viernes, 11 de agosto de 2023

EL RADAR, verdades y mentiras

 Me preguntan si soy radarista y la respuesta es sí. Desde hace poco más de un año y medio, mi trabajo en la especialidad de tráfico es básicamente de operador del radar, una sub-especialidad como transportes, investigación de accidentes o GRD que están dentro de las funciones de tráfico. 

 De primeras quiero decir que no me gusta el trabajo del radar, sin intención de desmeritar, ya que dicha función es necesaria e importante para la seguridad viaria, se lo crean o no. Pero considero que es un trabajo sin las esencias que me motivan en la especialidad de tráfico, el contacto con la asistencia en la carretera, accidentes y los controles de drogas y alcohol. 

 He acabado en el radar, mejor dicho, me colocaron en él, como consecuencia de la adecuación del lugar de trabajo por una grave lesión de rodilla, a raíz de una detención con atentado por parte de un conductor (presuntamente) bebido, drogado y violento. Cuando se celebre el juicio, este tema merecerá otra entrada en el blog para contar el incidente, pero sobre todo para explicar el trato dispensado desde la OAC de mossos, la mutua Asepeyo y en especial de mis mandos.

 Para empezar abrir en canal el trabajo del radarista y defender la función del cinemómetro como herramienta necesaria para la seguridad viaria, con el debido cumplimiento al secreto profesional y sin facilitar datos e información que puedan beneficiar a los delincuentes sobre ruedas e infractores, me referiré a una frase que hace pocos días hice en un twitter: "Para perfiles éticos y profesionales en tráfico, como en todas las unidades de las policías, COLORES". Queriendo decir, que no todos los agentes, desgraciadamente, trabajan con el mismo nivel ético y profesional. 

 Cuando en las redes sociales veo cuentas como Anti-Radars y leo los comentarios, opiniones, así como la información que se dan de los controles, les diría que hacen un flaco favor por la seguridad viaria y ninguno por la educación y el respeto hacia las FCS.

 Es curioso y lo pueden comprobar, qué cuando en estos perfiles informan de un accidente de tráfico grave, los comentarios que generan van en la línea de recriminar a los conductores temerarios, los excesos de velocidad y la falta de castigo. 

 

 Pero a la siguiente entrada en el mismo perfil, cuando informan de un control de radar con la ubicación y fotografía incluida, la mayoría de los comentarios son insultos y menosprecios hacia los agentes de la autoridad, etiquetándoles de ratas, ladrones, recaudadores, etc. 


 Cuando los bocachanclas dicen que los policías "se esconden como ratas", estos iletrados de la seguridad viaria, obvian o desconocen que la mayoría de los controles de velocidad se hacen de forma estática, dentro del coche radar, por lo que dicho patrulla se visualiza desde mucha distancia, estacionando normalmente fuera de la calzada, pero cerca de los carriles, siempre priorizando la seguridad de los propios agentes y la de los usuarios de la vía, por lo que se colocan detrás de las barreras de protección, new-jersey o en los parterres más allá del arcén. Pero los bocachanclas seguirán pensado que los agentes se esconden como ratas.

 Las unidades radares de las policías de tráfico no pueden ser sustituidas o comparadas con las cajas fijas o radares de tramo, herramientas que son gestionadas directamente por el Servei Català de Trànsit en las vías interurbanas y por los ayuntamientos en las vías urbanas. Los radares de las policías, a diferencia de los fijos o de tramo del SCT, tienen como atributos principales la movilidad y la instalación de los aparatos en cualquier punto de las carreteras, según los criterios y/o las peticiones de las autoridades, estrategias jerárquicas, acontecimientos festivos, densidad de la circulación en operaciones de salidas y retornos... 

 Quienes me siguen y han leído otras entradas anteriores en el blog o mis opiniones en Twitter, saben que soy muy crítico con el modelo de policía de tráfico y las estrategias políticas, administrativas y jerárquicas que desde hace años mantienen, sin que éstas hayan mejorado la siniestralidad ni la seguridad viaria, todo lo contrario, sus estadísticas dicen que han empeorado. Los "responsables" del tráfico continúan priorizando una estructura de gestión del tráfico por encima de la seguridad viaria, sumando más efectivos que trabajan dentro de las oficinas y por contra cada vez hay menos agentes en el asfalto. Es evidente que este modelo de policía reactiva no funciona para reducir la accidentalidad, ya que obliga a las pocas patrullas uniformadas a dar únicamente respuesta a los siniestros, quedando muy lejos el modelo proactivo, cuando existían suficientes patrullas uniformadas para realizar los controles preventivos y también las asistencias a los accidentes. 

 Hace veinte años, la mayoría de las denuncias se notificaban al instante que se detectaba la infracción y se hacía a pie de carretera, siendo muy beneficioso para la seguridad viaria, primero para castigar en el momento la acción infractora y segundo para transmitir al resto de usuarios de la carretera una percepción de la existencia de las patrullas garantes de la seguridad del tráfico. Pero ese modelo no era beneficioso para los que priorizan y viven de los palotes y las estadísticas, aquellos que compiten entre sectores y áreas por los rankings anuales. Hoy, en el mejor de los casos, hay sectores que solo notifican un 20% de las denuncias de velocidad, pero la mayor parte de sectores no llegan ni al 5%, incluyendo en estos porcentajes las campañas de velocidad. Lejos queda aquella directriz del SCT que requería que solo un 20% de las denuncias de velocidad podían no ser notificadas y siempre y cuando fuera por una de las causas justificadas.
 Las causas que generan un porcentaje tan bajo de las denuncias de velocidad sin notificar, son principalmente la falta de efectivos en los grupos de trabajo, escamotes, que tal y como antes he explicado, los pocos policías que hay pisando el asfalto, se pasan el turno de accidentes en accidente y de requerimientos en requerimiento sin parar básicamente. Otra causa, es que cuando hay patrullas notificando en el control, claramente se reduce la velocidad de la circulación, pues los preavisos entre usuarios existen y las velocidades excesivas desaparecen, para unos el control deja de ser "productivo" para mí el control es muy beneficioso para seguridad viaria. Y ahí lo dejo, sin poder decir más. 

 Quién, cuando y como se realizan los controles de velocidad:

