seguridad viaria y ninguno por la educación y el respeto hacia las FCS.

 Es curioso y lo pueden comprobar, qué cuando en estos perfiles informan de un accidente de tráfico grave, los comentarios que generan van en la línea de recriminar a los conductores temerarios, los excesos de velocidad y la falta de castigo. 

 

 Pero a la siguiente entrada en el mismo perfil, cuando informan de un control de radar con la ubicación y fotografía incluida, la mayoría de los comentarios son insultos y menosprecios hacia los agentes de la autoridad, etiquetándoles de ratas, ladrones, recaudadores, etc. 


 Cuando los bocachanclas dicen que los policías "se esconden como ratas", estos iletrados de la seguridad viaria, obvian o desconocen que la mayoría de los controles de velocidad se hacen de forma estática, dentro del coche radar, por lo que dicho patrulla se visualiza desde mucha distancia, estacionando normalmente fuera de la calzada, pero cerca de los carriles, siempre priorizando la seguridad de los propios agentes y la de los usuarios de la vía, por lo que se colocan detrás de las barreras de protección, new-jersey o en los parterres más allá del arcén. Pero los bocachanclas seguirán pensado que los agentes se esconden como ratas.

 Las unidades radares de las policías de tráfico no pueden ser sustituidas o comparadas con las cajas fijas o radares de tramo, herramientas que son gestionadas directamente por el Servei Català de Trànsit en las vías interurbanas y por los ayuntamientos en las vías urbanas. Los radares de las policías, a diferencia de los fijos o de tramo del SCT, tienen como atributos principales la movilidad y la instalación de los aparatos en cualquier punto de las carreteras, según los criterios y/o las peticiones de las autoridades, estrategias jerárquicas, acontecimientos festivos, densidad de la circulación en operaciones de salidas y retornos... 

 Quienes me siguen y han leído otras entradas anteriores en el blog o mis opiniones en Twitter, saben que soy muy crítico con el modelo de policía de tráfico y las estrategias políticas, administrativas y jerárquicas que desde hace años mantienen, sin que éstas hayan mejorado la siniestralidad ni la seguridad viaria, todo lo contrario, sus estadísticas dicen que han empeorado. Los "responsables" del tráfico continúan priorizando una estructura de gestión del tráfico por encima de la seguridad viaria, sumando más efectivos que trabajan dentro de las oficinas y por contra cada vez hay menos agentes en el asfalto. Es evidente que este modelo de policía reactiva no funciona para reducir la accidentalidad, ya que obliga a las pocas patrullas uniformadas a dar únicamente respuesta a los siniestros, quedando muy lejos el modelo proactivo, cuando existían suficientes patrullas uniformadas para realizar los controles preventivos y también las asistencias a los accidentes. 

 Hace veinte años, la mayoría de las denuncias se notificaban al instante que se detectaba la infracción y se hacía a pie de carretera, siendo muy beneficioso para la seguridad viaria, primero para castigar en el momento la acción infractora y segundo para transmitir al resto de usuarios de la carretera una percepción de la existencia de las patrullas garantes de la seguridad del tráfico. Pero ese modelo no era beneficioso para los que priorizan y viven de los palotes y las estadísticas, aquellos que compiten entre sectores y áreas por los rankings anuales. Hoy, en el mejor de los casos, hay sectores que solo notifican un 20% de las denuncias de velocidad, pero la mayor parte de sectores no llegan ni al 5%, incluyendo en estos porcentajes las campañas de velocidad. Lejos queda aquella directriz del SCT que requería que solo un 20% de las denuncias de velocidad podían no ser notificadas y siempre y cuando fuera por una de las causas justificadas.
 Las causas que generan un porcentaje tan bajo de las denuncias de velocidad sin notificar, son principalmente la falta de efectivos en los grupos de trabajo, escamotes, que tal y como antes he explicado, los pocos policías que hay pisando el asfalto, se pasan el turno de accidentes en accidente y de requerimientos en requerimiento sin parar básicamente. Otra causa, es que cuando hay patrullas notificando en el control, claramente se reduce la velocidad de la circulación, pues los preavisos entre usuarios existen y las velocidades excesivas desaparecen, para unos el control deja de ser "productivo" para mí el control es muy beneficioso para seguridad viaria. Y ahí lo dejo, sin poder decir más. 

 Quién, cuando y como se realizan los controles de velocidad:

- Cada Àrea y más concretamente cada sector de tráfico, aplica unos criterios diferentes para seleccionar quienes son los agentes operadores para trabajar en el radar. Según los efectivos que disponga el sector, hay los que tienen operadores fijos como Girona y otros que tienen agentes en cada escamote y si los efectivos del turno son suficientes, montan el radar. 
- Los controles de velocidad que realizan las FCS pueden ser dinámicos o estáticos: los primeros se realizan con el coche patrulla en movimiento, circulando por las autopistas/autovías (con más de un carril por sentido). Los controles estáticos se pueden hacer con el radar incorporado en el coche patrulla y estacionado o instalando el radar en un trípode o también se puede acoplar a la bionda de protección de la carretera. 
- Los controles se ubican mayoritariamente en puntos de carreteras con alta afluencia de circulación, donde se detectan excesos de velocidades de forma periódica y en unos horarios concretos. Así mismo, se tienen en cuenta los tramos requeridos por los vecinos de las poblaciones, usuarios de la carretera y también ayuntamientos por quejas y denuncias. Por supuesto se planifican los controles en los tramos de concentración de accidentes (TCA). 
- También en cuanto a la ubicación, la seguridad de los operadores y de los usuarios de la carretera es una prioridad, tal y como ya me he referido antes en el párrafo de los bocachanclas. Por ello, con los nuevos modelos de cinemómetros que registran la velocidad por láser y no por ondas, los agentes se pueden colocar más lejos de la carretera e incluso en alturas diferentes a la plataforma, como por ejemplo en un puente. De esta forma, con los aparatos más distanciados de la carretera, los controles son más seguros para los agentes y los usuarios, sí, lo digo y si es necesario lo escribo en mayúsculas: MEJORA LA SEGURIDAD DE LOS USUARIOS, ya que no se imaginan ustedes los frenazos bruscos e injustificados que se producen a la zona de conflicto donde se colocan las unidades radares de las policías, llegando incluso a producirse accidentes de tráfico.  
-  Se realizan controles de velocidad de día, de noche, laborables y festivos, con sol y con lluvia. 
- Se pueden controlar un solo sentido o los dos sentidos de la marcha. También se hacen controles seleccionando un solo carril o todos los carriles en aquellos tramos que existan varios carriles para el mismo sentido. Por ejemplo, para detectar las velocidades más elevadas, se puede controlar solo el carril izquierdo y si queremos controlar solo la velocidad de los camiones, podemos seleccionar únicamente los primeros carriles de la derecha, uno o dos. 
- Hoy, todos los aparatos son digitales, hace años que desaparecieron los radares analógicos (con carrete de fotos). Los operadores configuran el cinemómetro introduciendo todos los datos que se requieren para cada control: carretera, quilómetro, señalización de limitación de velocidad, si es genérica o específica, niveles, luz y se indicará a qué velocidad saltará la fotografía (infracción-denuncia). Una vez finalizado el control, todos los datos se envían al servidor del Servei Català de Trànsit, que instruirán los expedientes sancionadores y tramitarán las denuncias. En caso de que la velocidad fuera penal, la instrucción de las diligencias las realiza el agente operador del radar.  

 
 Por encima de la velocidad máxima señalizada ¿a qué velocidad se denuncia? El margen de velocidad que se aplica para activar la infracción (foto) por encima de la velocidad permitida, se fija por las directrices operativas, pero también los agentes tienen un margen para variar un poco según su criterio, pudiendo subir o bajar dicha velocidad denunciante en función de las circunstancias del tráfico o si se señaliza o no el control de velocidad, etc.
 Cuando hablo del margen de velocidad no me refiero al margen de error del aparato. El margen de error es un umbral de tolerancia que la ley obliga a aplicar en los cinemómetros para prevenir un hipotético error de medición. Precisamente esta semana, se ha publicado una noticia que informa sobre una sentencia del margen de error: 


 Pues sobre este tema, de la aplicación o no del margen de error, los agentes operadores del radar poca cosa pueden decir o hacer, ha de ser la autoridad responsable del tráfico, siendo en Cataluña el Servei Català de Trànsit en las vías interurbanas, quienes deben aplicar en los expedientes sancionadores el porcentaje reductor de la velocidad y así mismo, dar las instrucciones u órdenes oportunas a las unidades de tráfico para que apliquen dicho margen de error en las denuncias que estos notifiquen directamente a los infractores. Se sigue esperando.

 Por el año y medio que llevo trabajando en el grupo de radaristas, les puedo asegurar que los controles de velocidad son eficaces, sobre todo para reducir los excesos de velocidad, por lo tanto, para reducir las posibilidades de los accidentes. Sin dar una información concreta, voy a poner algún ejemplo: 
- Cuando se requiere por parte de un ayuntamiento a la policía para que se realicen controles en una travesía, ya que los vecinos tienen la percepción que se corre mucho, el resultado ha sido variado en diferentes municipios. En unos era cierto que se corría mucho y mucho, pero después de días y turnos, las infracciones se redujeron, en algún caso a cero. En otros, desde el principio no se detectaron velocidades denunciables, pero si elevadas, por lo que solo con la presencia del coche radar se redujo la velocidad sin tener que denunciar a nadie. 
 Muchos controles se finalizan sin ninguna infracción y les aseguro que es para mí un éxito, como me referí en otro párrafo anterior, pues me refuerza el espíritu del agente de tráfico que trabaja más por la prevención que por la infracción. 
 Por contra, cuando se realizan muchos controles en un mismo tramo y se registran muchas infracciones y con velocidades muy elevadas, se tramitan informes para que las autoridades valoren la posibilidad de instalar otros medios para reducir la velocidad, por ejemplo, reforzando con más señales la limitación de velocidad, con semáforos de velocidad, colocando cajas de radares fijos o de tramo, etc. 