- Cada Àrea y más concretamente cada sector de tráfico, aplica unos criterios diferentes para seleccionar quienes son los agentes operadores para trabajar en el radar. Según los efectivos que disponga el sector, hay los que tienen operadores fijos como Girona y otros que tienen agentes en cada escamote y si los efectivos del turno son suficientes, montan el radar. 
- Los controles de velocidad que realizan las FCS pueden ser dinámicos o estáticos: los primeros se realizan con el coche patrulla en movimiento, circulando por las autopistas/autovías (con más de un carril por sentido). Los controles estáticos se pueden hacer con el radar incorporado en el coche patrulla y estacionado o instalando el radar en un trípode o también se puede acoplar a la bionda de protección de la carretera. 
- Los controles se ubican mayoritariamente en puntos de carreteras con alta afluencia de circulación, donde se detectan excesos de velocidades de forma periódica y en unos horarios concretos. Así mismo, se tienen en cuenta los tramos requeridos por los vecinos de las poblaciones, usuarios de la carretera y también ayuntamientos por quejas y denuncias. Por supuesto se planifican los controles en los tramos de concentración de accidentes (TCA). 
- También en cuanto a la ubicación, la seguridad de los operadores y de los usuarios de la carretera es una prioridad, tal y como ya me he referido antes en el párrafo de los bocachanclas. Por ello, con los nuevos modelos de cinemómetros que registran la velocidad por láser y no por ondas, los agentes se pueden colocar más lejos de la carretera e incluso en alturas diferentes a la plataforma, como por ejemplo en un puente. De esta forma, con los aparatos más distanciados de la carretera, los controles son más seguros para los agentes y los usuarios, sí, lo digo y si es necesario lo escribo en mayúsculas: MEJORA LA SEGURIDAD DE LOS USUARIOS, ya que no se imaginan ustedes los frenazos bruscos e injustificados que se producen a la zona de conflicto donde se colocan las unidades radares de las policías, llegando incluso a producirse accidentes de tráfico.  
-  Se realizan controles de velocidad de día, de noche, laborables y festivos, con sol y con lluvia. 
- Se pueden controlar un solo sentido o los dos sentidos de la marcha. También se hacen controles seleccionando un solo carril o todos los carriles en aquellos tramos que existan varios carriles para el mismo sentido. Por ejemplo, para detectar las velocidades más elevadas, se puede controlar solo el carril izquierdo y si queremos controlar solo la velocidad de los camiones, podemos seleccionar únicamente los primeros carriles de la derecha, uno o dos. 
- Hoy, todos los aparatos son digitales, hace años que desaparecieron los radares analógicos (con carrete de fotos). Los operadores configuran el cinemómetro introduciendo todos los datos que se requieren para cada control: carretera, quilómetro, señalización de limitación de velocidad, si es genérica o específica, niveles, luz y se indicará a qué velocidad saltará la fotografía (infracción-denuncia). Una vez finalizado el control, todos los datos se envían al servidor del Servei Català de Trànsit, que instruirán los expedientes sancionadores y tramitarán las denuncias. En caso de que la velocidad fuera penal, la instrucción de las diligencias las realiza el agente operador del radar.  

 
 Por encima de la velocidad máxima señalizada ¿a qué velocidad se denuncia? El margen de velocidad que se aplica para activar la infracción (foto) por encima de la velocidad permitida, se fija por las directrices operativas, pero también los agentes tienen un margen para variar un poco según su criterio, pudiendo subir o bajar dicha velocidad denunciante en función de las circunstancias del tráfico o si se señaliza o no el control de velocidad, etc.
 Cuando hablo del margen de velocidad no me refiero al margen de error del aparato. El margen de error es un umbral de tolerancia que la ley obliga a aplicar en los cinemómetros para prevenir un hipotético error de medición. Precisamente esta semana, se ha publicado una noticia que informa sobre una sentencia del margen de error: 


 Pues sobre este tema, de la aplicación o no del margen de error, los agentes operadores del radar poca cosa pueden decir o hacer, ha de ser la autoridad responsable del tráfico, siendo en Cataluña el Servei Català de Trànsit en las vías interurbanas, quienes deben aplicar en los expedientes sancionadores el porcentaje reductor de la velocidad y así mismo, dar las instrucciones u órdenes oportunas a las unidades de tráfico para que apliquen dicho margen de error en las denuncias que estos notifiquen directamente a los infractores. Se sigue esperando.

 Por el año y medio que llevo trabajando en el grupo de radaristas, les puedo asegurar que los controles de velocidad son eficaces, sobre todo para reducir los excesos de velocidad, por lo tanto, para reducir las posibilidades de los accidentes. Sin dar una información concreta, voy a poner algún ejemplo: 
- Cuando se requiere por parte de un ayuntamiento a la policía para que se realicen controles en una travesía, ya que los vecinos tienen la percepción que se corre mucho, el resultado ha sido variado en diferentes municipios. En unos era cierto que se corría mucho y mucho, pero después de días y turnos, las infracciones se redujeron, en algún caso a cero. En otros, desde el principio no se detectaron velocidades denunciables, pero si elevadas, por lo que solo con la presencia del coche radar se redujo la velocidad sin tener que denunciar a nadie. 
 Muchos controles se finalizan sin ninguna infracción y les aseguro que es para mí un éxito, como me referí en otro párrafo anterior, pues me refuerza el espíritu del agente de tráfico que trabaja más por la prevención que por la infracción. 
 Por contra, cuando se realizan muchos controles en un mismo tramo y se registran muchas infracciones y con velocidades muy elevadas, se tramitan informes para que las autoridades valoren la posibilidad de instalar otros medios para reducir la velocidad, por ejemplo, reforzando con más señales la limitación de velocidad, con semáforos de velocidad, colocando cajas de radares fijos o de tramo, etc. 

 Doy por hecho, que la mayoría de las personas que lean esta entrada no les voy a convencer de la utilidad de los controles de velocidad, ya que es difícil distanciarse de la opinión popular del supuesto afán recaudatorio que hay detrás de los radares por parte de las administraciones. 
 En cierto sentido comparto solo un poco esa crítica, todo y que yo creo que hay más intereses estadísticos que recaudatorios, teniendo en cuenta los altos porcentajes de las denuncias que no se notifican, perdiéndose de esta forma, altas cifras recaudatorias de los infractores no residentes en España. 
 También es evidente el poco dinero que se revierte en medios y en la formación para los agentes de tráfico, así como para mejorar la seguridad de las carreteras, tal y como lo exige la ley en cuanto a la recaudación por las denuncias de tráfico. 
 Por otro lado, el supuesto afán recaudatorio del Servei Català de Trànsit queda entredicho, cuando esta administración no invierte lo suficiente en el mantenimiento de los radares ni en la compra de nuevos cinemómetros para sustituir los aparatos del siglo pasado con los que todavía trabajan las policías, radares que están obsoletos y dan muchos errores.
  Hoy en día, no hay suficientes aparatos cinemómetros para trabajar correctamente, tal y como les expuse por el conductor reglamentario a la superioridad. Los nuevos radares que funcionan por láser, hay muy pocas unidades, pero tampoco son la panacea, ya qué no son adecuados para según qué tipo de controles y para qué tipo de vehículos se quieran detectar. Hay un modelo de radar que funciona muy bien en casi todos los tipos de controles y para detectar todas categorías de vehículos, pero de esos radares hay pocos y no en todos los sectores. No puedo ser más explícito.
 Para otro ejemplo de la falta de inversión, desinterés o la mala gestión de la Generalitat en cuanto a los radares, les hago dos preguntas: ¿recuerdan los aparatos que fueron quemados y destrozados en los años del Procés? Pues ¿Cuántos de aquellos radares fijos y de tramo que fueron saboteados han sido reparados o sustituido a fecha de hoy? 


 Mi percepción, opinión, ética y exigencia profesional sobre el trabajo del radar no ha cambiado por estar ahora trabajando en él, en su día denuncié ciertas malas praxis en los controles de velocidad, por señalización y velocidades erróneas, por disfraces y adhesivos utilizados, por exponer la seguridad de los agentes y los usuarios de la carretera, etc… y lo volveré hacer si volvieran a realizarse. 