 Doy por hecho, que la mayoría de las personas que lean esta entrada no les voy a convencer de la utilidad de los controles de velocidad, ya que es difícil distanciarse de la opinión popular del supuesto afán recaudatorio que hay detrás de los radares por parte de las administraciones. 
 En cierto sentido comparto solo un poco esa crítica, todo y que yo creo que hay más intereses estadísticos que recaudatorios, teniendo en cuenta los altos porcentajes de las denuncias que no se notifican, perdiéndose de esta forma, altas cifras recaudatorias de los infractores no residentes en España. 
 También es evidente el poco dinero que se revierte en medios y en la formación para los agentes de tráfico, así como para mejorar la seguridad de las carreteras, tal y como lo exige la ley en cuanto a la recaudación por las denuncias de tráfico. 
 Por otro lado, el supuesto afán recaudatorio del Servei Català de Trànsit queda entredicho, cuando esta administración no invierte lo suficiente en el mantenimiento de los radares ni en la compra de nuevos cinemómetros para sustituir los aparatos del siglo pasado con los que todavía trabajan las policías, radares que están obsoletos y dan muchos errores.
  Hoy en día, no hay suficientes aparatos cinemómetros para trabajar correctamente, tal y como les expuse por el conductor reglamentario a la superioridad. Los nuevos radares que funcionan por láser, hay muy pocas unidades, pero tampoco son la panacea, ya qué no son adecuados para según qué tipo de controles y para qué tipo de vehículos se quieran detectar. Hay un modelo de radar que funciona muy bien en casi todos los tipos de controles y para detectar todas categorías de vehículos, pero de esos radares hay pocos y no en todos los sectores. No puedo ser más explícito.
 Para otro ejemplo de la falta de inversión, desinterés o la mala gestión de la Generalitat en cuanto a los radares, les hago dos preguntas: ¿recuerdan los aparatos que fueron quemados y destrozados en los años del Procés? Pues ¿Cuántos de aquellos radares fijos y de tramo que fueron saboteados han sido reparados o sustituido a fecha de hoy? 


 Mi percepción, opinión, ética y exigencia profesional sobre el trabajo del radar no ha cambiado por estar ahora trabajando en él, en su día denuncié ciertas malas praxis en los controles de velocidad, por señalización y velocidades erróneas, por disfraces y adhesivos utilizados, por exponer la seguridad de los agentes y los usuarios de la carretera, etc… y lo volveré hacer si volvieran a realizarse. 

 Para acabar, les digo que continúo trabajando por un solo fin, la seguridad en la carretera y aunque sea en el radar por obediencia jerárquica debida y obligada, nada ni nadie me convencerá para hacer nada que no entre en los parámetros legales, éticos y responsables, momento bueno para decirles que niego a la mayor que los operadores del radar tengan alguna compensación, económica u otra, NINGUNA, por descontado. Tampoco existe ninguna presión por parte de la superioridad para hacer un mínimo de fotografías-infracciones, al menos en mi entorno desde que estoy realizando dicha función.   



Escudo no oficial

martes, 1 de agosto de 2023

20 años sin Àlex Arroyo en el equipo.

 Comisaria del sector de Trànsit de Girona, son las 05:50 horas del sábado 2 de agosto de 2003, cuando salí del vestuario y me dirigía a la sala de brífing, una operadora de la Sala Regional, Anita me aborda llorando y muy nerviosa me dice "HAN ATROPELLADO A ÀLEX Y ESTÁ MUY GRAVE". El turno, el día, el trabajo cambiaría para siempre.   