 Para acabar, les digo que continúo trabajando por un solo fin, la seguridad en la carretera y aunque sea en el radar por obediencia jerárquica debida y obligada, nada ni nadie me convencerá para hacer nada que no entre en los parámetros legales, éticos y responsables, momento bueno para decirles que niego a la mayor que los operadores del radar tengan alguna compensación, económica u otra, NINGUNA, por descontado. Tampoco existe ninguna presión por parte de la superioridad para hacer un mínimo de fotografías-infracciones, al menos en mi entorno desde que estoy realizando dicha función.   



Escudo no oficial

martes, 1 de agosto de 2023

20 años sin Àlex Arroyo en el equipo.

 Comisaria del sector de Trànsit de Girona, son las 05:50 horas del sábado 2 de agosto de 2003, cuando salí del vestuario y me dirigía a la sala de brífing, una operadora de la Sala Regional, Anita me aborda llorando y muy nerviosa me dice "HAN ATROPELLADO A ÀLEX Y ESTÁ MUY GRAVE". El turno, el día, el trabajo cambiaría para siempre.   

 Después de esos segundos de chok para asimilar la información, entré en el brifing para comunicar el accidente a los demás agentes que entraban en el turno de mañana.
 Les pedí a la pareja de atestados, Artur y Justo que me acompañaran al lugar del accidente. Durante el corto trayecto de la comisaria al lugar del atropello, en la NIIa quilómetro 710, Fornells de la Selva, apenas cinco quilómetros, se hizo eterno, solo existía el silencio y solo un pensamiento, Àlex. 
 Llegamos a la rotonda, observo muchas luces azules de las patrullas de mossos y amarillas de las ambulancias. Veo a varios compañeros de tráfico sentados en el bordillo de la acera, abatidos. Localizo a Àlex que seguía estirado en el asfalto, los sanitarios del SEM le estaban haciendo las maniobras de RCP. A solo unos pocos metros oigo gritos, Xavi estaba desgañitándose con el conductor del maldito Seat Panda que acababa de atropellar a nuestro compañero.
 Atestados se hicieron cargo de la instrucción del accidente, realizaron las pruebas de alcoholemia con resultado positivo penal, detuvieron al conductor y siguieron con las diligencias oportunas, inspecciones oculares, manifestaciones, mediciones, fotos...
 Cuando el SEM supuestamente estabilizó a Àlex, me comunicaron que lo trasladaban al Hospital Josep Trueta de Girona. Xavi y yo acompañamos a la ambulancia hasta urgencias. En cuanto llegamos al hospital, la doctora del SEM me dijo "AVISAD A LA FAMILIA" y se fue para dentro. Poco después nos comunicaron que Àlex había muerto.

 Un sábado muy duro, también el domingo y los días siguientes. Àlex no fue mi primer compañero de tráfico que había fallecido en acto de servicio, lo fue Francesc Xavier Canal del Sector de St. Feliu de Guíxols en 1999. Pero a Àlex lo vi allí estirado, inerte. El tiempo se paró, por la cabeza pasaban los momentos que habíamos trabajado juntos, también partidos de futbol con el equipo que él había organizado. Recordaba cuantas charlas habíamos tenido los dos en el vestuario después del partido, sobre la profesionalidad, los valores, el compañerismo... era como un hermano pequeño y me lo quería mucho. Una persona demasiado joven para haber pasado la pantalla de la vida a la muerte con solo 25 años, con apariencia más juvenil, muy buen humano, excesivamente noble para una sociedad egoísta. Solo llevaba 4 años en el Cos.  
 
 El conductor homicida fue puesto en libertad por la jueza a las 48 horas, con cargos, pero ni se le retiró el permiso de conducir como una posible medida cautelar. El juicio se celebró en enero de 2006 y la familia de Àlex llegaron a un acuerdo con la defensa y la fiscalía para condenar al conductor a solo 2 años de cárcel y 4 años sin permiso de conducir...Àlex llevaba casi dos años y medio muerto. 



 

 Los primeros años, cada 2 de agosto se organizaron unos partidos de futbol sala en su memoria, a los que se invitaba y asistieron la madre y hermano de Àlex. Luego y hasta la fecha, solo se homenajea su perdida con una corta lectura en los brifings cada 2 de agosto, recordando el fatídico accidente, tal y como se ha establecido institucionalmente para todos los agentes fallecidos en acto de servicio.

 A finales del pasado año 2022, a sabiendas que en este 2023 se cumplirían los 25 años de la especialidad de Trànsit de Mossos, el 4 de mayo y este 2 de agosto los 20 años de la muerte de Àlex Arroyo, escribí al jefe de la Àrea Regional de Trànsit de Girona una propuesta para homenajear ambas efemérides. Es de suponer y más viviendo de mi, que dicha propuesta no fuera aceptada y ni tan solo estudiada, pero lo que no es ético ni respetuoso es no haber recibido ni tan siquiera una simple respuesta. 
 
 Àlex, en solo unos meses como agente de tráfico y cuatro años de mosso, me merece mucho más respeto que otros con rallas y estrellas o sin ellas, los cuales puedan llevar hasta 25 años en la especialidad pero que han pisado menos el asfalto de lo que trabajó él y la vida dejó en la carretera.

 Àlex, como Francesc Xavier y tantos otros policías que han dejado la vida por nuestra seguridad, merecen mucho más reconocimiento que una simple lectura en los brífings de cinco líneas, pues mi propuesta silenciada y menospreciada por mis jefes por la falta de retorno, era que se homenajeara con el nombre de Àlex Arroyo Monsalve y su número profesional (TIP) la rotonda donde falleció en manos de un conductor homicida. 

 Por todo, mañana será el día 2 de agosto de 2023 y el mayor homenaje que no le puede faltar y noblemente deben de tener todos los policías caídos en acto de servicio, es que sus compañeros nunca les olviden, yo nunca he olvidado a mi querido Àlex y nunca lo olvidaré, sea el día 2 de agosto o los demás 364 días del año. SIAU SIUA, GRIPAU

    

        
 

domingo, 23 de julio de 2023

Van de republicanos del siglo XXI, cuando se comportan como reyes franceses del siglo XVIII

 El pasado viernes, dos días antes de las elecciones generales de hoy 23J, la factoría FILMS-ERC con fondos públicos, financió y ofreció a la prensa (mucha de ella bien regada por subvenciones y contratos publicitarios institucionales) una teatralización náutica y aérea en la costa de la Mare Nostrum. 

 En una entrada anterior de enero de este año, ya me referí al vergonzoso postureo institucional. Pero esta escenografía con toda la Corte Republicana no es solo postural, ni casual e inofensiva, todo lo contrario, hubo intencionalidad y premeditación partidista, ya que ese dispendio que pagamos todos, en este caso para la Unitat Marítima de Mossos, es la punta del iceberg con el propósito de ir sumando el control del espacio y competencias para así reducir la presencia del Estado en la comunidad. La Marítima y la Subaquàtica son los caballos de Troya no competenciales pero si aceptadas por el Gobierno de Sánchez que la Generalitat de Aragonés usa para ir conquistando las estructuras de estado para Cataluña, su objetivo inmediato las costas catalanas, pero luego querrán puertos, aeropuertos y toda la red ferroviaria que pasa por la comunidad. 