 Después de esos segundos de chok para asimilar la información, entré en el brifing para comunicar el accidente a los demás agentes que entraban en el turno de mañana.
 Les pedí a la pareja de atestados, Artur y Justo que me acompañaran al lugar del accidente. Durante el corto trayecto de la comisaria al lugar del atropello, en la NIIa quilómetro 710, Fornells de la Selva, apenas cinco quilómetros, se hizo eterno, solo existía el silencio y solo un pensamiento, Àlex. 
 Llegamos a la rotonda, observo muchas luces azules de las patrullas de mossos y amarillas de las ambulancias. Veo a varios compañeros de tráfico sentados en el bordillo de la acera, abatidos. Localizo a Àlex que seguía estirado en el asfalto, los sanitarios del SEM le estaban haciendo las maniobras de RCP. A solo unos pocos metros oigo gritos, Xavi estaba desgañitándose con el conductor del maldito Seat Panda que acababa de atropellar a nuestro compañero.
 Atestados se hicieron cargo de la instrucción del accidente, realizaron las pruebas de alcoholemia con resultado positivo penal, detuvieron al conductor y siguieron con las diligencias oportunas, inspecciones oculares, manifestaciones, mediciones, fotos...
 Cuando el SEM supuestamente estabilizó a Àlex, me comunicaron que lo trasladaban al Hospital Josep Trueta de Girona. Xavi y yo acompañamos a la ambulancia hasta urgencias. En cuanto llegamos al hospital, la doctora del SEM me dijo "AVISAD A LA FAMILIA" y se fue para dentro. Poco después nos comunicaron que Àlex había muerto.

 Un sábado muy duro, también el domingo y los días siguientes. Àlex no fue mi primer compañero de tráfico que había fallecido en acto de servicio, lo fue Francesc Xavier Canal del Sector de St. Feliu de Guíxols en 1999. Pero a Àlex lo vi allí estirado, inerte. El tiempo se paró, por la cabeza pasaban los momentos que habíamos trabajado juntos, también partidos de futbol con el equipo que él había organizado. Recordaba cuantas charlas habíamos tenido los dos en el vestuario después del partido, sobre la profesionalidad, los valores, el compañerismo... era como un hermano pequeño y me lo quería mucho. Una persona demasiado joven para haber pasado la pantalla de la vida a la muerte con solo 25 años, con apariencia más juvenil, muy buen humano, excesivamente noble para una sociedad egoísta. Solo llevaba 4 años en el Cos.  
 
 El conductor homicida fue puesto en libertad por la jueza a las 48 horas, con cargos, pero ni se le retiró el permiso de conducir como una posible medida cautelar. El juicio se celebró en enero de 2006 y la familia de Àlex llegaron a un acuerdo con la defensa y la fiscalía para condenar al conductor a solo 2 años de cárcel y 4 años sin permiso de conducir...Àlex llevaba casi dos años y medio muerto. 



 

 Los primeros años, cada 2 de agosto se organizaron unos partidos de futbol sala en su memoria, a los que se invitaba y asistieron la madre y hermano de Àlex. Luego y hasta la fecha, solo se homenajea su perdida con una corta lectura en los brifings cada 2 de agosto, recordando el fatídico accidente, tal y como se ha establecido institucionalmente para todos los agentes fallecidos en acto de servicio.

 A finales del pasado año 2022, a sabiendas que en este 2023 se cumplirían los 25 años de la especialidad de Trànsit de Mossos, el 4 de mayo y este 2 de agosto los 20 años de la muerte de Àlex Arroyo, escribí al jefe de la Àrea Regional de Trànsit de Girona una propuesta para homenajear ambas efemérides. Es de suponer y más viviendo de mi, que dicha propuesta no fuera aceptada y ni tan solo estudiada, pero lo que no es ético ni respetuoso es no haber recibido ni tan siquiera una simple respuesta. 
 
 Àlex, en solo unos meses como agente de tráfico y cuatro años de mosso, me merece mucho más respeto que otros con rallas y estrellas o sin ellas, los cuales puedan llevar hasta 25 años en la especialidad pero que han pisado menos el asfalto de lo que trabajó él y la vida dejó en la carretera.

 Àlex, como Francesc Xavier y tantos otros policías que han dejado la vida por nuestra seguridad, merecen mucho más reconocimiento que una simple lectura en los brífings de cinco líneas, pues mi propuesta silenciada y menospreciada por mis jefes por la falta de retorno, era que se homenajeara con el nombre de Àlex Arroyo Monsalve y su número profesional (TIP) la rotonda donde falleció en manos de un conductor homicida. 

 Por todo, mañana será el día 2 de agosto de 2023 y el mayor homenaje que no le puede faltar y noblemente deben de tener todos los policías caídos en acto de servicio, es que sus compañeros nunca les olviden, yo nunca he olvidado a mi querido Àlex y nunca lo olvidaré, sea el día 2 de agosto o los demás 364 días del año. SIAU SIUA, GRIPAU

    

        
 

Comissari Miquel Esquius i Miquel "LA FORÇA TRANQUIL·LA DE LA INTEL·LIGÈNCIA"

   El pasado miércoles 9 de septiembre de 2026, la Consellera d'Interior Sra. Núria Parlon informó que la comisaria Sílvia Catà será la ...