 Para mí no sería insultante este derroche de cientos de miles de euros y millones para la Navy Repúblic Cat, como llamo a la Marítima, si no estuvieran dejando a las demás unidades como USC, TRÀNSIT, ARRO, INVESTIGACIÓ, BRIMO, OAC en la penosa decadencia por la falta de efectivos, medios, parque móvil y formación. Un estado de la seguridad publica ruinoso, competencia que si asumió legalmente la Generalitat, pero a la que invierte insuficientemente. Por poner ejemplos actuales y objetivos: el sábado 1 de julio, operación salida de vacaciones, solo se planificaron en el sector de Girona de tráfico 1 patrulla y media de nivel 2 + 1 de atestados, regional. Seguramente, compañeros de USC, ARRO... podrían exponer muchos más ejemplos de como se cubren los turnos para dar respuesta a todos los requerimientos que la ciudadanía solicita, pero yo no tengo la información que si tienen los sindicatos representativos, pero ellos continúan callados para mantener su complaciente modus vivendi.

 Sr y Sra ciudadana, su seguridad les importa una...... el Govern y su Prefectura solo tienen un objetivo y es político y/o partidista. La hoja de ruta del Govern y Prefectos tiene un fin, mantenerse en el Palau de la Generalitat de Catalunya unos y en las mejores oficinas de Egara los otros, aún sea perjudicando a tus policías, señor/a ciudadana, asfixiando y desmotivando a los pocos agentes que todavía trabajan en las calles y carreteras. 


  Retomando el título de este escrito, aquí va el NODO DEL ESPECTÁCULO NAVAL: 

 - Siendo la mañana del día 21 de julio, un viernes muy caloroso, ante las costas del mar mediterráneo, un lugar cualquiera del imaginario y anhelado Reino de Catalunya, la Corte Republicana, el MHP Aragonés, su Consejero Elena y los Duques de Egara, presenciaron la actuación teatral de FILM-ERC, financiada por todos los catalanes, dirigida por el Comissari Sallent y con el protagonismo de la Navy Repúblic Cat (la Unitat Marítima de Mossos) que efectuaron maniobras de alto riesgo, abordajes y persecuciones acuáticas que entretuvieron a los vips y la prensa convocada. Todo el acto fue gravado y difundido por las redes sociales y también por los medios de prensa subvencionados para que el pueblo pueda saber, que al menos en el mar estarán seguros, ya sea por la Navy Repúblic Cat, la Unitat del Mar de la Guardia Urbana de Barcelona o por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que al cierre de esta crónica, es la competencial en ese medio, que yo sepa. 

 Mientras tanto, el populacho uniformado sin apenas agentes en los turnos, patrullando con coches con más avisos que el Ferrari de Alonso, con medios del siglo pasado y sin apenas formación actualizada, observan absortos las imágenes del espectáculo naval. Pero la indignación que han tenido los policías de clase baja al ver la propaganda-espectáculo naval no la han tenido sus representantes sindicales, ya que su silencio es cómplice y necesario para que la alta nobleza les siga garantizando sus privilegios de populacho no uniformado. 

        



 En el siglo XVIII el Rey Sol Luis XIV de Francia gobernaba el país con absolutismo monárquico desde dentro de su palacio de Versalles sin apenas contacto con el pueblo. Una cita que se le atribuye a este absolutista dice "Si me hubierais alabado menos, yo os alabaría más" 
 En el siglo XXI hay muchas formas de gobernar que poco han variado de siglos anteriores. Todo y ser un Estado con monarquía parlamentaria, sus administraciones gestionan lo público desde los palacios, sin contacto ni respeto hacia los administrados y con una gran corte que alaban con excesos a sus superiores. 

sábado, 8 de julio de 2023

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "DIARIO DE UN AGENTE DE HOMICIDIOS" DE ÓSCAR TARRUELLA

GIRONA, 6 de julio de 2023

(Estas fueron mis palabras como telonero de la periodista Tura Soler y del protagonista Óscar Tarruella)

Bona tarda a tothom. 

Cuando Óscar me dijo que le haría mucha ilusión que presentara el acto, mi subconsciente Manolete me decía NO TE METAS, pues todo y qué los dos venimos de la misma cepa, nuestras especialidades son de mundos muy diferentes. Le dije que yo no estaba a la altura para presentar a un investigador de crímenes, por lo que el autor y la organización propusimos a Tura Soler, reconocida periodista de SANG i FETGE en todos los sentidos. Pero si accedí a ser el telonero de estas dos personas que tanto las admiro, por su profesión y sobre todo por los valores que emanan en cada paso que hacen. 

 

Primero de todo, quiero agradecer a Josep Palouzier como director de orquesta del acto. Me ha pedido que le disculpen su retraso por motivos de responsabilidad municipal, está asistiendo al Pleno del Cartipàs. También agradecer a los propietarios de la Sala Ferrán Agulló, al Sr. Francesc Palomera por proporcionarnos una vez más este magnífico y precioso espacio. 

Les informo que el acto está siendo retransmitido en directo y quedará grabado en el canal de internet de Óscar Tarruella para quienes no hayan podido venir aquí y principalmente para que nuestro comisario Gámez pueda ver esta presentación y que me ha pedido salude a Óscar de su parte. Quienes no conozcan a Javi Gámez, les diré que es un guerrero que combate contra la enfermedad ELA y contra los gobiernos y partidos políticos que obstaculizan que la ley se apruebe para garantizar una vida digna a los enfermos y sus familiares. Desde aquí, un saludo y abrazo muy fuerte comisario. 

Les voy a explicar una pequeña historia, trasladándoles 3 décadas atrás, donde un jovencito Óscar Tarruella era aspirante a policía, mossos d’esquadra y padre de un bebe llamado Aitor. El pasado 29 de junio, Óscar y también Carles que está ahí delante y un servidor, hace 30 años que finalizábamos el curso básico de policía. Los tres pertenecemos a la 6ª promoción de Mossos, que fue amadrinada por la actriz y humorista Lloll Bertrán, su hermano Joan, también es compañero nuestro de promoción y de la decimoquinta sección, de las 19 que creo recordar que había. 

Nuestra instructora se llamaba y se llama, Cristina Manresa, hoy comisaria, fue la primera mujer que ascendió a esa categoría de mossos y creo que en poco pasará a ser directora del ISPC antes EPC. Cristina, en aquel tiempo agente, como todas y todos los instructores de principios de los 90, tenía menos recorrido y experiencia policial que el Sr. Albert Ballesta como alcalde de Girona, para que puedan entender los de aquí. 

El 5 de octubre de 1992, empezamos el curso, para mí un GRAN PRIX como el del verano de La 1, en este caso de la EPC, pues fue una carrera de obstáculos y pruebas que los aspirantes a policía debíamos de superar para ser nominados aptos y así pasar a la siguiente y última fase de la oposición, las prácticas. 

El GRAN PRIX empezaba con la prueba de obstáculos para encontrar la entrada de acceso para aspirantes a la EPC, nada fácil, un laberinto de calles por Mollet y Parets del Vallès. Una vez localizada la entrada, el aspirante debe sobrevivir a la zona fangosa y polvorienta del aparcamiento. En el siguiente obstáculo, ha de superar la pasarela, un puente resbaladizo por lluvia, hielo o niebla llorona. Superada la pasarela, había que jugársela en la zona de baldosas movedizas, un pavimento infernal hasta llegar a una zona segura por el firme, pero también peligrosa por ser un territorio que controlaban las OCAS, si aves, ya saben. Las ocas, eran la segunda especie dominante en la cadena de poder de la escuela, que por encima de ellas solo estaba su amo y señor, el director y por debajo de sus ocas les seguían por orden jerárquico los instructores, profesores, administración, empleados del bar y restaurante, agentes del cuerpo de guardia, operarios de mantenimiento, señoras de la limpieza y por último estábamos los aspirantes. 

Pues estos son los obstáculos que cada día durante 9 meses tuvimos que lidiar antes de empezar las clases, las pruebas formativas, un sumario de asignaturas agrupadas en módulos como legislación, gramática catalana, de pasada algo de función policial, un suspiro de prácticas de tiro, un poco de regulación de tráfico y por supuesto preparación física y defensa personal. Esta disciplina, la defensa personal, pero en ningún caso policial, era otro reto, sobrevivir en un tatami de 20 por 20 a reventar por decenas de aspirantes envueltos en un kimono de cartón piedra, todas y todos imitando las patadas de un nipón subido en una mesa. Ni me imagino los pensamientos del Óscar observando al nipón por encima del gallinero, cuando él hacía muchos años que era experto, cinturón negro en una disciplina que luego haré mención. 

En el aula, al fondo en el córner derecho se sentaba Carles, a su lado Óscar, delante de él un servidor que estaba flanqueado por dos personajes que suspendieron el curso, el de la derecha por malo y el de la izquierda, creo recordar que no aprobó ningún examen, pero que, por experiencia de tres décadas en el Cos, visto lo visto, hubiera sido un perfil prometedor para las escalas executivas. 

Volviendo a la carrera de obstáculos, la prueba estrella para poder superar el Gran Prix fueron las simulaciones, luego les llamaron Módulo 7 o algo así. Se trataba de convencer a una psicóloga y a la instructora Cristina, que teníamos dotes de policía, como el autocontrol, destreza y capacidad para resolver un supuesto e imaginario conflicto, aunque nadie nos hubiese o hubiera enseñado nada. En cada simulación, un binomio de aspirantes hacían el papel de policías y otros el papel de malos, todo en un contexto y en un entorno imaginario. Por ejemplo, la instructora y la psicóloga nos llevaban a la pista de atletismo y nos pedían que nos imaginásemos que estábamos en la Plaza Cataluña de Barcelona y que debíamos disolver una manifestación, o que imagináramos que la entrada del edificio a la residencia de aspirantes era el andén del metro y la misión era desalojarlo de personas indigentes, esta me tocó a mi, o imaginar la clase de la sección que era una sala de vistas de un juzgado, o la entrada a la cantina-comedor era la sala de plenos de un ayuntamiento… imagínense la imaginación que teníamos que tener. 

Las simulaciones era la llave del curso, si la psicóloga e instructora imaginaban que no valías, suspendías todo el curso. Por ello, a mí me gusta llamar a nuestra promoción LA IMAGINATIVA, por el potencial que desarrollamos en las simulaciones, pero otros la llaman LA PROMOCIÓN X por ser la única que no celebró ceremonia de graduación, conocida popularmente como la tirada de gorra. 

A la mitad del curso celebramos el paso del estrecho, perdón por mi deformación profesional de tráfico, quería decir paso del ecuador, el del estrecho es la performance que realizan el SCT i la DT para posturear que controlan el flujo de vehículos, un poco pasados de pesos y dimensiones que bajan por la autopista procedentes de toda Europa para visitar a sus familiares en África. La fiesta del ecuador se amenizó con exhibiciones de K9, partidos de básquet, la actuación de nuestro mago y compañero Antonio, algún cantante y la exhibición de artes marciales del amigo Óscar, rompiendo ladrillos y listones de madera con el cuello, inolvidable. 

Continuó el GRAN PRIX, hasta que cumplimos los 9 meses, ni un día más y ni un día menos, ya que así lo exigió el director Rodés, el Señor de las Ocas, a la Consellera Cuenca, bajo amenaza de suspender a todos/as el curso si acabábamos antes del tiempo establecido que marcaba en las bases de la oposición. Menuda estratega fue la consejera, ya que en vez de pedir el favor para acabar antes el curso por que los mossos asumían todas las competencias penitenciarias el día 1 de julio, le pegó primero el navajazo al Sr. Rodés informándole que la próxima temporada el director será otro. 

Pues la jodienda política como siempre nos la comimos los de siempre, los aspirantes, ya que el curso acabó a las 18 horas del día 29 de junio de 1993 como el Rosario de la Aurora, con la prueba final del Gran Prix, la salida en desbandada de la escuela dirección Barcelona para recogen el arma y la credencial, para estar puntualmente a las 9 horas del día siguiente cada cual en su destino. Fue la última vez que vi a Óscar hasta pasado muchos años, como saben, él se dedicó a su apasionado mundo del crimen y yo del asfalto. 

La famosa tirada de gorra, nuestra PROMOCIÓN IMAGINATIVA la realizamos 25 años más tarde, pero no todos estuvimos presentes. 

Con esta pequeña historia, me gustaría que se pusieran en la piel de los aspirantes después de superar el Gran Prix para afrontar todos los requerimientos que la sociedad les exigirá o solicitará, con una formación en mi opinión diría que insuficiente, por decirlo suave y respetuosamente. Por eso, cuando conozco a profesionales con la trayectoria como la de Óscar, solo puedo cuadrarme, con admiración saludarlo respetuosamente y reconocer su valía, capacidad y sobre todo agradecer sus valores éticos y humanos al servicio público de la ciudadanía. 

                            

Acabo. Por los cientos y miles de personas que he conocido o coincidido en este mundo de la seguridad pública, tengo la convicción que los buenos policías son buenos por naturaleza, pueden mejorar sus capacidades profesionales, formativas y con el tiempo su experiencia, pero la bondad la llevan de serie. Amigo Óscar, mil gracias por hacer grande nuestra profesión y sobre todo por tu amistad. 

Admirada Tura, este telonero ha finalizado la actuación, tiene usted la palabra.

domingo, 2 de julio de 2023

Hasta siempre Comisario Milan

 

Esta semana he visto por el Twitter de Mossos que el Comisario Josep Milan se ha jubilado. Fue Cap del Cos de Mossos d’Esquadra del año 2007 al 2013 y desde 2014 hasta el día 30 de junio de 2023, ha sido el Jefe de la Regió Policial de Girona.


                                           Fotografía del Diari de Girona, Marc Martí

Conocí por primera vez a Josep Milan por allá el año 1998 cuando los mossos acabábamos de asumir las competencias de tráfico en las comarcas de Girona. El entonces aspirante a Inspector de mossos por la vía del concurso libre, con una larga trayectoria en la Policía Local de Sabadell, estaba realizando un trabajo de la oposición sobre algún tema de tráfico. Aquel aspirante a Inspector del Cos nos acompañó unos días al turno de noches en la Sala de Girona, sentándose detrás de los dos operadores de tráfico para ir apuntado notas en su libreta, preguntando dudas sobre los accidentes, requerimientos y otros incidentes que los operadores gestionaban. Su forma de expresarse, con un catalán muy Justo Molinero, el trato próximo con los agentes, que incluso no se le caía los galones por invitar a cafés incluso ir él a buscarlos a la máquina y traérselos a los operadores, nos sorprendió y agradó a los que compartimos con él aquellas noches.

Inicialmente en el Cos, el entonces Inspector Milan que pronto ascendió a Intendente, dirigió la Divisió de Trànsit hasta el año 2002, cuando fue nombrado Comisario y responsable de la Comissaria General Territorial.  

En el año 2007, el Conseller Saura nombró al Comisario Milan Subdirector General Operatiu (una forma alternativa de llamar Cap del Cos) sustituyendo por cese voluntario al Mayor Joan Unió. Desde la refundación o recuperación de los Mossos d’Esquadra en el año 1982, habían habido tres jefes del Cos hasta la fecha: 

- Josep Perís 1983 (comandante del Ejército)

- David Piqué 1993 (mosso, jefe operativo, en aquellos años Sargento Mayor)

- Joan Unió 1994 (procedencia del Cuerpo Nacional de Policía, llegó a ser nombrado Mayor del Cos)

A finales del año 2011, el Conseller Puig ratifica a Milan como Cap del Cos, pero suprimiendo el invento Saura por el nuevo modelo de Prefectura, nombrando Comissari en Cap a Josep Milan.   

Abril del 2013, el Conseller Espadaler sustituye al Comisario Milan por el Comisario Josep Lluís Trapero y que en el año 2017 este fue nombrado Mayor, graduación que no se concedía desde que abandonó el cargo Joan Unió.

Una vez sustituido el Comisario Milan como Cap del Cos, fue designado a la Subdirecció General de Coordinació de les Policies Locals de Catalunya.

En octubre de 2014, Josep Milan fue nombrado Cap de la Regió Policial de Girona que ha ostentado este cargo hasta el día de su jubilación, siempre en primera actividad, no como otros comisarios que huyeron del Cos o se pusieron de lado (segunda actividad) después de los nefastos acontecimientos para el Cos alrededor del 1 de octubre de 2017.   

Durante los años que Josep Milan comandó los Mossos d’Esquadra (2007 – 2013), pasaron varios Governs de la Generalitat, Presidents, Consellers, Secretaris y Directors Generals, la mayoría del partido dominante en Cataluña durante décadas, Convergència i Unió, luego dos legislaturas con el Tripartit (PSC-ERC-ICV) para finalmente volver al Palau de la Generalitat nuevamente Convergència i Unió.

Personalmente, siempre he tenido mucho aprecio al Comisario Milan, pues ha sido de los pocos mandos del Cos que he respetado y admirado, principalmente por su trato siempre educado, respetuoso y humano hacia todo el mundo, también hacia sus agentes.

Compartimos en cierta manera un periodo complicado, del 2011 al 2013, él como Cap del Cos y yo delegado sindical en tiempos de confrontación laboral por las ignominiosas políticas de recortes del ex Molt Honorable Artur Mas. Todo y que vivimos situaciones muy tensas en reuniones, Consells de la Policia, así como en manifestaciones, concentraciones, encierros en las comisarias, acampadas, actos de Esquadres Alternativas, caminatas por la seguridad, pitadas… Milan siempre y reitero, siempre supo mantener la compostura, mediación, quitó hierro donde otros solo querían castigos ejemplarizantes…recuerdo sus ojos, su mirada de preocupación pero siempre respetando aunque no compartiera formas u objetivos de los sindicatos y colectivo.

En cambio, y solo diré una cosa del Sr. Trapero en este escrito, cuando fue ascendido en 2013 a Cap del Cos en plena crisis que llamaron económica, la confrontación del funcionariado contra el Govern estaba muy caliente, en concreto de los mossos contra Artur Mas y el Conseller Puig por considerarlos responsables directos de los recortes en seguridad, que afectaron y que hoy año 2023 seguimos hundiéndonos en los lodos de aquellos barros. Pues Don Trapero, fue la cara y la cruz del perfil de Sr. Milan, su “feedback” con los sindicatos, al menos con los delegados de la Trisindical (SME-SPC-CAT) fue desafiante, amenazador, mal educado y sufrimos cantidades de informaciones reservadas y expedientes disciplinarios que aumentaron considerablemente. Más adelante, el Mayor Trapero merecerá una entrada especial en este blog.

Cuando en 2015 dejé la función sindical y me reincorporé en mi destino, al Sector de tráfico de Girona, el Comisario Milan llevaba un año al mando de la Regió Policial de Girona. Los primeros años, 2015 y 16, sufrí el síndrome sindicalista que padecen los mandos hacia un exdelegado, al menos hacia aquellos representantes sindicales que trabajaron como tal y no que vivieron como muchos “sindicalistos” en el cómodo y seguro anonimato. Dicho síndrome se desarrolla cuando un mando no olvida ni perdona el trabajo y la trayectoria sindical de su subordinado. Pues en ese tiempo en que yo sufrí algo similar a un acoso o conflicto laboral con mis superiores inmediatos y que se complicaron en ese tiempo con un problema familiar grave por enfermedad, ahí estuvo mi comisario para mediar, pacificar y solucionar el conflicto. Nunca olvidaré la larga conversación que tuvimos, el tiempo que me dedicó, los consejos y la implicación que tubo hacia mi persona y familia.

Durante estos últimos años, siempre que he coincidido con él en la comisaría, en la carretera, en un dispositivo o acto institucional como el último en la Subdelegación de Defensa, nunca ha faltado el saludo y su interés por mí y mí familia, cosa que la mayoría de los mandos directos que he tenido y tengo nunca han mostrado la sensibilidad y humanidad del Comisario Josep Milan.

Por todo y por tanto querido comisario, hasta siempre, deseándole un merecido descanso y una larga, saludable y feliz jubilación.

domingo, 4 de junio de 2023

Un accidente que nunca olvidaré

 Eran las 06:00 horas del día 19 de octubre de 2009 cuando empezábamos el brífing, se recibió una llamada de la Sala informando de un accidente en la AP7 salida 5 de l'Escala-Orriols, salida de vía de un autocar con personas atrapadas. 

 Inmediatamente se enviaron varias dotaciones de nivel 2 y 3 de tráfico, a mi compañero Felipe y a mí no nos enviaron de inicio, teníamos asignado el sector 11 (zona sur de la demarcación). Pero cuando las primeras dotaciones llegaron al lugar de conflicto, nos dirigimos el resto de las dotaciones de Girona y Figueres para reforzar y asegurar la zona.


 Cuando llegamos, todavía era de noche, vi el autocar volcado, varias personas fuera de él y oía gritos que provenían del interior. Aún no habían llegado bomberos ni SEM y pregunté al agente VdF si alguien de nosotros había accedido al interior del autocar, me dijo que no. Cogí una linterna y entré. Fui accediendo por el interior, a rastras por lo que sería el techo del autocar, tranquilizando a las jóvenes que me iba encontrando, con la linterna les indicaba y ayudaba a salir a las que no estaban atrapadas. En cuanto escuché que entraban los bomberos, salí del autocar. 

 El sargento de turno JS y el cabo de escamote DJ eran los mandos que coordinaban el accidente, los cortes de la autopista, las patrullas, solicitaban a central los servicios necesarios, grúas, ambulancias, señalización de carreteras, etc. Al rato, cuando llegaron otros mandos, todos, el jefe del sector, de atestados, de Otec, el Cap y el Sots Cap de la ART... empezó la descoordinación que luego mencionaré, pues cuando uno decía el otro contradecía. 

 Felipe y yo nos desplazamos a la entrada de la autopista para reforzar el corte, donde nos encontramos con una patrulla de la Guardia Civil que me informaron que eran del puesto de l'Escala y que su jefe les había enviado para ofrecer la ayuda y apoyo que necesitásemos. Se lo agradecí y así lo trasladé al Cap de la ART, el mando de mayor graduación que había en el accidente. Su respuesta fue tan lamentable, que prefiero no escribirla. 

 Se iba haciendo recuento de las personas heridas e ilesas, se sacaban los enseres personales, maletas, se identificaban a los pasajeros con las posiciones que ocupaban en el autocar, el conductor con la documentación del vehículo, datos de tacógrafo, seguros...los agentes de atestados tomaban datos, fotografías, mediciones, manifestaciones, etc.

 El optimismo inicial, todo y la gravedad del accidente, pues parecía que no había víctimas mortales, se derrumbó, la mala noticia nos cayó a todos como un balde de agua fría, los bomberos sacaron de dentro del autocar, a una joven sin vida.   

 Se me pidió que estuviera en el vehículo (furgón) asignado para la coordinación de los diferentes servicios de emergencias, pero que todavía no estaba operativo. Al poco el Sots Cap de la ART sots-inspector JC me dijo que mi compañero y yo acompañaríamos a un autocar con las personas ilesas y/o heridas leves que no habían sido trasladadas al hospital, a un hotel del Maresme y que allí nos esperarían los grupos de apoyo psicológico para las víctimas. 

 Durante el traslado al Maresme, Felipe iba delante con el coche patrulla y yo iba dentro del autocar, por lo que aproveché el viaje para hablar con la Sra. Monike J, una de las monitoras del grupo y que por suerte hablaba perfectamente el español. Ese trayecto fue clave para escuchar la versión que serviría como hilo conductor para una posible hipótesis de las causas del accidente, la somnolencia del conductor. También sirvió para empatizar con las víctimas, siempre con la ayuda imprescindible de Monike. 

 Llegamos al hotel, sito en una población costera del Maresme, donde nos esperaban varios mandos de mossos, unidades del SEM y el apoyo psicológico para las víctimas, la mayoría adolescentes holandesas que venían a España de viaje de fin de curso.

 Le comenté a Felipe la versión de Monike sobre la posible somnolencia del conductor, por lo que nos pusimos de propia iniciativa a recoger manifestaciones de varias chicas, con Monike de traductora y a la vez de tutora, ya que entre las testigos había menores de edad. 

 Nos informaron que el conductor había llegado al hotel, pues no tardamos Felipe y yo en recogerle una de las tres declaraciones que acabamos instruyendo, así como la intervención de los discos tacógrafos que llevaba y la documentación personal. 

 Todo y que el conductor nos manifestó que la causa del accidente fue una maniobra evasiva para no chocar con un animal que se le cruzó de izquierda a derecha, la versión de la posible somnolencia iba reforzándose con cada manifestación de testigos que íbamos recopilando, en especial de aquellas personas que ocupaban los primeros asientos, tanto de la planta baja como de la superior del autocar. 

 Las horas pasaban, todo y haber sobrepasado el turno de trabajo, a petición de la Sra. Monike, no solicitemos un relevo y nos quedamos en del hotel, comimos con ellos y esperamos a que más testigos fueran trasladados al hotel y poder sumar manifestaciones. Mientras con Paco y Justo, los agentes que instruían el atestado, vía telefónica valoramos las dos posibles versiones, la irrupción de un animal y la somnolencia, contrastándolas con sus datos y medidas recogidas en el lugar del accidente.

 Volvimos a dialogar con el conductor, pero se mantenía en la versión del animal. En los discos tacógrafos no se apreciaba ninguna irregularidad y confirmaban la declaración del conductor en cuanto a descansos y horas de conducción. 

 Ya sobre las 18 horas, doce después del accidente, pudimos recopilar dos declaraciones de testigos que fueron determinantes. Una, de un monitor que ocupaba un asiento de la primera fila del piso superior que nos detallaba de forma clara y contundente que el autocar no hizo una maniobra evasiva hasta que no se acercó a la salida del carril y que de forma progresiva se fue desplazando. La otra, de un alumno que estaba sentado en la primera fila justo al lado del conductor y que él y su compañero observaron antes del accidente como varias veces el autocar se desplazaba a la derecha por aparente cansancio del conductor y que, en el momento del accidente, vieron perfectamente como el autocar se desplazó hacia la señal direccional verde y que cuando ellos gritaron el conductor frenó, dio un golpe de volante y luego volcaron.

 
 
 Recuerdo las muchas conversaciones que mantuvimos con Monike sobre las preguntas del accidente, el dolor por la pérdida de la alumna fallecida, por las secuelas psicológicas que le podrían quedar a las demás jóvenes, las cuestiones que le trasladaban la dirección de escuela y familiares desde Holanda, la incomprensión y hasta rabia que les provocaba el compartir hotel con el conductor...

 Felipe y yo, después de las manifestaciones recogidas, teníamos muy claro que había suficientes indicios como para proceder a la imputación de un delito al conductor del autocar por homicidio imprudente, pero en aquellos años, 2009, detener a un conductor por supuestamente haberse dormido, por imprudente, no era tan normal como ahora. Hubo varias conversaciones telefónicas con el jefe de atestados de Girona y este con la Divisió de Trànsit para valorar la detención...ellos no la veían del todo clara.

  Al final, Felipe y yo volvimos a coger la iniciativa y por supuesto la responsabilidad, por lo que solicitamos nuevamente a Monike que nos hiciera de traductora y también para que fuera testigo para proceder a la detención del conductor. Una vez explicado al conductor el motivo de la detención, que no tuvo ni un gesto de sorpresa ni contrariedad y leídos sus derechos, llamé al jefe de atestados de Girona para informarle de dicha detención, que de la sorpresa y dudas pasó a la gestión para solicitar donde trasladábamos al detenido, si al juzgado de guardia de Arenys de Mar, partido judicial donde estábamos en el hotel o al juzgado de guardia de Figueres, partido judicial de lugar del accidente. Finalmente fue trasladado a Figueres.

 Luego hablamos con Monike, que le explicamos los siguientes pasos que haríamos como instrucción, dónde pondríamos a disposición de la justicia al conductor detenido, teléfonos de contactos, datos de las diligencias y acabamos ese servicio en el hotel con las despedidas y los agradecimientos mutuos ya que, sin la ayuda de ella, nos hubiera sido muy difícil llegar a la presunta causa principal que nosotros, Felipe y yo, habíamos asumido. 

 Llegamos a la comisaria de trafico de Girona sobre las 20 horas, todavía nos estaba esperando el Sots Cap JC, el cual nos agradeció, creo, de forma sincera el trabajo, implicación y la sensibilidad que habíamos tenido con las víctimas. 

 A las 6 horas del día siguiente, otra vez en el brífing, se conversó mucho sobre el accidente, lamentando sobre todo la muerte de la joven y se habló de las causas y la detención del conductor.

 El servicio trascurrió normal hasta que me llamó el cabo de turno para indicarme que debíamos estar en comisaria a las 11 horas para una reunión sobre el accidente del autocar. 

 En la reunión que dirigía el Sots-Inspector JF jefe de la ARTGi, estaban todos los jefes de tráfico de Girona: el Sots Cap de la ART Girona, el jefe del sector de Girona, jefe de atestados, jefe de la Otec, el sargento jefe de turno, el cabo del escamote, las dos operadoras y cabo de la sala de tráfico y yo. Pues para mi sorpresa, la reunión convocada por el jefe de la ART Sr. JF solo tenía un interés para él, dejar claro las disfunciones que había visto en el accidente, por la cual cosa, cuando me tocó dar mi opinión le di la razón "Es tan cierto que hubieron disfunciones, como cierto es que dichas disfunciones aparecieron cuando ustedes llegaron y se hicieron notar, ya que mientras que el accidente fue gestionado por el cabo DJ y el sargento JS, en ningún momento existieron disfunciones" Al señor Sots Inspector JF no le gustó nada mi opinión, ya que su respuesta fue "Ya has dicho la tuya, que sepas que la detención del conductor no la apruebo y ya veremos como acaba" 

 Hubo una propuesta de felicitación para Felipe y para mí por parte de sargento jefe de turno JS que fue desestimada por el Sots-Inspector Cap de la ART Girona Sr. JF, por supuesto. 

 Al final de ese turno de la mañana, me llamó Monike al teléfono particular, para informarme que habían dejado en libertad con cargos al conductor imputado, con obligación de presentarse cada 15 días en una comisaría de policía de Holanda. Nos despedimos nuevamente por teléfono. 

 Pocos meses después, recibí una carta que remitía Monike, que ella y en nombre del centro escolar nos agradecían a Felipe y a mí la implicación y profesionalidad que les demostramos en aquellos momentos tan dolorosos que habían sufrido. Tanto para mi compañero y amigo como para mí, la carta fue una gran recompensa para los momentos de trabajo agrios, duros, de despropósitos y rechazo jerárquico tanto profesional como personal que nos trasmitió el mando.

 Los siguientes primeros años hubo alguna comunicación con Monike, concretamente en forma de felicitación de navidad y en la fecha indicada del fatídico día del accidente, un recordatorio homenaje en memoria de la joven fallecida.

 Casi siete años después del accidente, recibí la citación para el juicio con fecha 19-9-2016 en el Penal 1 de Figueres.


  Los días anteriores y aquel mismo día del juicio, los recuerdos se transformaron en deseos de justicia sobre todo para las víctimas, principalmente para la joven fallecida y sus familiares, pero también de justicia profesional, si existe, para Felipe V. y para mí, ya que este accidente por muchos motivos se convirtió en una apuesta más que profesional, personal contra el mando de aquel momento. 

 En el pasillo de espera del juzgado para acceder a la sala de vistas, nos encontramos varios compañeros: los dos instructores del atestado Paco y Justo, el jefe de atestados de Girona, dos agentes de transportes que realizaron el informe específico de su área (vehículo y tacógrafo), pero faltaba mi compañero y binomio Felipe, supongo que no fue citado, posiblemente por que en aquellos años estaba de excedencia del Cos y trabajaba en la Policía Municipal de Girona.

 Allí en el pasillo, un poco alejado de nosotros, reconocí al conductor. 

 Separados de todos, pero también cerca de la sala había un matrimonio mayor junto a una joven y que acerté en creer que eran los familiares de la chica fallecida, que dialogaban con un señor trajeado, posiblemente su letrado. Este, se acercó y me preguntó si éramos los agentes instructores del accidente, a lo cual le expliqué quienes intervinimos en cada parte de las diligencias. El letrado nos transmitió el agradecimiento y la profesionalidad por la investigación, como el agradecimiento de los familiares, momento que aproveché para dar el pésame al padre, madre y hermana de la joven fallecida. También el abogado nos ilustró de la información, pros y contras de un accidente con diferentes jurisdicciones: la civil fue resuelta en Holanda por ser la víctima, conductor, vehículo y seguro holandeses; la penal se resolvería en España, obviamente el presunto delito se cometió aquí. En ambos casos, la familia saldría perdiendo, las cantidades económicas por responsabilidad civil en Holanda son inferiores a las cantidades que establece España y, las penas del Código Penal español son menos duras que las de Holanda. 

 El juicio fue largo, intervinieron bastantes testigos y peritos. Cuando finalizó, pude volver a dialogar con el abogado de la familia que me transmitió su opinión, creyendo este, que el juicio había ido sobre lo esperado, todo y los atenuantes y beneficios que se le aplicarían al conductor por el tiempo prescrito, los cursos de mediación realizados con la familia, arrepentimiento... la sentencia seria condenatoria, pero suave. Le pedí al abogado, si era posible y sin compromiso, me informara de la sentencia cuando la recibiera, me pidió un email y yo se lo facilité. Me despedí de la familia con un abrazo a los padres y los ojos cristalizados. 

 Pocos días después, recibí la sentencia núm. 280/2016 en mi email: 

 


 El conductor fue condenado como autor de un delito de HOMICIDIO IMPRUDENTE...con atenuante cualificada de dilaciones indebidas, a la pena de NUEVE MESES DE PRISIÓN, con la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotor durante nueve meses. 

  Mi primer pensamiento fue para la joven fallecida, luego para sus familiares que conocí en el juzgado, luego para mi compañero Felipe, que lo llamé para informar de la sentencia, ya que sin su implicación, valentía, visión profesional y persistencia en el esclarecimiento del accidente no se hubiera resuelto igual. Y por descontado, también pensé en Monike. 

  Al día siguiente tocaba quitarme la espinita profesional, por supuesto demostrar a mi manera, dejando constancia por escrito para que no se desmintiera. En honor a mi compañero Felipe y al mío, deje claro en el escrito enviado al SI JF, que aquel 19 de octubre de 2009 obremos de forma correcta, profesional y con una altísima implicación para ayudar a las víctimas de un accidente de tráfico y esclarecer las causas. Que todo lo que él como Cap de la ART de Girona nos cuestionó, criticó y por supuesto no reconoció, con la sentencia quedó en evidencia la injusticia jerárquica que nos dispensó, no fue en ningún caso un modelo profesional y ni mucho menos respetuoso con nosotros. Le envié por conducto reglamentario un comunicado interno al que le adjunté la sentencia. 





  A dicho escrito, el susodicho nunca me respondió, nada nuevo en este COS y del talante de muchos de sus mandos.  

  PD: En alguna entrada anterior me referí a este accidente, prometí que lo escribiría explicando el incidente y por qué lo recuerdo con tanto sentido, hoy me vino de gusto hacerlo y aquí queda. 

                               


                                                          D.E.P. Ilse Maria Annelien B.  

   
 

Comissari Miquel Esquius i Miquel "LA FORÇA TRANQUIL·LA DE LA INTEL·LIGÈNCIA"

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